BarcelonaLos tiempos judiciales habían querido que la última sesión del juicio contra los policías nacionales que vaciaron el ojo de el activista Roger Español se celebrara un 1 de octubre, siete años después del día del referéndum en el que el activista independentista fue mutilado. Este jueves, sin embargo, ha habido un último giro de guion: la sesión se ha suspendido porque el inspector Ángel Diego Vaquera Alonso –número 73861– ha alegado haber sufrido "un problema de salud" que "le ha obligado a trasladarse a un centro hospitalario donde se le están realizando pruebas", según su defensa. El juez ha suspendido el juicio hasta la una del mediodía y ha exigido "pruebas" a la defensa. El magistrado, además, ha declarado su intención de retomar la sesión este mismo jueves, aunque fuera por la tarde, "si el funcionario pudiera". Eso sí, ha rechazado la petición de la acusación particular de dictar busca y captura y detener inmediatamente al inspector, a quien le piden 13 años de prisión.
La sesión de este jueves ha comenzado más de media hora tarde respecto a la hora prevista y sin que la acusación de Español supiera por qué. La demora se ha producido precisamente por el plantón del inspector, pero los abogados del activista no tenían conocimiento, cosa que el mismo juez ha reprochado a la abogacía del Estado, que está en el ojo del huracán de las críticas. El abogado Benet Salellas ha sido contundente: "Nadie nos ha comunicado esta circunstancia, en cortesía procesal es subsanable", ha comenzado diciendo. Y ha hecho una petición directa: "Ante la incomparecencia de un acusado a quien pedimos 13 años de prisión, debemos pedir la inmediata busca y captura, debemos pedir la detención requisitoria porque se estaría tratando de una incomparecencia", ha aseverado, exigiendo, además, "traerlo por la fuerza".
El juez ha sido comprensivo con sus palabras, cosa que, de facto, acababa señalando a la abogacía del Estado por no haber comunicado nada a la acusación: "Las comprende y comparte, el tribunal lo ha demorado porque sabía la circunstancia", ha soltado. En todo caso, ha apuntado que "no tiene por qué poner en duda la información que se le ha transmitido sobre los problemas de salud" del inspector, aunque ha avisado de que exige "una constancia documental para valorar la circunstancia de la imposibilidad de asistir al plenario". Esta prueba médica se tendría que entregar antes de la una. Entonces el tribunal "convendrá si se celebra hoy en algún momento de la tarde" la sesión o si se aplaza, a la espera de analizarlo todo. Ahora bien, el magistrado ha rechazado adoptar "ninguna medida" de busca y captura porque "no hay razón", ha dicho, para desconfiar por ahora, dado que se le ha hecho llegar "el deseo de declarar" de los acusados.
Declaración polémica
Cabe recordar que este jueves debían declarar los policías nacionales encausados y, por eso, la abogacía del Estado ha defendido, a pesar de no tener soporte documental del ingreso en el hospital, que la "causa médica repentina" ha provocado una ausencia que "haría inviable la reanudación del juicio". Entre los acusados, está el inspector en cuestión, que es el máximo responsable de la unidad, el subinspector, otro subinspector de la zona y el escopetero que disparó contra Roger Español.
En la sesión de este miércoles la pericial de los Mossos también aclaró que el escopetero es quien disparó contra Español. Por primera vez quedó acreditado, sin que ninguna de las partes lo cuestionara. Los Mossos confirmaron que este escopetero utilizó el arma en dirección a la zona donde estaba Roger hasta tres veces. Los expertos en armamento de Omega explicaron que la manera de disparar podía hacer que el rebote saliera elevado y llegara a zonas tan delicadas como la cabeza.
Es cierto, sin embargo, que los Mossos relataron que el policía no apuntó directamente a Roger Español, pero para Irídia y la defensa del activista esta circunstancia y el efecto rebote del proyectil no priva de constatar el ensañamiento en la actuación aquel 1-O en que se vació su ojo a muy poca distancia del arma. Este es el único caso de violencia policial perpetrada durante el referéndum que es juzgado sin que se le haya aplicado la amnistía a los agentes por la gravedad de los hechos. El 97% de los policías han recibido la gracia de la ley de olvido penal del Procés.
Apoyo independentista a Roger Español
Antes del inicio de la sesión, ha habido una concentración independentista de apoyo a Roger Español con Òmnium, la ANC, Irídia, Junts y la CUP. Español ha recalcado en una atención a los medios que pretende que los cuatro policías acusados sean condenados y, por tanto, también la "brutalidad policial" del Estado. Al mismo tiempo, ha reivindicado el 1-O y ha pedido que se prohíban las pelotas de goma, como también ha afirmado Carles Guillot, otra persona mutilada y fundador de Stop Bales de Goma. Asimismo, la abogada y directora de Irídia, Anaïs Franquesa, ha asegurado que se han recogido todas las "pruebas periciales" para conseguir el veredicto de culpabilidad.
En paralelo, el presidente de Òmnium y el de la ANC, Xavier Antich y Josep Vila, han defendido que la lucha independentista "continúa" y han apoyado al activista, tal como ha hecho el secretario general de Junts, Jordi Turull, quien ha dicho que "es lamentable" que todavía no se haya hecho justicia "nueve años después".