Lluís Puig revela que ha estado en Cataluña varias veces en los últimos años: "He pisado el Ripollés, la Garrotxa y el Ampurdán"
El exconseller explica que ha hecho visitas a tierras catalanas de manera "discreta" a pesar de la orden de detención que pesaba sobre él
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BarcelonaLa aparición fugaz de Carles Puigdemont en Barcelona el 8 de agosto de 2024, durante la investidura de Salvador Illa, no ha sido la única visita de los exiliados a Cataluña en los últimos años. A pesar de la orden de detención que pesaba sobre ellos, y que ahora ha levantado el juez Pablo Llarena, el exconsejero Lluís Puig también se atrevió a pisar en diversas ocasiones tierras catalanas. Así lo ha revelado este miércoles en una entrevista en RAC1, en la cual ha asegurado que en los últimos 9 años ha visitado "tierras del Ripollès, la Garrotxa y el Empordà, pero de manera discreta".
Después de confesarse "emocionado y optimista" por el "triunfo" que supone el aval del Tribunal Constitucional a la amnistía, el titular de Cultura del Govern del 1-O ha explicado detalles de sus incursiones desde la Cataluña Norte, donde vive actualmente. "Viendo que el hecho era traspasar una raya, que en muchos de estos lugares son vallas para que las vacas no cambien de lado... Tampoco me provocaba nada especial", ha dicho. "La naturaleza es abierta", ha añadido. Sí que ha admitido, sin embargo, que no ha participado nunca en "actos o actividades concretas" ni ha hecho ninguna visita a su casa, en Terrassa.
Puig ha dicho que nunca le han pillado, si bien ha explicado una situación arriesgada en el coll d'Ares, con motivo de la llegada de la llama de San Juan. "No hay valla fronteriza, pero allí el asfalto cambia de color en la carretera. Charlando y caminando con gente estaba a cientos de metros adentro del lado del color que me podían perseguir, y llegó un coche de los Mossos d'Esquadra, que pienso que no me vio. Tranquilamente me fui de nuevo hacia el color del asfalto que me era amigable", ha relatado.
Aunque ahora Llarena ha levantado la orden de detención que pesaba sobre él, Puig no ha dibujado un retorno definitivo inminente a Cataluña. "Tengo que organizarme y prepararme para ver en qué momento [...]. Desde la Cataluña Norte en dos horas estoy en casa. No es complicado el viaje en sí, sino el momento exacto", ha dicho, y ha añadido que seguramente tanto él como Puigdemont y Comín tienen "velocidades diferentes" para el retorno. Una vez lo haga, eso sí, ha reconocido que tiene ganas de ocupar su escaño en el Parlamento como diputado de Junts: "Y retirar el lazo amarillo que los compañeros, escrupulosamente y sin olvidarse nunca, me colocan en el salón de plenos", ha dicho. "Tengo ganas de cumplir este mandato democrático", ha añadido.
El exconseller también ha asegurado que el día que vuelva a entrar en la cámara catalana piensa saludar al presidente Salvador Illa. "Es el presidente de mi país. Este hecho humano está por encima de todo, y por descontado el respeto institucional", ha argumentado. Puig, de hecho, ha recordado el "famoso" encuentro entre él y el líder socialista en Bruselas en noviembre de 2024, cuando intercambiaron unas palabras e Illa se emocionó. "Fue un saludo muy correcto, humano y afable", ha recordado Puig.