El ex-Pujol con quien rompieron por teléfono desde México justo antes de su aniversario
Mercè Gironès, la administradora sin llaves que se enfrenta a 17 años de prisión por una gestión a ciegas de las empresas de la familia Pujol
Barcelona"No tenía ni la llave de la oficina", se defendía Mercè Gironès este miércoles en la Audiencia Nacional (AN), "tampoco el código de la alarma", pero sí que "pasaba algún día a saludar". Madre de tres hijos, a la exmujer de Jordi Pujol Ferrusola se le imputan un total de cinco delitos, por los que la Fiscalía pide 17 años de prisión, presuntamente cometidos mientras era la administradora de diversas empresas de su exmarido. "Cuando nos casamos, hacemos un pacto de palabra en el que todo lo que ganemos a partir de ahora irá al 50%", afirmaba este lunes el primogénito, una de las pocas declaraciones que hizo respecto a su exmujer, ya que no quería hablar de ella porque: "es la madre de mis hijos" y porque "no me ha engañado nunca". Una "galantería", como afirma el abogado de Gironès, que parece que podría deberse a una llamada de atención de los hijos del matrimonio a su padre.
Se conocían desde que Gironès tenía catorce años y se casaron el 8 de noviembre de 1986 en la basílica Santa Maria del Mar. Aparentemente, el matrimonio parece que funcionaba mejor en el ámbito profesional que en el personal: "Firmaba sin leer porque pensaba que todo estaba bien hecho. (...) Nunca dudé de sus trabajos. De otras cosas sí", argumentaba, ante los magistrados, Gironès. La acusada se presentó a sí misma así: "Empecé a estudiar derecho y me quedé allí, me dediqué a mis hijos y a mi casa". En 1996 vio cómo Jordi Pujol Ferrusola la abandonaba por primera vez.
A finales de 1999 él volvió, y fue cuando Gironès empezó a cobrar de administradora de las sociedades objeto de investigación. "Me dijo: tienes que ir a tal sitio, ingresar en tal cuenta… Era todo lícito porque era un negocio privado y todos tenemos derecho a hacer negocios privados, ¿no?", abogaba la exmujer del primogénito. La pareja, sin embargo, se volvió a separar en 2011: "El día 6/7 me comunica desde México que no volverá a casa. Ya no le veo más porque cumplía 50 años y había quedado con mis hijos para celebrarlo en París. Él aprovecha para sacar sus cosas de casa".
La cuestión es que Jordi Pujol Ferrusola, desde el 2007, ya estaba acompañado por Victoria Álvarez, una "señora", en palabras de la misma Gironès, que "decía que era su pareja": "Pero yo vivía con él, así que será la ex amante". De hecho, fueron las declaraciones de Álvarez las que en 2013 provocaron el inicio de la investigación ante la Audiencia Nacional, un año que Gironès relató como horrible para ella. Todo ello durante una declaración de más de una hora en la que se vio a la exmujer de Jordi Pujol Ferrusola muy emocionada y a punto de llorar.