El Papa, en 22 discursos
El pontífice no se muerde la lengua en el viaje apostólico a Madrid, Cataluña y las Canarias
Enviado especial a Canarias (Santa Cruz de Tenerife)El papa León XIV ha terminado este viernes su viaje apostólico al estado español y ha dejado muchos mensajes políticos. El jefe de la Iglesia católica, con más de 1.400 millones de fieles en el mundo según datos de la Santa Sede, lleva meses elevando su incidencia geopolítica. ¿En qué ha puesto el acento en las 22 intervenciones de esta semana?
El factor Sánchez
Más de un mes y medio antes del viaje apostólico, la extrema derecha de Vox ya temía que el presidente español, Pedro Sánchez, utilizara al Papa "para blanquearse" y, de hecho, había iniciado acercamientos con la jerarquía eclesiástica desde finales de abril, tal como informó el ARA, para rebajar tensiones con la institución, después de semanas de enfrentamientos por la inmigración. Pero ha sido precisamente en este tema que el pontífice ha validado la tarea humanitaria del ejecutivo estatal desde Canarias.
y ha pedido acción para poner fin a las muertes en el mar, en un contexto en el que contra las cuerdas a Europa y al mundo por su "indiferencia" y ha pedido acción para poner fin a las muertes en el mar, en un contexto en el que entra en vigor el pacto migratorio europeo.
Ahora bien, es cierto que en el Congreso también expuso la doctrina de la Iglesia en temas como el aborto y la eutanasia y defendió la "dignidad humana" desde el inicio de la vida hasta la muerte natural –cosa que también defiende Vox y, parcialmente, el PP–. Pero no ha sido el tema central. De hecho, durante el viaje no ha criticado las tesis feministas o las leyes de género, y esto evidencia que tampoco es una prioridad a estas alturas para la Iglesia, mientras que el papa Francisco había criticado públicamente varias veces la "ideología de género". León XIV sí ha abordado, en cambio, la "violencia contra las mujeres" y la lacra de los "feminicidios" desde el Estadi Lluís Companys.
Economía y derechos
a la Iglesia y, delante de los jóvenes, pidió "con dignidad". También reflexionó sobre los riesgos de la inteligencia artificial y de su uso para que no perjudique el mundo del trabajo y no se aleje de la ética, y mencionó la cuestión del lenguaje, también muy ligada a las redes. El uso de las palabras también llegó a Montserrat y al Congreso, contra las palabras "hirientes" y la "polarización" política.
Ante los obispos, en la capital española, los instó a luchar contra la "plaga" de la pederastia en la Iglesia y, ante los jóvenes, pidió compromiso social, no solo rezar, en un aviso contra la hipocresía.
En Madrid y en Cataluña también ha ido repitiendo las palabras unidad y concordia, refiriéndose a la Iglesia y a la sociedad. Pero en la Sagrada Familia evitó que esta unidad fuera referida a España y eliminó todas las referencias inicialmente previstas. Optó por un gran uso del catalán y se integró rápidamente en el país, reconociendo su personalidad cultural. Un papa incómodo para la extrema derecha, sensible a realidades como la catalana y con un marcado acento social.