Elisa Mouliaá retira la acusación de abuso sexual contra Íñigo Errejón
La actriz no se retracta, pero alega que no quiere "cargar sola" con el peso de la denuncia: "La verdad ya anda sola"
MadridUn mes después que el juez decidiera enviar a Íñigo Errejón a juicio por una presunta agresión sexual a Elisa Mouliaá de 2021, la actriz ha anunciado que retira la acusación. "No es una retractación, es un límite", justifica en un tuit. Subraya que, después de la dimisión del exportavoz de Sumar en el Congreso a raíz de las denuncias anónimas y viendo que afloraba el discurso que podían ser falsas, ella salió a "dar la cara" para "confirmar que todo era cierto" y "proteger a otras mujeres". Ahora, después de trece meses de investigación, cree que "la verdad ya anda sola". "Con el tiempo, ninguna otra víctima ha dado el paso. He estado sola sosteniendo todo esto y no puedo seguir haciéndolo. Nadie debería cargar sola con algo así", alega la actriz. Mouliaá pedía tres años de cárcel para Errejón y una indemnización de 30.000 euros, a la que ahora ha renunciado. "No huyo, acabo mi parte demostrando que no quiero dinero ni protagonismo", remacha. En el escrito que ha presentado en los juzgados, destaca que el magistrado Adolfo Carretero vio "indicios de crimanlidad" en la denuncia y recalca que ella no se retracta de su relato, sino que toma una decisión que obedece a "razones estrictamente personales y de salud" después de haber vivido una "sensación de exposición y desgaste".
La Fiscalía es partidaria de archivar la causa al considerar que "no ha quedado suficientemente justificada" la comisión de un delito, pero sí reconoce la "plena veracidad" de su relato: "Ha manifestado que no quería la relación sexual en los términos en los que finalmente se desarrolló, [pero] no ha quedado acreditado que el denunciado fuera consciente de que la denuncia fuese consciente de que la denuncia fuese consciente de que la denuncia fuese consciente de que la relación fue sexual. Ahora, pese a la oposición del ministerio público y la desaparición de la acusación particular, la causa judicial seguirá en marcha porque existe una acusación popular: la Asociación de Defensa Integral de Víctimas Especializada (ADIVE). El abogado Jorge Piedrafita asegura al ARA que mantendrá la acusación: "Por muy poderoso que sea el denunciado, estos graves hechos no pueden quedar impunes y salvaguardar los derechos de la víctima, que ha sufrido un enorme desgaste y exposición en solitario", apunta.
Por su parte, fuentes de la defensa de Íñigo Errejón aseguran que la actriz quería negociar la retirada de su denuncia a cambio de que él hiciera lo mismo con la querella por calumnias que presentó contra ella. Sin embargo, el exdiputado tiene claro que quiere seguir adelante con el objetivo de "demostrar hasta el final que es inocente". "Con la Fiscalía en su contra, se ha echado atrás porque la situación era insostenible", concluyen las mismas voces.
¿Errejón podrá ser juzgado sin la denuncia de Mouliaá?
Hace diez años, la hermana del rey Felipe VI, Cristina de Borbón, fue juzgada como cooperadora de dos delitos contra la Hacienda Pública cometidos por su marido, Iñaki Urdangarin, en el marco del caso Nóos. En aquella ocasión, la Audiencia de Palma la mantuvo en el banquillo aunque sólo le acusaba el pseudosindicado Manos Limpias, que estaba personado como acusación popular. La Fiscalía y la Abogacía del Estado habían reclamado excluirla del juicio, pero la Audiencia de Palma decidió mantenerla como acusada. Y eso es lo que ADIVE confía en que vuelva a ocurrir.
Eso sí, antes del juicio, será necesario que la Audiencia de Madrid resuelva el recurso de apelación que presentó la abogada de Errejón, Eva Gimbernat, pidiendo archivar la causa. El escrito, al que tuvo acceso el ARA, sostenía que las diligencias practicadas durante la instrucción "descartan la existencia de mínimos indicios de criminalidad" y "corroboran el inventado relato de la denunciante".
La caída de Errejón
Todo esto arrancó hace poco más de un año, cuando la actriz denunció Errejón después de que el exportavoz de Sumar dimitiera de todos sus cargos públicos y abandonara la política admitiendo comportamientos "tóxicos" con mujeres. Mouliaá relató tres episodios durante una fiesta de hace cinco años. Primero, cuando en el ascensor, Errejón le dio un beso en la boca "sin consentimiento". Después, ya en la fiesta, él la encerró en una habitación y la tocó también sin su consentimiento. El tercer episodio ocurrió en casa de Errejón, cuando la volvió a "tocar y manosear sin su consentimiento" hasta que ella le pidió que parara. Cuando declaró como investigado, Errejón negó que hiciera nada sin el consentimiento de la actriz.