La celda más famosa marca el ritmo del socialismo anti-Trump

José Luis Rodríguez Zapatero, fotografiándose con seguidores socialistas
17/04/2026
Jefe de Política
4 min

BarcelonaUna multitud de personas se desplazan al unísono por los largos pasillos del Pabellón Norte de la Feria de Barcelona como si siguieran a una estrella del rock. Nadie este sábado ha generado la expectación de José Luis Rodríguez Zapatero, el gran protagonista de la primera jornada de la Global Progressive Mobilisation (GPM). "El progresismo debe estar unido, debe ser valiente. Nunca ganaremos quejándonos de lo que hace la derecha, sino convenciendo de nuestros valores y convicciones", ha subrayado el expresidente español justo antes de empezar a atender a sus seguidores. Algunos de ellos, lo bastante jóvenes para no recordarle en la Moncloa, le han pedido que hiciera el gesto de la ceja que tanto explotó en campaña y él se lo ha concedido gustosamente.

En una época de influencers, Zapatero es uno de los que más trabajo hacen desde la izquierda, aunque su canal no sean las redes sociales. Él ha llegado a Barcelona, en teoría, para hacer de telonero del encuentro del domingo entre Pedro Sánchez —que ha sido vitoreado cuando ha hecho un fugaz acto de presencia por la tarde— y una veintena de líderes internacionales en defensa de la democracia. Algunos de ellos, como Gustavo Petro (Colombia), ya han pasado un rato por la Feria. Ha llegado y se ha marchado antes que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, con quien ha acabado suspendiendo la comida que tenían prevista. Illa sí que se ha visto con Isabel Allende, la presidenta de la Internacional Socialista, y, en el Barcelona Supercomputing Center, con Lula da Silva. El domingo hará la misma visita con Claudia Sheinbaum.

Los presidentes de Brasil y de México –que aterriza el sábado por la noche en Barcelona– serán los principales reclamos del domingo, junto a Sánchez. "Me piden paso cada hora, sobre todo interesados en Lula y Sheinbaum", explica Andrés Flores, periodista de Telesur –con cobertura en América Latina y el Caribe–. No tienen tan claro que en Brasil estén pendientes este fin de semana de Barcelona dos activistas políticas brasileñas, que debaten con una de Singapur en una ronda de debates rápidos –cambian cada dos minutos–: "No es ni de lejos el principal tema de debate", explican pensando también en la cumbre bilateral con España. Ellas están más preocupadas por la salud mental de los que se dedican a la política porque, dicen, "no acaban de desconectar nunca".

Asistentes a la Global Progressive Mobilisation.

Volviendo al sábado, y a pesar de que se han podido ver diversos ministros españoles –el Paco le ha pedido una foto a José Manuel Albares– y también representantes socialistas de los cinco continentes –más de 3.000 personas han pasado por la Feria–, la otra cara conocida que ha provocado algún revuelo ha sido Sarah Santaolalla, la analista que coquetea con la unidad de las izquierdas más allá del PSOE. El expresidente Montilla ha sido ponente sobre memoria democrática y uno de los pocos que han utilizado el catalán, aunque fuera solo para decir buenos días.

La receta del Ágora informal

La igualdad de oportunidades y de género, el feminismo, la redistribución de la riqueza ("Tax the superrich"), la defensa del medio ambiente, reconectar con los jóvenes, la potencialidad de la inmigración... los temas a debate continúan siendo los mismos, pero esta cumbre se ha hecho, sobre todo, con otro objetivo: combatir la extrema derecha. En una entrevista, Petro incluso ha dicho que "Hitler vive en Europa". Como acostumbra a pasar, el Ágora informal no se ha situado en ninguna de las ocho salas habilitadas –con debates simultáneos– sino alrededor del único bar del pabellón, que a pesar de ser un acto socialista ha mantenido los bocadillos a seis euros, los donuts a 3 y las coca-colas a 4,5.

"Nuestro objetivo es el fin de la dominación de los Estados Unidos. Debemos unir fuerzas en favor del derecho internacional", comenta a el ARA Laura Flores, del Pacto Histórico de Colombia. Nadie oculta que Donald Trump es hoy el enemigo número uno de los socialistas y Sánchez pretende que las cumbres de estos dos días refuercen su papel de referente de la causa. "La elección de Mamdani es una respuesta a la ultraderecha", subraya Ana Maria Archila, comisionada internacional del alcalde de Nueva York.

"El momento actual hace más importante esta cumbre. Debemos trabajar en conjunto por la paz porque las fuerzas de extrema derecha necesitan ser contrarrestadas", comenta Margarita Stolbizer, diputada argentina durante 20 años que llegó a ser candidata a la presidencia. ¿Por qué sube la extrema derecha? Según ella, "el discurso de odio es permeable cuando la gente sufre" y, por tanto, la unidad política de las izquierdas no es suficiente: "Las políticas públicas deben dar respuesta a la gente". Stolbizer, ya jubilada, hace un mes que está en Cataluña para ver a la familia, pero no ha podido ver jugar a su hijo en el Palau Blaugrana: Nico Laprovittola, uno de los referentes del Barça de baloncesto, se lesionó a principios de marzo.

Aunque se presentan como debates, en general todo el mundo ha estado de acuerdo con todo lo que se ha dicho. El problema para el socialismo es que, de momento, fuera de sus cumbres no tiene el mismo éxito.

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