Illa se compromete a impulsar un pacto nacional para superar la crisis educativa
El presidente de la Generalitat quiere destinar un 6% de inversión pública a Educación
BarcelonaDos años después de llegar a la Generalitat, Salvador Illa ha vuelto a comparecer en el Museo Marítimo en un acto de gran ampulosidad. Se han contado más de 800 asistentes y estaba todo el Gobierno, los principales dirigentes sindicales y patronales, y representantes políticos de diversos colores y miembros destacados de la sociedad civil y económica del país. El discurso de mitad de mandato ha durado unos tres cuartos de hora –28 páginas de texto–, y desde Palau se ha definido como un antes y un después de la legislatura. El jefe del ejecutivo ha aprovechado para repetir alguno de sus mensajes políticos, como el de la "unidad" frente a la "división" del Procés y la oposición a la extrema derecha; y ha abordado diversos temas de actualidad, como vivienda, infraestructuras, inmigración e inteligencia artificial. Ahora bien, Illa tiene clara cuál es la diana: acabar con la crisis educativa.
El jefe del Gobierno se ha comprometido a sacar adelante una ronda de contactos con los partidos políticos con representación en el Parlament y lanzar un debate que busque un pacto nacional en educación. De hecho, se trata de una petición que, tal como ha admitido el mismo Illa, ya le habían pedido diversas fuerzas políticas. En estas discusiones jugará un papel clave el Consejo de Educación de Cataluña (CEC), que es el órgano superior de consulta y de participación de los sectores sociales afectados por las políticas educativas de la Generalitat, e Illa ha prometido que partirá de la base de querer llegar a destinar un 6% de las inversiones públicas a Educación, tal como establece la ley educativa aprobada en 2009.
El presidente, que ha comparecido sin admitir preguntas de la prensa, ha evitado hacer autocrítica sobre la gestión del conflicto con el profesorado, pero ha asegurado que comparten "la voluntad de mejorar el sistema educativo del país". Ha hecho un llamamiento a "sentarse y dialogar" y construir "confianza" entre el departamento de Enseñanza, liderado por la consejera Esther Niubó, y el mundo docente. Y, por lo tanto, de superar la etapa de estancamiento del conflicto entre las dos partes. También en educación, el presidente de la Generalitat ha anunciado una inversión de hasta 2.500 millones de euros –alrededor de un millón por escuela o instituto– para climatizar todos los centros educativos públicos de Cataluña en los próximos cinco años.
Illa ha lanzado estos anuncios después de meses de conflicto y huelgas de los profesores, y de que Niubó destituyera a su mano derecha en el departamento de Educación, Teresa Sambola. Su cartera también ha estado en el punto de mira por el fracaso de PISA, pero no es la única. También han dimitido altos cargos en Interior y en Justicia, y abandonó el ejecutivo la consejera de Derechos Sociales, Mònica Martínez Bravo. Hay voces que prevén más movimientos en Palau.
Control de la IA
Illa también ha anunciado que Cataluña tendrá un observatorio para tratar de aplacar las consecuencias negativas que pueda tener la inteligencia artificial, especialmente contra los trabajadores. En pleno debate sobre los peligros y la regulación de esta tecnología a escala internacional, el presidente ha avanzado que el Gobierno aprobará la creación de un Observatorio Catalán de IA y Mercado de Trabajo para "blindar los derechos laborales" y para que "ninguna decisión algorítmica actúe sin supervisión humana". Para controlarlo, el ejecutivo sacará adelante "un registro de sistemas algorítmicos para saber dónde, cómo y por qué se utiliza esta tecnología" con el objetivo de "analizar, anticipar y gobernar" el impacto de la IA. "Hay que actuar con ambición y con valores. Queremos que Cataluña lidere una IA ética y responsable", ha dicho el presidente de la Generalitat.
El dirigente socialista ha asegurado que las pequeñas y medianas empresas contarán con apoyo económico y el proyecto AINA, que es una iniciativa que pretende incorporar y potenciar la lengua catalana en el ámbito de la IA. Además, la Generalitat destinará nuevos recursos a la formación de los trabajadores que puedan verse reemplazados por el desarrollo de esta nueva tecnología. Todas estas medidas, ha explicado el presidente de la Generalitat, forman parte del plan que aprobará el ejecutivo sobre la IA y se llevará a cabo con participación y coordinación de los sindicatos y las patronales del país.
La "unidad" post-Procés
Illa ha vuelto a contraponerse a los años de ejecutivos independentistas y ha asegurado que en sus dos años de gobierno ha reinado la "unidad" y la "convivencia". Tal como ya hizo dos años atrás, este lunes se ha vuelto a comprometer a "abrir una nueva etapa de esperanza" en Cataluña y, en confrontación al discurso de la extrema derecha, ha remarcado que su objetivo es "mejorar la vida" de los catalanes, vivan donde vivan, vengan de donde vengan, piensen lo que piensen, hablen la lengua que hablen y sientan lo que sientan.
El líder del PSC, que ha citado el último mensaje "de optimismo y esperanza" del expresidente Jordi Pujol, ha asegurado que con su Gobierno Cataluña "vuelve a ser un proyecto colectivo para todos los catalanes y catalanas", y ha reivindicado que en el país ahora reina "la estabilidad". "Tenemos un Gobierno que gobierna", ha insistido Illa en un contexto de constantes crisis y dimisiones.