Fernández Díaz se desmarca de la operación Kitchen: "No sabía que existía, nadie me había hablado de ella"
El exministro de Interior y quien era su mano derecha firman la paz y niegan cualquier implicación en el espionaje a Luis Bárcenas
MadridJorge Fernández Díaz y Francisco Martínez han enterrado el hacha de guerra y, negación tras negación, han ejecutado con luces y taquígrafos un pacto de no agresión. Después de dos meses de juicio y más de 150 testigos, los dos principales acusados del caso Kitchen han entrado en escena: han seguido el guion previsto y han negado cualquier implicación en el espionaje a Luis Bárcenas. La Fiscalía pide 15 años de prisión para el exministro del Interior y para el exsecretario de Estado de Seguridad. Sus declaraciones han tenido una pacificación que fue inexistente durante la instrucción, muchos puntos de conexión y una contradicción palmaria. El denominador común ha sido desentenderse de las cloacas del Estado. Jorge Fernández Díaz ha relatado que tuvo conocimiento de la Kitchen, "como el común de los mortales", a finales del 2015, cuando "empezó a aparecer" en los medios de comunicación: "Hasta entonces no había oído hablar de ella ni por arriba, ni por abajo, ni por la derecha, ni por la izquierda. Nadie me había hablado de ella", ha asegurado. Francisco Martínez también ha negado que ordenara un dispositivo contra el extesorero del PP: "Jamás ordené investigaciones sobre nada", ha dicho.
Ahora bien, su relato no ha sido plenamente coincidente. La discrepancia ha llegado a raíz de una supuesta llamada del 13 de julio de 2013. Francisco Martínez ha explicado que el ministro le llamó para preguntarle si sabía algo sobre un "colaborador próximo" a la familia Bárcenas: "Yo no tenía ni la más remota idea. El ministro tampoco. Yo se lo pregunto a Eugenio Pino [director adjunto operativo de la policía española], que me confirma que hay un colaborador que hace funciones de conductor de la familia. Y yo lo confirmo al ministro". Es Sergio Ríos, que también sienta en el banquillo de los acusados y habría traicionado al extesorero del PP a cambio de cobrar de los fondos reservados. Sin embargo, más tarde, Jorge Fernández Díaz lo ha desmentido: "No podía interesarme por algo que no sabía que existía, no podía hablar de algo que desconocía".
Los mensajes que le incriminan
Uno de los puntos calientes eran unos mensajes que se habrían intercambiado ambos en 2013 hablando sobre el caso Kitchen. En uno de ellos, por ejemplo, el entonces ministro anunciaba que el vaciado de los dispositivos de Bárcenas se había hecho "con éxito". Francisco Martínez los protocol·litzó ante un notario en 2019 –se los enseñó sin que hiciera una copia de los datos del dispositivo– y desembocaron en la imputación de Jorge Fernández Díaz. La estrategia del exministro es negar su validez para intentar librarse de la principal prueba contra él: su defensa aportó un perito que detectó "indicios de manipulación" y ahora él ha negado que fueran reales y ha reiterado que en aquel momento no sabía nada: "No tiene lógica. No es normal que el ministro informe al secretario de Estado de cuestiones operativas. Es el número dos quien informa al número uno".
Previamente, por petición expresa del exministro, Pedro Colina, el abogado de Francisco Martínez, ha evitado preguntarle por los mensajes, a pesar de que fue él quien los llevó al notario. Su defensa quería evitar la "confrontación" que quedó patente en el cara a cara que protagonizaron en noviembre de 2020 y admite que sabía que el exministro lo contradeciría sobre la llamada de julio de 2013. Sea como sea, las fuentes consultadas por el ARA alegan que el futuro judicial de los dos no está ligado y, por tanto, no hace falta hurgar en la herida.
La nula preocupación del PP
Donde ambos han coincidido plenamente ha sido en rebajar el runrún del PP por la información que pudiera tener Luis Bárcenas, a pesar de que esta misma semana se ha reproducido durante el juicio el audio en que la entonces número dos del partido, María Dolores de Cospedal, dice al excomisario José Manuel Villarejo que sería "mejor poder parar" la difusión de la libreta del extesorero del PP. "Jamás percibí ningún interés ni ninguna preocupación por discos duros o contabilidades", ha replicado Francisco Martínez. Y le ha quitado importancia: "Percibí que esto no se creía, incluso se bromeaba un poco". De hecho, incluso ha hecho mofa: "Pienso que el tema de los discos duros es una especie de leyenda mediática. Decir que alguien ordenó buscarlos es una fantasía". "Nadie del partido me transmitió ninguna preocupación o interés particular", ha añadido Jorge Fernández Díaz.
La relación con Villarejo
También se ha intentado desmarcar de Villarejo. El exministro ha dicho que no tuvo "contacto alguno" con él entre 2013 y 2015 y ha asegurado que lo conoció personalmente en junio de 2016 en el acto de homenaje por la jubilación de Eugenio Pino. Ahora bien, hay un audio de diciembre de 2012 en el que se oye cómo ambos estaban urdiendo la operación Catalunya contra la familia Pujol: "Negaré incluso bajo tortura que esta reunión ha existido", dijo en aquel momento el entonces ministro.
A su vez, Francisco Martínez ha rebatido que la operación parapolicial que estaba en marcha tuviera el nombre de Kitchen –cocina en inglés, porque el chófer podía llegar hasta la cocina de la familia Bárcenas–. "Jamás oí hablar de ello, es una denominación periodística", ha dicho. Ahora bien, hay una grabación de una conversación de él con Villarejo en la que ambos presentan a Sergio Ríos como el "cocinero". Asimismo, a diferencia de lo que hizo en la comisión del Congreso sobre la operación Catalunya, el ex número dos de Interior no ha rebatido que los audios sean ciertos: "He tenido tantas reuniones con él que no las recuerdo, pero tampoco las niego", ha dicho. Eso sí, ha querido dejar claro que no le estaba trasladando "nada ilegal o irregular".