El informe policial apunta que las fuerzas de seguridad marroquíes “guiaron activamente” a los migrantes hasta Ceuta

El ministerio del Interior reitera que el documento “no permite establecer” la implicación de “ningún gobierno, servicio, agencia o persona” en la entrada masiva

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Decenas de migrantes intentan traspasar la frontera entre Ceuta y Marruecos el pasado 31 de julio
03/09/2026 - 07:33 h
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MadridEl Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (Cenif) ha concluido que la entrada en Ceuta de casi 80.000 migrantes a finales de julio contó con la complicidad de las fuerzas de seguridad marroquíes. Así se desprende del informe que ha remitido a la Audiencia Nacional y al que ha tenido acceso el ARA. Alega que fue un proceso que tuvo una “planificación previa” y unos “objetivos diferentes a los migratorios”, y que fue “favorecido” por un “guiado activo de la masa hacia lugares de paso” por parte de las fuerzas y los cuerpos de seguridad de Marruecos, sumado a una “presencia escasa” de agentes. Es una versión que choca frontalmente con las explicaciones que hasta ahora han dado los ministerios del PSOE y Pedro Sánchez, que en todo momento han desvinculado a Marruecos de la crisis y han destacado la “cooperación” del país alauí. Todo ello el día antes de que Sánchez comparezca en el Congreso para dar explicaciones de los hechos de Ceuta.

“La entrada masiva no responde a un fenómeno espontáneo de inmigración irregular, sino que es la consecuencia o finalidad de un proceso planificado que se diseña anticipadamente”, relata el informe, de 55 páginas. Uno de los objetivos era generar “una autoría intelectual y directiva difusa” para que fuera difícil de identificar. De hecho, a esto se aferra la Moncloa para continuar exculpando a Marruecos. Ahora bien, la policía española ha podido “determinar la existencia de una estructura de al menos cinco niveles” como responsables de un “proceso planificado, monitorizado y ejecutado por fases”. En tres de ellos, es posible “señalar a personas concretas e individualizadas”. En el tercero, relativo a los “organizadores del flujo de personas sobre el terreno”, es donde el documento señala directamente a las fuerzas de seguridad marroquíes.

Habla de dos tipos de “sujetos activos”. Por un lado, los uniformados que daban “indicaciones” a las personas que atravesaban la frontera para “superar obstáculos”. Y, por otro, los “agentes dinamizadores” no uniformados: hombres de entre 30 y 50 años con una “complexión fuerte o atlética” que llevaban “camisetas de colores neutros y poco llamativos” y calzado deportivo cerrado. ¿Por qué llamaron la atención? Estaban “atentos” a su entorno, “impartieron instrucciones” al personal uniformado y mostraban “actitudes de control, liderazgo y dirección”, en contraposición con las personas que les rodeaban: “Caminan en sentido contrario al flujo de personas, observan el paso de los grupos, arengan a la masa para continuar la marcha o mantienen conversaciones permanentemente con el móvil, como si monitorearan el evento”.

Imagen del informe policial sobre la implicación marroquí en la entrada masiva a Ceuta.
Imagen extraída del informe policial sobre la implicación marroquí en la entrada masiva a Ceuta.

El Ministerio del Interior continúa exculpando a Marruecos

El gobierno español ha quedado contra las cuerdas una vez que El Español ha revelado que las principales conclusiones del informe apuntaban a Marruecos. De madrugada, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, envió una carta al director general de la policía española, Francisco Pardo, para pedirle explicaciones sobre la “veracidad” del documento, esgrimiendo que es “esencial” para que el gobierno español pueda “adoptar las decisiones oportunas”. Horas más tarde, fuentes del ministerio han explicado que Francisco Pardo le había comunicado que no existe ningún informe policial que “atribuya” la “planificación o ejecución” de los hechos a las fuerzas de seguridad de Marruecos. Es una versión que el texto del informe contradice de pleno.

A última hora, las mismas voces se remiten a la versión que ha trasladado el director adjunto operativo, que sostiene que el documento “no permite establecer la implicación de ningún gobierno, servicio, agencia o persona, al desconocerse la autoría intelectual de la entrada masiva”. El informe reconoce que “no se ha podido individualizar” quién tiene el máximo nivel de responsabilidad, pero sí que recalca que la respuesta de la policía fue de “total permisividad”, sin hacer “ningún intento serio” de intentar “reducir, dispersar o alejar” a la masa de personas de la frontera: “Los efectivos no solo permanecían en actitud pasiva antes de los intentos de entrada, sino que les ofrecían indicaciones para que accedieran a través del agua por la zona del espigón del Tarajal”.

Fernando Grande-Marlaska y Francisco Pardo durante la toma de posesión del nuevo director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional el pasado marzo.

