Análisis

Barcelona: ¿el primer paso de una revuelta pragmática en Junts?

El grupo de Junts per Barcelona en el Ayuntamiento, este viernes
10/01/2026
Subjefe de Política
3 min

BarcelonaLas encuestas publicadas no son favorables a Junts per Catalunya. La última del CEO situaba a los de Carles Puigdemont como tercera fuerza en el Parlament casi empatando con Aliança Catalana (ahora son el primer partido de la oposición), mientras que en Barcelona los augurios del barómetro municipal son aún peores.

Juntos no tiene todavía candidato a la capital catalana (Aliança tampoco). Es una de esas decisiones que desde el adiós de Xavier Trias, que logró ganar las últimas elecciones pese a que un pacto posterior entre el PSC, el PP y Comuns le arrebató la alcaldía, todavía están pendientes. Es una de esas cuestiones que cuecen desde hace tiempo internamente en el partido, que se han convertido en un nudo interno, ya que en función de cómo vayan las cosas puede ser una primera piedra de una eventual revuelta pragmática en la formación.

El problema de los junteros es que en la cantera de Barcelona ninguno de los candidatos parece que pueda obtener unos grandes resultados. Es decir, no parece que ni Josep Rius, mano derecha de Puigdemont y concejal, ni el jefe de filas del grupo municipal, Jordi Martí, puedan disputar la alcaldía a Jaume Collboni. Y, además, están enfrentados entre sí. Si bien Rius tiene el beneplácito de Puigdemont y la dirección, Martí no quiere renunciar a ser cabeza de lista después de haber picado piedra durante años en la capital catalana (aunque según el barómetro municipal sólo le conocen un 20% de los barceloneses).

En este contexto, la cúpula de Junts se espera a mover ficha, porque si hay un escenario que quiere evitar, son unas primarias —que más que un proceso democrático para elegir a un candidato interpreta como una pugna interna—. Por este motivo, antes de realizar ningún movimiento con Rius, se está intentando convencer a Martí, que ya ha visitado varias veces Waterloo, para que no presente batalla. El jefe de filas barcelonés no es el único interesado en unas primarias: si las hay, también podría presentarse el escritor Jordi Cabré.

Una alianza

Para intentar evitar un enfrentamiento, la dirección –y, en particular, Toni Castellà– lleva meses buscando a un candidato de fuera, con proyección pública y que pueda ser aceptado por aclamación. Donde emplearon más esfuerzos fue al convencer al exconseller Quim Forn, que desde el primer momento declinó volver a primera línea política.

También se ha sondeado en serio al expresidente Artur Mas –que el miércoles da una conferencia relevante con motivo de los diez años de su paso al lado–, pero ha rechazado la oferta. Su opción sólo sería posible si significara una recomposición indiscutible del espacio convergente y las encuestas le dieran una clara victoria. El otro nombre que se ha puesto sobre la mesa en serio es el del empresario Tatxo Benet, que en diciembre viajó a Bruselas para hablar directamente con Puigdemont. Hasta ahora, ha rechazado la oferta.

En todo caso, la dirección es consciente de que asegurarse el control de Barcelona es clave, ya que podría convertirse en la primera piedra de una revolución pragmática dentro de Junts que hiciera tambalear su poder. Si Jordi Martí plantara batalla con otros nombres relevantes del ala pragmática, podría ser el catalizador del malestar latente que hay aparte de los cuadros del partido. Hay quien piensa que Jaume Giró, pese a haberse descartado de la carrera, podría entrar a jugar en ese punto del juego. ¿Derrotarían la dirección? Sería el primer pulso importante.

La felicitación en castellano de Salvador Illa

"Ya volvemos a tener aquí las fiestas de Navidad, un tiempo para convivir y recordar los valores que nos unen". Así felicitaba esta semana en una carta al presidente, Salvador Illa, la Navidad a los líderes en el Parlament de Junts y la CUP. "El retraso es tolerable, pero que sea en castellano no", replicaba a X la juntaire Mònica Sales. El Gobierno lo achacó a un "error".

La Mesa del Jabalí

Esta semana se constituyó un espacio de diálogo del Govern, el sector primario y el mundo científico para abordar la crisis de la peste porcina. Ahora bien, el nombre escogido, la Mesa del Jabalí, no ha hecho fortuna. Uno de los muchos tuits irónicos que generó fue el del líder del PP, Alejandro Fernández: "Pronto llegarán: el Consorcio del Jabalí, el Plan Nacional del Jabalí, el Observatorio del Jabalí... y lo más importante: un mediador para dialogar con los jabalíes".

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