Elisa Mouliaá retira la acusación de abuso sexual contra Íñigo Errejón
La actriz dice que no quiere "cargar sola" algo así: "No es una retractación, es un límite"
MadridUn mes después que el juez decidiera enviar a Íñigo Errejón a juicio por una presunta agresión sexual a Elisa Mouliaá en el 2021, la actriz ha anunciado que retira la acusación. "No es una retractación, es un límite", justificó en un tuit. Recuerda que la Fiscalía, pese a que era partidaria de archivar la causa al considerar que "no ha quedado suficientemente justificada" la comisión de un delito, determinó la "veracidad" de los hechos, y el magistrado Adolfo Carretero "apreció indicios de criminalidad". Mouliaá saca pecho que tras la dimisión del exportavoz de Sumar en el Congreso de los Diputados a raíz de las denuncias anónimas y viendo que afloraba el discurso que podían ser falsas, ella salió a "dar la cara" para "confirmar que todo era cierto" y para "proteger a otras mujeres". "Con el tiempo, ninguna otra víctima ha dado el paso. He estado sola sosteniendo todo esto y no puedo seguir haciéndolo", alega. "No porque no sea verdad, sino porque nadie debería cargar sola con algo así", remacha.
A partir de ahí, y pese a la oposición de la Fiscalía y la desaparición de la acusación particular, la causa judicial podría continuar en marcha porque existe una acusación popular personada: la Asociación de Defensa Integral de Víctimas Especializada (ADIVE), que pide tres años de cárcel para el expolítico –la misma pena que solicitaba la actriz–. Jorge Piedrafita, abogado de ADIVE, asegura al ARA que mantendrá la acusación: "Por muy poderoso que sea el denunciado no pueden quedar impunes, salvaguardando los derechos de la víctima, que ha sufrido un enorme desgaste y exposición en solitario", apunta. Elisa Mouliaá esgrime que si el proceso judicial sigue será sin su participación: "Me retiro con la conciencia tranquila. No huyo, acabo mi parte demostrando que no quiero dinero ni protagonismo", apunta. Y deja claro que "la verdad ya anda sola".
Hace diez años, la hermana del rey Felipe VI, Cristina de Borbón, fue juzgada como cooperadora de dos delitos contra la Hacienda Pública cometidos por su marido, Iñaki Urdangarin, en el marco del caso Nóos. En aquella ocasión, la Audiencia de Palma la mantuvo en el banquillo aunque sólo le acusaba el pseudosindicado Manos Limpias, que estaba personado como acusación popular. La Fiscalía y la Abogacía del Estado habían reclamado excluirla del juicio, pero la Audiencia de Palma decidió mantenerla como acusada.
Eso sí, antes del juicio, será necesario que la Audiencia de Madrid resuelva el recurso de apelación que presentó la abogada de Errejón, Eva Gimbernat, pidiendo archivar la causa. El escrito, al que tuvo acceso el ARA, sostenía que las diligencias practicadas durante la instrucción "descartan la existencia de mínimos indicios de criminalidad" y "corroboran el inventado relato de la denunciante".
La caída de Errejón
Todo ello arranca hace poco más de un año, cuando la actriz denunció a Errejón después de que el exportavoz de Sumar dimitiera de todos sus cargos públicos y abandonara la política tras admitir comportamientos "tóxicos" con mujeres. Mouliaá relató tres episodios durante una fiesta de hace cinco años. Primero, cuando en el ascensor, Errejón le dio un beso en la boca "sin consentimiento"; después, ya en la fiesta, el exdiputado de Sumar la encerró en una habitación y la tocó también sin su consentimiento. El tercer episodio ocurrió cuando Errejón propuso a Mouliaá ir hacia su casa en taxi y, durante el trayecto, la volvió a "tocar y manosear sin su consentimiento" hasta que ella le pidió que parara.
Cuando declaró como investigado, Errejón negó que hiciera nada sin el consentimiento de la actriz. Antes de que el juez instructor decidiera abrir juicio oral contra el exportavoz de Sumar, la defensa había pedido archivar la causa al considerar que no había unos "mínimos indicios de criminalidad" y que Mouliaá había "inventado" un relato.