En paralelo, fuentes de Interior intentan quitar importancia y validez al Cenif. Alegan que “no tiene la consideración de unidad investigadora” de policía judicial, que “no dispone de personal desplegado” en Marruecos y que es “inusual” que actúe bajo el mandato de un juzgado. Para restar credibilidad al informe, también esgrimen que se basa en datos del seguimiento de aplicaciones de mensajería y redes sociales de “carácter abierto” y de imágenes y vídeos “difundidos por medios de comunicación”. Lejos de eso, Fernando López Aguilar, actual eurodiputado del PSOE y ministro de Justicia con José Luis Rodríguez Zapatero, sostiene en una entrevista a Euronews que la entrada masiva de migrantes “no podría haber pasado” sin que las autoridades de Marruecos “hicieran la vista gorda”.

“No responde a una intención migratoria”

Para apuntalar su tesis, el informe del Cenif justifica que la dinámica de la entrada de migrantes y el “retorno casi inmediato” de la mayoría de los que entraron –el 90%– permite concluir de manera “inequívoca” que la verdadera finalidad de los migrantes “no responde a una intención migratoria”. “La finalidad migratoria opera solo como una cobertura formal que sirve para fomentar, impulsar y dirigir un flujo masivo de personas a la frontera”, añade. La primera oleada de personas estuvo protagonizada por hombres jóvenes, la mayoría equipados con neopreno, con el objetivo de “saturar los medios de contención para forzar la apertura de los accesos”. La segunda oleada fueron “núcleos familiares con mujeres y niños de poca edad”, vestidos con ropa deportiva y chanclas, para “profundizar en la saturación” del control fronterizo y “desactivar” la posibilidad de usar la fuerza.

Imagen del informe policial sobre la implicación marroquí en la entrada masiva a Ceuta

“Se aprecia que actúan con relativa calma, cosa que transmite una cierta sensación de impunidad. Esta percepción está probablemente reforzada por la actitud de tolerancia casi activa de las fuerzas de seguridad de Marruecos”, reitera el documento. “No se entiende de otra manera que esta movilización se extienda a grupos sociales –como núcleos familiares o niños de corta edad– que no participarían de forma tan generalizada en caso de suponer cualquier peligro”, añade. El 10% restante fueron personas que tenían una “voluntad previa o sobrevenida” de quedarse en España y “aprovecharon un movimiento organizado y masivo”.

Una alerta previa enviada a los puestos fronterizos

Más allá de este informe elaborado a petición de la Audiencia Nacional, el Cenif también remitió el 29 de julio un aviso a los puestos fronterizos de Ceuta y Melilla. Este documento, consultado por el ARA, explicaba que se había tenido constancia de un “riesgo potencial de entradas irregulares” y apuntaba que las entradas nadando combinadas con los “saltos de la valla de manera coordinada” tenían un “riesgo extremo” y una “probabilidad media-baja”. “No puede asegurarse que esto se produzca, pero cuando se ha detectado este tipo de actividad, a veces se ha llegado a materializar”, añadía.

Ahora bien, a pesar de estos avisos, el director general de la policía española ha limitado la comunicación a una “alerta de riesgo frecuente” que “no incluyó ninguna alusión” a una “posible entrada masiva”. Es decir, el gobierno español mantiene que no tuvo avisos previos para anticipar la crisis. De momento, solo la titular de Defensa y responsable del CNI, Margarita Robles, ha admitido que sí que hubo información sobre un repunte de personas que cruzaban nadando la frontera.

¿El Cenif debería haber informado al ministro Marlaska?

La gran duda que planea después de que se haya filtrado el informe es si la policía española debería haber informado de ello al ministro del Interior. Depende de si estaba actuando como policía judicial. La ley estipula que la función de policía judicial “comprende el auxilio” a los juzgados en “la averiguación de los delitos” y establece que, en estos casos, “actuará bajo la dirección” de los juzgados y de la Fiscalía. Por tanto, desprendiéndose de la jerarquía orgánica habitual. La legislación prevé que “no podrán ser removidos o apartados” hasta que terminen su misión.La causa penal sobre Ceuta no está formalmente abierta porque la jueza todavía no se ha declarado competente para investigar los hechos, pero Iustitia Europa, el partido extraparlamentario que presentó la denuncia original, sostiene que los miembros del Cenif sí que “han desarrollado funciones” de policía judicial. En un escrito remitido a la magistrada María Tardón, alega que la diligencia que han llevado a cabo y la información que han obtenido “quedan sometidas a la dirección funcional” de la Audiencia Nacional y, por tanto, a las “garantías establecidas” para la policía judicial, que no debe rendir cuentas a sus superiores.De hecho, Tardón ordenó directamente a los investigadores que no facilitasen ninguna información a sus superiores sobre la elaboración y el contenido del informe. Por este motivo, el director general de la policía española no tuvo ningún conocimiento previo, hasta que ha aparecido en los medios de comunicación.

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