El ex cabeza de lista de la CUP que ahora abraza Vox
Isabel Gómez ya se posicionó contra el aborto cuando apoyaba a los anticapitalistas
BarcelonaA menudo se comenta que en política ya se ha visto todo: pactos contra natura, cambios repentinos de posicionamiento o dirigentes que se van a otro partido. De hecho, pasar de una formación a otra no es excepcional en Cataluña. Con el Procés, dirigentes del PSC o de ICV entraron en ERC, representantes de Cs se enrolaron al PP con el declive del partido naranja y ahora cargos de Junts se marchan a Aliança. Lo que no es habitual son los cambios de chaqueta entre partidos situados en los extremos opuestos del espectro ideológico.
Esto es lo que ha pasado en Terrassa, donde una excabeza de lista de la CUP ahora abraza Vox. Hablamos de Isabel Gómez, que en 2007 fue la candidata de la CUP sin conseguir el acta de concejala y ahora simpatiza con el partido de Santiago Abascal. Sin ir más lejos, el pasado jueves estuvo junto a la portavoz de Vox en Terrassa, Alicia Tomás, en la rueda de prensa que dio en el ayuntamiento para denunciar una supuesta agresión de una familia de origen marroquí. Antes de hacer su intervención, Gómez incluso entregó un ramo de flores a Tomás, que se ha hecho conocida por su beligerancia contra la comunidad musulmana portando camisetas como "Más muros y menos moros". Vox ha sacado pecho por su fichaje: "Hay quien consigue escapar de vuestra secta. Y no es la única. En 2027 descubriréis que cada vez son más".
En su cuenta de X, que ha hecho privada justo después de que el ARA se pusiera en contacto con ella sin éxito, Gómez destila xenofobia replicando todo tipo de publicaciones de usuarios de la ultraderecha. Esta misma semana ha defendido la violencia de grupos organizados contra los marroquíes que habían entrado en Ceuta ante "la inacción" de la Guardia Civil, a quien reclamaba que usara la fuerza para detener "la invasión" o subrayando que en tiempos de Franco esto no pasaba.
Lejos quedan los postulados que defendía cuando era la candidata de la CUP y portavoz los años posteriores. "Queremos ser una ciudad de acogida, respetuosa y no pensamos tolerar comportamientos fascistas o racistas", decía en una entrevista a un medio local durante la campaña. Entonces defendía a capa y espada el derecho a voto de los inmigrantes que ahora quiere deportar. "En las elecciones del 27 de mayo, muchas personas recién llegadas que trabajan, que pagan los impuestos, que están escribiendo la historia de Terrassa con sus vidas, no podrán votar por su origen y no podemos considerarnos una ciudad democrática si les negamos el voto", denunciaba.
Pero ¿cómo se explica este giro de 180 grados? El ARA ha intentado hablar con Gómez para entender que haya pasado de la extrema izquierda a la extrema derecha y del independentismo al unionismo, pero ha dicho que estaba de vacaciones y no ha querido atender la petición. Sí que ha hecho un tuit este fin de semana donde revela que la gestión de la inmigración por parte de la izquierda fue uno de los detonantes para hacer un viraje ideológico que inició en 2014. Esta cuestión, sin embargo, no ha sido la única que la ha distanciado del progresismo.
De izquierdas y antiabortista
En un escrito en su cuenta de Facebook en 2013, Gómez defendía que era compatible ser de izquierdas y antiabortista, calificaba al embrión como una "vida desamparada" y censuraba "su atentado impune". Y criticaba la hipocresía del progresismo por ceder en unos principios "que parecían inmutables: la protección del débil y la no violencia". "El óvulo fecundado está vivo, un proyecto de ser, con un código genético propio que con toda probabilidad llegará a serlo del todo si quienes ya disponemos de razón no truncamos artificialmente el proceso de viabilidad", sentenciaba en una extensa publicación.
Ante el revuelo que levantó su escrito, Gómez matizó que el texto era de Miguel Delibes, de 2008, que suscribía al "100%" y que su única aportación fue el título '¿De izquierdas y antiabortista? ¡Sí, por supuesto!'". Gómez quiso resaltar que lo publicó "a título personal", que así se debía leer "tanto mediática como políticamente," y que como candidata y portavoz de la CUP, en su nombre nunca hizo declaraciones públicas en contra del aborto ni la comprometió.
En el mismo artículo, Gómez recordó que desde 2010 ya no milita en la CUP aunque cerró filas con el partido anticapitalista. "Mi apoyo a esta candidatura de la izquierda independentista es absoluto", subrayó, pero sin variar su posicionamiento antiabortista. "Es violencia patriarcal y adultista ejercida por mujeres, es el gran fracaso del feminismo porque en la lucha por los derechos de quienes no tienen derechos ni voz hay que tomar partido por el más débil, y en un embarazo este es el feto, no el adulto", sentenció.
Se alineaba, pues, con las tesis de Vox, que se fundaría aquel 2013, y que siempre ha defendido la derogación o reforma de la legislación que permite el aborto a petición de la mujer durante las primeras semanas de gestación o la protección jurídica de la vida "desde la concepción". Gómez también cuestiona el consenso científico sobre el cambio climático como hace Vox, que lo tilda de "fanatismo climático". A raíz de los últimos incendios, Gómez aprovechó la detención de un pirómano en Igualada para ironizar que el calentamiento del planeta no tiene nada que ver con los fuegos.