Sheinbaum invita a Sánchez a México y agradece el reconocimiento de los abusos de la conquista de América

La presencia de la presidenta mexicana en Barcelona marca un antes y un después tras la pausa de las relaciones diplomáticas en 2019

Pedro Sánchez saluda a Claudia Sheinbaum a la llegada a la IV Cumbre en Defensa de la Democracia
18/04/2026
5 min

MadridEste fin de semana en Barcelona ha habido muchas fotos, muchas cumbres y mucha atención mediática por la presencia de líderes mundiales en el encuentro progresista que organiza el presidente español, Pedro Sánchez. Pero ha habido una que es especialmente relevante y que significa un antes y un después en la relación diplomática de dos países: España y México. Después de ocho años de tensión, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha pisado el estado español para participar en el foro multilateral en defensa de la democracia, pero también para reunirse de forma bilateral durante una hora con Sánchez.

La presidenta mexicana ha aprovechado para invitarlo a visitar México, aprovechando que la próxima edición de la cumbre en favor de la democracia se celebrará precisamente allí. "Ya ha habido un acercamiento con Sánchez y también con el rey", ha destacado Sheinbaum, que ha celebrado que durante la reunión, el presidente español se haya mostrado "de acuerdo" con ella en que los conquistadores españoles cometieron abusos sobre los pueblos originarios de América. "Lo importante es el reconocimiento de lo que supuso la llegada de los españoles", ha remarcado Sheinbaum cuando se le ha preguntado si Sánchez ha pedido disculpas en nombre del estado español. Durante su intervención en la cumbre, ha reivindicado precisamente la historia de su pueblo.

SheinBaum Intervención

Fuentes del gobierno español han apuntado que la sintonía entre los dos presidentes ha sido "fantástica" y que han conversado sobre cómo continuar reforzando los vínculos culturales, económicos y sociales entre los dos países. Para la Moncloa tampoco existía una crisis diplomática con México, a pesar de que las relaciones hace tiempo que no pasaban por su mejor momento.

La presencia de Sheinbaum en España es un paso importante en la reanudación de relaciones, ya que el vínculo entre los dos países se resquebrajó absolutamente a escala oficial cuando el Estado se negó a pedir perdón por su pasado colonial. Esto se producirá en Cataluña, que no es ajena a la biografía de la presidenta mexicana. Su primer marido, Carlos Imaz Gispert, era hijo de exiliados de España con raíces vascas y catalanas. Su madre era Montserrat Gispert, una científica catalana que creció en México a raíz del exilio de su familia de la dictadura de Franco en 1942.

¿Qué ha pasado entre España y México?

1977: la reanudación de las relaciones

Empecemos por el principio. México no reconoció nunca el régimen de Franco, siempre fue fiel a la legalidad republicana vigente antes del golpe de Estado de 1936 y tuvo un papel clave a la hora de acoger a los exiliados españoles hasta el punto de que Ciudad de México fue sede del gobierno de la República en el exilio —después se trasladó a París—. Por este motivo, las relaciones entre México y Madrid no se reanudaron hasta después de la caída del dictador, en el año 1977, de la mano del ministro de Exteriores español, Marcelino Oreja, y su homólogo mexicano, Santiago Roel. El colofón de la normalización de las relaciones llegó con la visita del rey Juan Carlos I a México, durante la presidencia de José López Portillo, la primera de un monarca español desde la independencia del país.

Aumento exponencial de los vínculos políticos y económicos

Con la reanudación de relaciones, comenzó la interlocución política y un aumento de los intercambios económicos. Lo constata en su trabajo México y España, 40 años de reencuentro el investigador de la UNAM Mario Ojeda, que afirma que entre 1977 y 1981 se "multiplicaron por 26" los intercambios económicos y comerciales entre los dos países. Las exportaciones mexicanas a España pasaron de 21 millones de dólares a 814 millones, y las exportaciones españolas a México de 50 millones a 369 millones, lo que convirtió a España en el segundo cliente y el sexto proveedor de México. Ahora bien, estas relaciones económicas toman un tono "paternalista" por parte de España, en palabras del mismo Ojeda, y comienzan los problemas con la entrada de empresas españolas en sectores estratégicos. De hecho, a lo largo de los años el Estado se convierte en el segundo inversor en México después de los Estados Unidos, anota Luisa Treviño, licenciada en relaciones internacionales por El Colegio de México y exdiplomática.

En todo caso, durante los primeros años, y sobre todo desde la llegada de Felipe González al gobierno español, Treviño señala que la relación política es muy estrecha. Sitúa en 1992 una fecha importante, cuando se produce la consolidación de la Cumbre Iberoamericana en México —la primera se había producido un año antes en la capital azteca—. La presencia de México en el cónclave, explica la especialista, es muy relevante para el resto de estados de habla española y portuguesa porque es un indicador de que será una colaboración de "hermandad" y no de control de las antiguas potencias.

López Obrador: el cambio

La mitad del mundo. La mujer en el México indígenaSobre este episodio, Treviño recuerda que más allá de la política exterior, los hechos tienen una relación directa también con la polarización dentro de México. "Los pro López Obrador piensan que España debe pedir perdón; en cambio, los que son de derechas creen que España no debe hacer nada", afirma. Una situación que se replica en el Estado: mientras que la izquierda ve necesarios gestos, desde PP y Vox reivindican incluso el papel español en el pasado. "Había que civilizar América, allí pusimos un nuevo orden", llegó a decir la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, que enmendó la plana al gesto del rey.El punto de inflexión

Por todos los motivos anteriores, es relevante el paso que da Sheinbaum este fin de semana. Para Treviño, es un "inicio del acercamiento" de nuevo entre los dos países y que viene precedido de movimientos que ha hecho previamente España. Cita un primer premio Princesa de Asturias al Museo Antropológico de México en 2025 y también unas declaraciones el año pasado del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, en las que habló de la "injusticia" del pasado colonial. Al mismo tiempo, enumera Treviño, también ha sido clave el gesto del rey Felipe VI en el marco de la exposición La mitad del mundo. La mujer en el México indígena, en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid. "Ha habido controversias morales sobre cómo se ejerce el poder desde el primer día. Los Reyes Católicos, con sus directrices, tenían un afán de protección. Después la realidad hace que no se cumpla como se pretende actuar y hay mucho abuso", dijo Felipe VI, que ha sido invitado al Mundial de fútbol que acogerá México entre el 11 de junio y el 19 de julio.

Dos fechas clave

Además de la presencia de Sheinbaum este fin de semana en Barcelona, hay dos fechas clave más en un futuro que decidirán si hay una recuperación total o no de las relaciones entre España y México. El 4 y 5 de noviembre se prevé una reunión de la Cumbre Iberoamericana en Madrid. ¿Participará Claudia Sheinbaum? Por ahora, no lo ha descartado, cosa que marcaría un antes y un después a raíz del plantón que inauguró López Obrador en 2018. Y la otra fecha clave será en 2027, cuando se cumplirán 50 años de la reanudación de las relaciones en 1977. ¿Será una efeméride que inaugurará un nuevo ciclo?

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