Jordi Pujol Ferrusola cobraba de Copisa sin contrato porque era de "confianza"

Las defensas salen satisfechas de la sesión aunque un exdirectivo desconoce el motivo de algunas comisiones del primogénito

San Fernando de HenaresEl juicio a la familia Pujol avanza a buen ritmo. En dos horas este martes han declarado siete testigos que debían poner luz en cuanto a las comisiones que cobraba Jordi Pujol Ferrusola a cambio de intermediar en operaciones de compra privadas de Copisa –que estuvo presidida por Josep Cornadó, que se sienta en el banquillo por los acusados ​​por blanqueo de capitales y falsedad documental–. Según la instrucción del juez José de la Mata, pagó un total de 2,9 millones de euros en comisiones al hijo mayor del expresidente de la Generalitat. Una de las declaraciones destacadas ha sido la de Orlando de Porrata-Doria, el consejero delegado de Copisa, quien ha hablado sobre la ampliación de la refinería de Repsol de Cartagena: el primogénito cobró 612.000 euros en tres facturas por informar de esta oportunidad de negocio. Sin contrato. "¿Por una llamada telefónica pagan 199.000 euros de honorarios?", se ha extrañado el fiscal Fernando Bermejo, en referencia a la primera de las tres facturas. "Estamos hablando de un contrato que supuso casi 36 millones de euros", ha dicho De Porrata-Doria. Y, al igual que hizo el lunes Jordi Puig –el hermano del exconseller Felip Puig–, ha reconocido que no hay ningún documento que lo acredite: "Jordi Pujol Ferrusola trabajaba habitualmente con otras secciones de nuestro grupo y era una persona de confianza. Por tanto, no se trabajaba con contrato", ha justificado.

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Uno de los testigos más esperados era Xavier Tauler Ferré, amigo de la infancia del primogénito, fue consejero delegado de Copisa Constructora Pirenaica, a punto estuvo de acompañarle al banquillo –salió exonerado cuando Podemos se retiró como acusación– y está acusado en el juicio del 3%. "Desconozco la intervención de Jordi Pujol", ha contestado a las preguntas del fiscal sobre tres facturas que el Grupo Copisa pagó al primogénito a cambio de intermediaciones: dos por un total de 960.000 euros por unas obras de urbanización en Ronda –en Málaga–, un proyecto que él recuerda "perfectamente", de una de 00, de una de 0. Promociones Club de Campo y Golfo de Ronda. "Lo desconozco", replicó Xavier Tauler Ferré en cuatro ocasiones cuando el fiscal le preguntó por el papel del primogénito. Más tarde José Luis Prada, que fue técnico en Comapa Inmobiliaria –del Grupo Copisa–, sí ha recordado que Tauler le dijo que llamaría al primogénito para darle datos de una finca en Ronda que podía interesarles.

Asimismo, Xavier Tauler Ferré ha reconocido que se pagaron 139.200 euros a Imisa –una de las empresas de Jordi Pujol Ferrusola– por intermediar en la venta de unas plantas solares de los municipios de Alcázar de San Juan y de Pedro Muñoz, en que me dijeron. que tenía un posible comprador". A cambio, fue él "personalmente" quien "pactó" con el primogénito el porcentaje a cobrar, que acabó siendo del 1,5%.

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Las defensas de la familia Pujol y de los empresarios se han marchado satisfechos de la jornada de hoy. Un abogado reconocía poco antes de empezar la sesión que estaba intranquilo por lo que pudiera decir algún testigo, pero admitía a la salida que estaban satisfechos. "Un diez, no nos despeinamos", celebraba otro letrado. Visto cómo ha ido todo, uno de los abogados ha cuestionado incluso los interrogatorios que ha hecho el fiscal: "No tiene ni idea de cómo funciona el mundo empresarial".

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¿Cuánto se paga por intermediar?

El importe de las comisiones a intermediar entre empresas privadas ha sido una cuestión recurrente a lo largo de la sesión. A preguntas de Jorge Ayo, el abogado de Josep Cornadó, más de un testigo calificó de "habitual" pagar comisiones de entre el 1% y el 5%, que se materializaban en caso de éxito. Además, Ayo también hizo hincapié en que todas las operaciones de las que se ha hablado eran relaciones privadas entre empresas sin ninguna participación de las administraciones públicas. También ha quedado claro que la intermediación era un trabajo frecuente de Jordi Pujol Ferrusola. "Cuando estaba estudiando alguna operación, el señor Cornadó me comentaba que esto lo había llevado a Pujol", ha recordado José Luis Prada.

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Eso sí, él mismo ha enmarcado en la normalidad el hecho de que terceras personas intervinieran en este tipo de negocios: "Lo normal es que operaciones de compra te lleguen a través de intermediarios". Previamente, Xavier Tauler Ferré se había pronunciado en la misma línea: "Es frecuente. Es muy importante captar la oportunidad de negocio y tener esa posibilidad. Hay un trabajo previo de la persona en busca de las oportunidades y ofrecerlas a las empresas". Jordi Solà, que dirigía Comapa Inmobiliaria, ha recordado que en aquella época, durante el boom inmobiliario, la empresa "tenía mucho interés en adquirir suelos para el futuro". Y por eso era importante enterarse lo antes posible de las ofertas que había para avanzar trabajo.

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La sesión había comenzado con episodios de desmemoria. Santiago Ballesté, gerente de Talleres R Ballesté e Hijos SL, no ha podido aclarar los pagos de 32 millones de pesetas que hizo a Jordi Pujol Ferrusola. "No lo recuerdo en absoluto", contestó. "Me gustaría ayudarle, pero no recuerdo nada", ha insistido ante la desesperación del fiscal. Incluso preguntó qué era Imisa. Y al fiscal se le ha ido terminando la paciencia: "Ha venido como testigo y debe decir la verdad". En esta sesión el representante del ministerio público hizo las preguntas a los testigos con un tono más airado que anteriormente, aunque asumiendo con resignación algunas de las respuestas que recibía.