Feijóo reclama la detención de Puigdemont en pleno acercamiento entre Junts y el PP
El líder popular eleva el tono y dice que él nunca ha cedido a ningún "chantaje" del independentismo, a diferencia de Sánchez
MadridPese a las reticencias que genera dentro del PP acercarse a Junts, Alberto Núñez Feijóo ha decidido romper el tabú y en la recta final del año se ha aliado con el partido de Carles Puigdemont para torpedear iniciativas económicas de Pedro Sánchez. Es un hecho que los populares y los junteros tienen puntos en común en cuanto a la política económica, junto al PNV, pero el posicionamiento del PP sobre el Proceso y su alianza con Vox han alejado hasta ahora la posibilidad de que tejan alianzas sólidas con los independentistas y nacionalistas. Ahora, sin embargo, el líder del PP apuesta por un deshielo progresivo que, de momento, se circunscribe a votaciones puntuales. El problema, sin embargo, es que acercarse a los junteros les sigue desgastando, por lo que Feijóo ha decidido elevar el tono contra Puigdemont este viernes en el particular balance del 2024: "Es Sánchez quien acepta fotografiarse con una persona a la que debería" de detener".
"Quien pactó la investidura en Suiza a cambio de borrar los delitos fue Sánchez", ha insistido Feijóo, quien ha calificado de "insulto a la inteligencia" comparar las negociaciones con Junts del PSOE y el PP . La "prueba" de que son diferentes, ha dicho el presidente popular, es que él está en la oposición pese a haber sido primera fuerza en las elecciones generales por "no haber aceptado cuestiones ilegales, inconstitucionales y amorales". Los populares presentaron una batería de recursos contra la amnistía y, de hecho, basan su crítica al PSOE en las "cesiones" al independentismo vasco y catalán. Esto no les ha impedido sentirse "orgullosos" de los acuerdos económicos a los que han llegado con Junts últimamente e, incluso, plantearle a Puigdemont que se sumara a una moción de censura para derribar a Sánchez. Convivir en las contradicciones –con Isabel Díaz Ayuso afilando los cuchillos al lado– ha sido una constante en la estrategia política de Feijóo de los últimos meses.
"Reunimos mayorías y sacamos leyes sin ceder al chantaje, sin subastar el Estado y sin cambiar de principios", ha reivindicado el presidente popular. En las últimas semanas, PP y Junts han hecho pinza contra el impuesto a las energéticas o contra el de producción eléctrica y, además, en el último pleno del año en el Congreso lograron introducir otras medidas menores que el ejecutivo español no preveía, como una exención fiscal de las ayudas a los afectados por la DANA (enmienda presentada por el PP a la reforma fiscal del gobierno español), y dos propuestas de Junts: rebajar al 4% el IVA de los productos derivados de la leche e introducir exenciones fiscales en los clubs deportivos no profesionales.
El ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, uno de los negociadores de la amnistía, reprochó a Feijóo que ahora defienda pactar con un grupo parlamentario como Junts cuando hasta "hace cuatro meses le calificaba de terrorista y defendía que debía estar ·legalizado". Si a juicio de Sánchez es justamente la amnistía –porque implica volver a la "normalidad"– lo que explica el acercamiento entre Junts y el PP, Bolaños ha ido más allá y vaticinado que en unos años el PP se atribuirá el mérito de haber impulsado esta ley y de haber logrado "normalizar la situación política" en Catalunya, tal y como ha criticado que ya hicieron los populares con el "proceso de diálogo con ETA". Según Bolaños, el tono de Feijóo se explica por la competición interna con la presidenta madrileña, con la que rivaliza por ver quién hace el discurso más "delirante y extremista".
Sin salto al abismo
La retórica de Feijóo es una demostración de que el PP –y tampoco Junts– está preparado para saltar el abismo que le separa de los junteros para derribar al PSOE, aunque, por separado, ambos presionen al gobierno español y amenacen con hacer -lo caer. Juntos empuja desde hace algunas semanas exigiendo al jefe del ejecutivo que se someta a una cuestión de confianza, un instrumento constitucional con el que la alianza PP-Junts podría forzarle a dimitir, ya finales de noviembre Feijóo hizo una llama a Junts y el PNV para que se sumaran a una moción de censura contra Sánchez. Feijóo se ha postulado este viernes, una vez más, como "alternativa" y ha asegurado que en ningún caso está dispuesto a "satisfacer a minorías políticas", tal y como dice que ha hecho Sánchez con los independentistas.
"No me importa coincidir en algunas votaciones para bajar impuestos o cumplir mi programa electoral sin chantajes o amenazas", ha afirmado Feijóo ante la dirección de su partido, a la que ha garantizado que mantendrá sus "principios". Feijóo ha justificado que es Junts quien "se ha movido" en votaciones como la del impuesto a las energéticas, mientras que el PP "ha mantenido la misma línea de votación". Un marco que han apuntalado algunos varones del PP del ala moderada, como el gallego Alfonso Rueda y el andaluz Juanma Moreno, que han avalado mantener una "línea abierta" con Junts en materia económica si bien alejan la posibilidad de que se convierta en un acuerdo estable para la gobernabilidad . Más reacio se mostró este jueves la presidenta madrileña, que, al preguntarle por estos acuerdos, recordó que no le gusta el independentismo.