La fiesta mayor: la batalla política de cada verano
Silbidos en Mataró y Gràcia, gritos en Berga o batallas de pregoneros en Lleida y Tarragona
BarcelonaLa llegada del verano es la llegada de las fiestas mayores y, con ellas, el mismo ritual: el alcalde o alcaldesa sale al balcón en el momento del pregón. Pero cada vez más a menudo este ritual se convierte también en un quebradero de cabeza: el momento en que la ciudadanía organizada aprovecha el escenario más mediático del calendario municipal para hacer sentir su malestar con quien gobierna o el político que se deja caer. Se repite año tras año, y toma formas diferentes según quién está en el balcón, quién grita desde abajo, y qué hay en juego.
El último ejemplo se produjo en Gràcia. Este viernes durante el pregón de la fiesta mayor, se oyeron gritos contra Laia Bonet, la primera teniente de alcalde y concejala de Gràcia. "¡Laia Bonet, fuera del barrio!", gritó buena parte del público. Cuando el pregonero preguntó cuál era el espacio más feo de Gràcia, los mismos asistentes respondieron al unísono: "¡La Laia Bonet!". El año pasado, ya fue abucheada por vecinos y otros colectivos.
No es, ni de lejos, la primera vez que la plaza de la Vila se burla de representantes institucionales: el precedente más recordado es el de 2021, cuando Ada Colau fue abucheada y acabó llorando al micrófono hasta que Jordi Cuixart –acabado de salir de prisión e invitado como pregonero– tuvo que pedir calma desde el mismo balcón e hizo una llamada a la unidad y en contra de la división.
En Mataró, el alcalde socialista, David Bote, recibió una fuerte pitada con silbidos y gritos de independencia al pronunciar la llamada de Les Santes. No es nuevo: hace un año, el desalojo policial del Espai Firal al acabar la fiesta se saldó con detenidos y heridos, y la plataforma Santes Populars, surgida a raíz de aquellos hechos, denuncia desde entonces la reducción de horarios y la pérdida de espacios autogestionados para entidades y collas.
La disputa por quién tiene derecho al balcón
Hay veces que quien recibe el escarnio no es quien gobierna. En la Patum de Berga, Sílvia Orriols –líder de Aliança Catalana y alcaldesa de Ripoll–, invitada por una concejala de la oposición, fue recibida con un gran abucheo por buena parte de los asistentes en el primer salto de la Patum completa, en el que la guita llevaba la bandera antifascista. Centenares de personas, algunas con silbatos, la abuchearon con gritos como "¡Fuera fascistas de la Patum!" o "¡Bota, bota, bota, fascista quien no vote!". De hecho, incluso parte de la plaza reclamó que no comenzara la fiesta hasta que no se marchara, pero el alcalde dio la orden para que se iniciara.
La misma disputa –quién tiene derecho a hablar desde el balcón– marcó las Festes de Maig de Lleida, donde una veintena de entidades pidieron reconsiderar que el pregonero fuera el piragüista Saúl Craviotto por sus declaraciones contra el 1-O y avalando la represión policial. Otros partidos como ERC también denunciaron que el "heredero" de la fiesta era un joven que simpatiza con Aliança Catalana. Pese a los reproches, el alcalde Fèlix Larrosa (PSC) mantuvo el pregonero y el heredero.
A veces la disputa viene del mismo consistorio. En Terrassa, los tres concejales de Vox desplegaron una pancarta que rezaba "Os tenemos bailando" en medio de la indiferencia general al inicio del Ball de Plaça, que es el acto inaugural de la fiesta mayor de la capital del Vallès Occidental. Los ediles de la extrema derecha se referían a los incidentes que se produjeron el año anterior.
Entonces, los tres concejales de Vox desplegaron la pancarta "Vox no baila con totalitarios" ante el alcalde Jordi Ballart (Tot per Terrassa), para denunciar que las entidades de cultura popular de Terrassa los habían excluido del baile desde que irrumpieron en el Ayuntamiento en 2023. En medio de una gran tensión, Ballart denunció haber sufrido empujones y amenazas por parte de los concejales de Vox y presentó una querella por un presunto delito de atentado contra la autoridad que un juzgado de Terrassa admitió a trámite y se sigue investigando.