"No es motivo de dimisión": así lee la Moncloa la sentencia del caso Ábalos

El presidente comparece este miércoles en el Congreso y pondrá énfasis en las diferencias entre el PSOE y el PP a la hora de reaccionar a los casos de corrupción

Sánchez durante una intervención esta mañana
Act. hace 23 min
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MadridLa sentencia de 24 años de prisión para José Luis Ábalos, la condena más dura a un exministro, no ha hecho cambiar ni un milímetro el guion de la Moncloa. A pesar de que es la primera que afecta al gobierno de Pedro Sánchez, desde el ejecutivo consideran que la causa ya estaba descontada y que se apartaron en el momento oportuno del extitular de Transportes y tótem del PSOE. "Antes de que lo imputaran formalmente, le pedimos el acta de diputado y acabó en el grupo mixto", sentencian desde el gobierno español. En concreto, fue la comisión ejecutiva federal del PSOE el 26 de febrero de 2024: le dieron 24 horas para hacerlo y asumir la responsabilidad política del caso Koldo, a pesar de que en aquel momento no había todavía imputación formal del exministro. Ahora, esta responsabilidad in vigilando no opera en el caso de Sánchez, por haberle hecho confianza, y la Moncloa considera que ya ha pagado el precio político de este caso: haberlo apartado y emprender planes anticorrupción todavía en proceso de aplicación, también a raíz del caso de Santos Cerdán.

Es lo que defenderá este miércoles en el Congreso el presidente español, Pedro Sánchez, que comparece en el pleno para dar explicaciones sobre los casos de presunta corrupción que afectan a su partido. No solo sobre el caso Ábalos, sino también el de Leire Díez y Santos Cerdán, de quienes también se desmarca. La Moncloa reduce la corrupción a este "grupo circunscrito de no más de diez personas" y no a una red extendida a todo el gobierno. Un caso "puntual", remarcan. Por eso argumentan que sería desproporcionado que Sánchez dimitiera, como ha pedido el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. "Primero que actúe en su casa", replican desde la Moncloa, y señalan el caso del novio de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. "Quien la hace la paga: se llame Ábalos o Ayuso", ha dicho el ministro de Transformación Digital, Óscar López, en la rueda de prensa posterior al consejo de ministros. "Los valores de la transparencia y el mérito son los que sostienen el gobierno", ha añadido Elma Saiz. De hecho, Sánchez hará hincapié en su comparecencia, en el contraste con el PP a la hora de abordar los casos de corrupción.

Desde la línea oficial del PSOE mantienen la misma posición, ya que consideran que lo que marca la diferencia no es tener casos o no –lo plantean casi como algo inevitable– sino cómo se actúa cuando aparecen. Y, en este sentido, remarcan la batería de medidas que pusieron en marcha también en el partido hace un año a raíz del estallido del caso Cerdán.

No todo el mundo dentro del partido, sin embargo, lo ve igual, ya que el exdiputado del PSOE Eduardo Madina mostraba su preocupación esta mañana en la tertulia de la Ser. "Lo último que me preocupa de la sentencia es Víctor Aldama", respondía a la queja del PSOE de haber quedado indemne, a pesar de ser corruptor. "El asunto mayor es que al político con más poder después del presidente del gobierno y el PSOE, lo han condenado a 24 años de prisión", ha dicho Madina. Para el expresidente Felipe González, la sentencia “está bien hecha”.

Precisamente este martes por la noche, en Cuatro, Aldama animaba a Ábalos y otros implicados en el caso Plus Ultra o en el de los pagos en efectivo del PSOE, aún secreto, a hablar. Este en Telecinco ha dicho directamente que Zapatero y Sánchez acabarán en prisión. La Moncloa no ha querido pronunciarse sobre el hecho de que Aldama haya quedado libre, pero sí Patxi López desde el Congreso: a juicio del portavoz del PSOE la sentencia es desproporcionada y el empresario debería estar en prisión.

Los casos de Zapatero y Begoña Gómez

Para la Moncloa, sin embargo, no todos los casos tienen fundamento. Hay dos categorías más allá de Ábalos, Cerdán y Leire Díez: el de Zapatero y el de Begoña Gómez. En el caso de la expresidenta española, Sánchez le mantiene la confianza, a pesar de que hay voces del entorno del PSOE que han pedido que se regule ya la figura de los expresidentes y desde Sumar lo han puesto sobre la mesa.

Este es un grado de defensa diferente de la defensa que hace la Moncloa de Begoña Gómez, en la que ven explícitamente una causa política por ser mujer del presidente. Una posición similar a la que mantienen con el hermano David Sánchez, que está a la espera de la decisión de la Audiencia de Badajoz. Precisamente Peinado ha citado Gómez este miércoles por la tarde para retirarle el pasaporte, mientras que desde el gobierno español solo esperan que la Audiencia Provincial de Madrid le pare los pies.

Lo que es una incógnita es, ante este panorama, lo que pondrá sobre la mesa Pedro Sánchez. "A los que se preguntan por qué queremos continuar, es por esto, para mejorar la vida de la gente", dijo ayer el presidente español tras anunciar la mayor de los últimos tiempos en dependencia, un mensaje que probablemente repetirá este miércoles a los socios que le piden que llene de contenido la legislatura. Es decir, seguir "a pesar de las piedras del camino".

Hasta ahora el presidente español ha contestado a los casos de Ábalos y Cerdán con planes anticorrupción que no se han implementado todavía y desde su entorno evitan avanzar el contenido de la comparecencia. "Esperamos que haga su magia", dice un diputado del PSOE. El PP, sin embargo, sí que se aventura: considera que volverá a anunciar otra batería de medidas, pero sin "credibilidad". En este punto, Feijóo le recordará que "robar ya está tipificado y le recomendará seguir el principio de no delinquir para que la justicia deje de perseguir a su gobierno, a su partido y a su entorno".

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