La gobernabilidad del Estado

¿Una alianza del PSOE y Sumar en el Senado? "La ingeniería electoral" que puede hacer la izquierda para frenar la derecha en el Estado

También existe la opción de una fórmula especial para las demarcaciones más pequeñas en las elecciones al Congreso

26/07/2026 - 20:13 h.

MadridSe ha hablado mucho de una alianza a la izquierda del PSOE, de todo lo que representa el espacio de Sumar con la posibilidad de ampliarlo a Podemos e, incluso, con Gabriel Rufián. Ahora bien, por ahora esta opción no está cuajando. Ante esto, dentro del PSOE ya hay quien piensa en otros escenarios si finalmente las otras izquierdas se vuelven a presentar divididas. Esto es porque hay una realidad demoscópica difícilmente inapelable: que si el PSOE no tiene opciones ahora mismo de quedarse en la Moncloa no es porque caiga en picado, sino por la bajada generalizada de Sumar, Podemos y el resto de socios de la mayoría plurinacional. Solo hay que comparar los 31 escaños que sacó Sumar en 2023 con lo que ahora les pronostican las encuestas: el último CIS los sitúa en poco más del 6% de los votos, la mitad de apoyo que tuvo hace tres años.

Ante esta realidad, ¿qué opciones de "ingeniería electoral" tiene la izquierda para maximizar resultados? Dirigentes del PSOE piensan en qué fórmulas se podrían idear en una campaña que se prevé al máximo de polarizada entre el bloque de derechas y de izquierdas. Teniendo en cuenta, eso sí, que hasta que Sumar no escoja nuevo líder en otoño no hay posibilidad de hablar nada seriamente.

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Senado

El Senado se compone de 266 senadores, una sesentena de los cuales son de designación de las comunidades autónomas. El resto se eligen de forma directa el día de las elecciones generales a través de un sistema mayoritario de voto limitado con listas abiertas. En 2023 el PP logró sobrepasar la mayoría absoluta y, en las próximas, espera aún un resultado mejor. Por este motivo, interpretan fuentes parlamentarias, tienen encallada la renovación de los cuatro miembros del Tribunal Constitucional, entre ellos, el presidente, Cándido Conde-Pumpido. Su aspiración es llegar a reunir la mayoría de tres quintas partes del Senado –hay que tener en cuenta que también tienen muchos senadores por designación autonómica– para poderlos nombrar a todos ellos y así cambiar de una vez la mayoría actual progresista del Tribunal Constitucional.

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Un escenario para combatir esta posibilidad es que hubiera una alianza del PSOE y Sumar para intentar maximizar senadores de izquierdas en la cámara alta. Como se trata de un sistema mayoritario, premia la concentración del voto en determinados candidatos. Se trata de una experiencia que ya funcionó en 2023 en Ibiza y Formentera, donde el PSOE, Sumar, Izquierda Unida y Ara Eivissa se aliaron para sacar representación. Es, de hecho, el único senador que sacó el espacio de la izquierda de los socialistas.

Congreso

Por otra parte, hay quien defiende también hacer "ingeniería electoral" en el Congreso, en las demarcaciones donde se reparten menos de siete escaños y el sistema de la ley D'Hondt tiene efectos mayoritarios: es decir, que beneficia a los partidos grandes y hace casi imposible la representación de los pequeños.

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¿Cuál sería la fórmula? Una opción, por ejemplo, sería que Sumar no se presentara en estas demarcaciones y que sus candidatos se incorporaran a las listas del PSOE –sin perjuicio de que se incluyeran en el grupo de Sumar posteriormente en el Congreso–. Esto concentraría el voto a la izquierda en estas provincias de pocos escaños frente a una división que sí tendría la derecha con el PP y Vox. Basta fijarse en el resultado de las últimas elecciones en la España vaciada: de las 35 provincias de menos de siete escaños, Sumar solo sacó un escaño en Córdoba –teniendo en cuenta que en Lérida y Tarragona se presentó Comuns–. Esto quiere decir que los votos de Sumar no se aprovecharon en el Congreso por la izquierda. Igual que los de Vox por la derecha, que también quedaron fuera en buena parte de las provincias.

Los defensores de esta fórmula argumentan que así se concentraría el voto de la izquierda frente a una derecha dividida entre el PP y Vox. Una opción que sería competitiva en las dos Castillas y atacaría la principal base electoral de los populares, gracias a la cual sacan una parte muy importante de sus escaños y aspiran a ganar las elecciones generales.