El exdirector de la policía ayuda al PP en el caso Kitchen: no tiene “constancia” del espionaje ilegal a Bárcenas
Ignacio Cosidó, que también fue senador del PP, asegura que no oyó referencias al caso Kitchen
MadridEn el juicio del caso Kitchen, en que se sienta en el banquillo de los acusados la cúpula del ministerio del Interior de Mariano Rajoy, se empieza a interrogar a los cargos políticos del Partido Popular. Tras las declaraciones de seis investigadores, ha sido el turno de Ignacio Cosidó, que fue director general de la policía española del 2012 al 2016. En una declaración que se ha alargado más de una hora y ha aportado pocos detalles y pocas novedades, se ha desentendido del espionaje a Luis Bárcenas y ha enmarcado la investigación sobre el extesorero del PP en el marco del caso Gürtel, sobre la financiación ilegal del PP. "Siempre entendí que se estaba llevando a cabo por la UDEF", ha sostenido a preguntas del fiscal. La UDEF es la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal. "Sabía que estaba la UDEF, pero no sabía que estuvieran implicadas otras unidades", ha añadido más tarde. En el juicio hay bajo sospecha la intervención de la Dirección Adjunta Operativa (DAO) y de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO).
"Oyó hablar en alguna ocasión de operaciones con confidentes que se denominasen Kitchen o cocina?", le ha preguntado la abogada del PSOE, Gloria de Pascual. "No lo recuerdo. Recuerdo perfectamente la investigación de la Gürtel, pero que se denominasen cocinero o Kitchen
, no tengo constancia de haberlo oído", ha contestado Ignacio Cosidó, que también fue portavoz del PP en el Senado y fue quien se vanaglorió de controlar la Sala Penal del Supremo "por la puerta de atrás". Tampoco sabía si el chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, que también se sienta en el banquillo de los acusados, era confident: "Era materia reservada y yo no tenía conocimiento de que hubiera una identidad que estuviera actuando en el marco de esta operación".
Durante la declaración, la jueza que preside el juicio, Teresa Palacios, ha echado la bronca en más de una ocasión a los abogados del PSOE y Podemos, que están personados como acusación popular. "Usted era dirigente del PP. ¿Recuerda si la situación de prisión de Bárcenas era motivo de preocupación o inquietud?", ha preguntado Gorka Vellé, abogado de los morados. "La inquietud de un partido por las medidas cautelares de una persona no forma parte de los hechos", le ha espetado la magistrada. Y también ha reprendido a la abogada del PSOE en diferentes momentos de su interrogatorio. "De una pregunta sobre si una persona estaba enfadada no creo que podamos extraer mucho", ha dicho. "Encontrarse por el ministerio no veo que sea incriminatorio", le ha replicado en otro momento.
Las contradicciones con Villarejo
Ignacio Cosidó también ha hablado del comisario jubilado José Manuel Villarejo, que se sienta en el banquillo de los acusados. Ha dicho que no tenía una "relación de confianza" con él y ha explicado que lo vio una vez en el edificio de la Dirección General de la policía española: "Fue un saludo protocolario sin que yo le diera ninguna instrucción, ni él me diera información". Pero el abogado de Villarejo, Antonio García Cabrera, lo ha puesto en duda.
– ¿Un encuentro fortuito en su despacho a solas?
– Dejamos la puerta abierta y fue realmente breve.
Así mismo, hace cinco años, en la comisión de investigación del Congreso, Villarejo implicó a Cosidó de lleno en la operación y aseguró que era conocedor de la operación. Relató que un día se lo encontró y le dijo que tenían una misión para él y que Eugenio Pino –que era director adjunto operativo de la policía– le daría más detalles: "Me dicen que tengo que abandonar dos operaciones que tenía, una en Arabia Saudí y otra en Líbano, que yo entendía que eran mucho más importantes". Así mismo, ha recalcado que Cosidó le había dejado claro que la operación Kitchen era un "tema muy importante por el cual el mismo presidente del gobierno español tiene interés".
Los seguimientos a la mujer de Bárcenas
Por su parte, Marta Giménez-Cassina, abogada de la familia Bárcenas, ha preguntado a Ignacio Cosidó por los seguimientos a la mujer del extesorero del PP, Rosalía Iglesias. El testigo ha sostenido que las vigilancias habrían debido ser "siempre con la responsabilidad de la UDEF" y "bajo la supervisión" del juez instructor y ha dicho que lo que es "razonable" es que Rosalía Iglesias, en caso de haber tenido una orden de protección, lo habría sabido. Finalmente, ha reconocido que no es "habitual" que diferentes unidades se puedan juntar en el mismo momento en el mismo lugar y que no lo sepan entre ellas porque hay un sistema de información para "evitar que pueda haber una coincidencia".