Villarejo asegura que Rajoy "engañó a todo el mundo" con el espionaje a Bárcenas
El comisario jubilado de la policía española, que se enfrenta a diecinueve años de prisión, sostiene que el expresidente español "se aprovechó" de la operación: "Quiso subirse al carro"
San Fernando de HenaresJosé Manuel Villarejo ha sido el protagonista del día en el juicio del caso Kitchen. El comisario jubilado de la policía española, que hace años que desfila por los juzgados y que forma parte de la cúpula de la policía patriótica, ha estado tres horas ininterrumpidas contestando las preguntas del fiscal en una declaración enrevesada en la que se ha dedicado a disparar a torta y a siniestra y ha puesto varios nombres sobre la mesa. Uno de los destacados ha sido el de Mariano Rajoy, a quien ha acusado de beneficiarse del espionaje ilegal a Luis Bárcenas: "Se aprovechó de esta operación oficial y correcta que era para localizar bienes en el extranjero por si había algo que le afectara a él. Todos los que están imputados fueron engañados por el genio del señor Rajoy, que lo resuelve todo con Cardhu [un whisky]", ha dicho. "Posiblemente, quiso subirse al carro, aprovecharse del tema y «Si hay algo de mi [negocio], también lo quiero»", ha añadido más tarde. Previamente, ha asegurado que el expresidente del gobierno español le pedía "a través de terceros" que le informara "directamente" de su actividad porque "no se fiaba" de lo que le explicara el ministro Jorge Fernández Díaz.
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La primera revelación que ha hecho Villarejo ha sido el origen sobre la preocupación o interés por la documentación que tenía el extesorero del PP. Ha relacionado la operación Kitchen con la "obsesión" del comisario ya jubilado de la Policía Nacional Eugenio Pino –a quien ha presentado como un hombre monárquico– por saber si Bárcenas tenía información del supuesto "tráfico de armas" del rey emérito Juan Carlos I con Abdul Rahman el-Assir. Nada más empezar, había dicho que responsables del CNI le habían comentado que estaban "muy preocupados" porque Bárcenas tenía "información que podía afectar a altas instancias del Estado". Y ha unido las tres patas mostrándose convencido de que en 2017 hubo una reunión entre Rajoy, el rey emérito y el entonces director del CNI, Félix Sanz Roldán, para perseguirlo: "Decidieron destruirme porque era un testigo molesto". También ha asegurado que cuando Pedro Sánchez llegó a la Moncloa, recibió en la cárcel la visita de emisarios del nuevo ministerio de Justicia para que hablara en contra del PP: "Estaba muy a gusto haciéndolo", ha admitido.
La operación Cataluña
José Manuel Villarejo también ha señalado que se reunía "con frecuencia" con Francisco Martínez, que era el número dos del ministerio del Interior, para hablar de terrorismo, de yihadismo y del "tema de Cataluña", sin dar más detalles. Además, ha explicado –genéricamente– que pagaba a colaboradores y confidentes en Cataluña e, incluso, se ha quejado de lo que todavía le deben: "Con el tema de Cataluña, adelanté muchísimos dinero que nunca me devolvieron".
Antes que él ha declarado Eugenio Pino, que fue director adjunto operativo de la policía española. Pino ha revelado que Enrique García Castaño –que había sido comisario jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), estuvo colaborando con la justicia y quedó exonerado del juicio del caso Kitchen a última hora a causa de un ictus– le propuso hace tiempo que destapara trapos sucios para conseguir un buen trato: "Dice la Fiscalía que no les des tanta caña, que si colaboras ahora informando sobre la operación Cataluña te tratarán bien", ha recordado Pino.
El dinero de Bárcenas
Los dos acusados han coincidido a la hora de explicar que uno de los grandes objetivos del operativo era rastrear el dinero de Luis Bárcenas. Eugenio Pino ha justificado que el operativo se ideó para perseguir el dinero que supuestamente tenía en el extranjero y no para encontrar documentación relativa a la caja B del PP: "Cuando hay un coche esperando para ir a buscar dinero, evidentemente se tiene que montar un servicio, nos pongamos como nos pongamos. No buscábamos los documentos, lo que intentábamos [encontrar] eran los dineros, había noticias sobre la existencia de otras cuentas diferentes", ha argumentado. Según ha explicado, era un Range Rover Evoque que estaba en un garaje y que supuestamente debía ir a Suiza a recoger dinero. Supieron esto gracias a Sergio Ríos, el chófer del extesorero del PP, que también se sienta en el banco de los acusados porque fue confidente y cobró de fondos reservados: "Es una información que nos transmite a nosotros y yo digo que hay que ponerle atención", ha destacado.
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Un último nombre. Eugenio Pino también ha apuntado directamente a Ignacio Cosidó, que era director general de la Policía Nacional. Salpica al director de la Policía con Rajoy
Un último nombre. Eugenio Pino también ha señalado directamente a Ignacio Cosidó, que era director general de la Policía Nacional. Cuando declaró como testigo, dijo que no tenía "constancia" del caso Kitchen, pero Pino ha explicado que fue él quien propuso que la operación sobre Bárcenas y su familia la liderase José Manuel Villarejo en lugar de la Unidad de Asuntos Internos. Y el comisario jubilado ha coincidido: "Cosidó me citó en su despacho y me dijo que el DAO me daría una serie de instrucciones sobre un asunto en el que había un interés muy importante", ha recordado.