Por qué es importante que México esté en la cumbre progresista de Pedro Sánchez?

La presencia de Sheinbaum marca un antes y un después tras la pausa de las relaciones diplomáticas el 2019

MadridEste fin de semana en Barcelona habrá muchas fotos, muchas cumbres y mucha atención mediática por la presencia de líderes mundiales en el encuentro progresista que organiza el presidente español, Pedro Sánchez. Pero habrá uno que es especialmente relevante y que significa un antes y un después en la relación diplomática de dos países: España y México. Después de ocho años de tensión, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, pisará el estado español y mantendrá un "breve encuentro" con Sánchez. No habrá una reunión gubernamental, pero sí que los dos líderes se dejarán ver juntos y habrá un apretón de manos.

La presencia de Sheinbaum en España es un paso importante en la reanudación de relaciones, ya que el vínculo entre los dos países se resquebrajó absolutamente a escala oficial cuando el Estado se negó a pedir perdón por su pasado colonial. Esto se producirá en Cataluña, que no es ajena a la biografía de la presidenta mexicana. Su primer marido, Carlos Imaz Gispert, era hijo de exiliados de España con raíces vascas y catalanas. Su madre era Montserrat Gispert, una científica catalana que creció en México a raíz del exilio de su familia de la dictadura de Franco en 1942.

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¿Qué ha pasado entre España y México?

1977: la reanudación de las relaciones

Con la reanudación de relaciones, comenzó la interlocución política y un aumento de los intercambios económicos. Lo constata en su trabajoAumento exponencial de los vínculos políticos y económicos

Con la reanudación de relaciones, comenzó la interlocución política y un aumento de los intercambios económicos. Lo constata en su trabajo México y España, 40 años de reencuentro el investigador de la UNAM Mario Ojeda, que afirma que entre 1977 y 1981 se "multiplicaron por 26" los intercambios económicos y comerciales entre los dos países. Las exportaciones mexicanas a España pasaron de 21 millones de dólares a 814 millones, y las exportaciones españolas a México de 50 millones a 369 millones, lo que convirtió a España en el segundo cliente y el sexto proveedor de México. Ahora bien, estas relaciones económicas toman un tono "paternalista" por parte de España, en palabras del mismo Ojeda, y comienzan los problemas con la entrada de empresas españolas en sectores estratégicos. De hecho, a lo largo de los años el Estado se convierte en el segundo inversor en México después de los Estados Unidos, anota Luisa Treviño, licenciada en relaciones internacionales por El Colegio de México y exdiplomática.

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En todo caso, durante los primeros años, y sobre todo desde la llegada de Felipe González al gobierno español, Treviño señala que la relación política es muy estrecha. Sitúa en 1992 una fecha importante, cuando se produce la consolidación de la Cumbre Iberoamericana en México —la primera se había producido un año antes en la capital azteca—. La presencia de México en el cónclave, explica la especialista, es muy relevante para el resto de estados de habla hispana y portuguesa porque es un indicador de que será una colaboración de "hermandad" y no de control de las antiguas potencias.

López Obrador: el cambio

La llegada al poder de Andrés Manuel López Obrador, que arrasó en las elecciones presidenciales de 2018, lo cambia todo. Su proyecto político se basa en una recuperación de la memoria, una reivindicación de los pueblos originarios y también una crítica a las inversiones españolas en México, que califica de "saqueo". López Obrador critica abiertamente Repsol, Iberdrola y OHL, y promueve una política de limitación de los inversores privados en sectores estratégicos. En el marco de este caldo de cultivo, el punto culminante de la ruptura con España llega en 2019, cuando con motivo de los 500 años de la llegada de Hernán Cortés a territorio mexicano y la caída de Tenochtitlan –en 2021, el imperio originario azteca—, López Obrador pide a España que pida disculpas por los abusos cometidos durante la colonización. Propone una reunión al más alto nivel para acordar un "relato compartido" sobre el pasado: "Que el Reino de España exprese de manera pública y oficial el reconocimiento de los agravios", decía el texto. La carta, sin embargo, no recibió respuesta, y esto dio como resultado una suspensión de las relaciones diplomáticas. Hasta el punto de que después de ganar las elecciones, la nueva presidenta, Claudia Sheinbaum, dejó fuera de los invitados a su toma de posesión al rey Felipe VI.

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Alhora, enumera Treviño, també ha sigut clau el gest del rei Felip VI en el marc de l'exposició enmendó la plana al gesto del rey.El punto de inflexión

Por todos los motivos anteriores, es relevante el paso que da Sheinbaum este fin de semana. Para Treviño, es un "inicio del acercamiento" de nuevo entre los dos países y que viene precedido de movimientos que ha hecho previamente España. Cita un primer premio Princesa de Asturias al Museo Antropológico de México en 2025 y también unas declaraciones el año pasado del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, en las que habló de la "injusticia" del pasado colonial. Al mismo tiempo, enumera Treviño, también ha sido clave el gesto del rey Felipe VI en el marco de la exposición La mitad del mundo. La mujer en el México indígena, en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid. "Ha habido controversias morales sobre cómo se ejerce el poder desde el primer día. Los Reyes Católicos, con sus directrices, tenían un afán de protección. Después la realidad hace que no se cumpla como se pretende actuar y hay mucho abuso", dijo Felipe VI, que ha sido invitado al Mundial de fútbol que acogerá México entre el 11 de junio y el 19 de julio.

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Dos fechas clave

Además de la presencia de Sheinbaum este fin de semana en Barcelona, hay dos fechas clave más en un futuro que decidirán si hay una recuperación total o no de las relaciones entre España y México. El 4 y 5 de noviembre se prevé una reunión de la Cumbre Iberoamericana en Madrid. ¿Participará Claudia Sheinbaum? Por ahora, no lo ha descartado, lo que marcaría un antes y un después a raíz del plantón que inauguró López Obrador en 2018. Y la otra fecha clave será en 2027, cuando se cumplirán 50 años de la reanudación de las relaciones en 1977. ¿Será una efeméride que inaugurará un nuevo ciclo?