El plan de Feijóo para Cataluña
El dirigente gallego quiere reflotar el PP catalán para que le sirva de trampolín para las próximas elecciones generales
Barcelona"Cualquier responsable del partido debe saber que no es nadie sin su partido, y los deberes son muy claros: más alcaldes, concejales y diputados". Esta frase del líder estatal del PP, Alberto Núñez Feijóo, no pasó desapercibida en el congreso del PP catalán de la semana pasada que reeligió a Alejandro Fernández como presidente de la formación en el Principado. Era un mensaje a Fernández para que tuviera claro que después de ceder en todo su plan organizativo por el partido, la confianza debía ser recompensada con resultados y eficiencia interna. El líder de los populares catalanes tiene en sus manos hacer crecer un PP catalán que sirva de trampolín a Feijóo para llegar a la Moncloa. Ahora bien, ¿cuál es el plan del líder estatal para Cataluña? ¿Cómo prevé seducir al electorado catalán?
Uno de los hitos del partido es llegar a los doce escaños en Cataluña en las próximas elecciones españolas. Es la cifra que llevó, precisamente, a José María Aznar a alcanzar la mayoría absoluta en el año 2000 —actualmente los populares catalanes tienen la mitad en el Congreso—. En el Parlament, querrían llegar a los 20 escaños, cinco más que ahora y que superaría el récord de 19 diputados. Los doce estatales son una "misión imposible", según múltiples fuentes consultadas, y más teniendo a Vox, pero "lo importante es llegar al gobierno", añaden. Ahora bien, hay quien ve posible llegar a los 20 diputados en el Parlament teniendo en cuenta las encuestas actuales, que les dan 14-15 escaños. La fórmula pasa por aglutinar el constitucionalismo de centroderecha, rascar en el PSC y tocar lo que se pueda del votante moderado que había votado a CiU y al PP.
El conflicto catalán
El plan de Feijóo para intentar seducir al electorado que huyó del PP en 2017 —cuando el partido se quedó con 4 diputados en el Parlament— pasa, precisamente, por "pasar página" del Procés, tal como dijo el mismo líder estatal durante el congreso de los populares catalanes de la semana pasada, y empezar una nueva era –con un acercamiento retórico a Junts, aunque los pactos con los juntaires generan división–. ¿Cómo se traduce esto? La oferta de Feijóo es mantener el "statu quo autonómico y combinarlo con un refuerzo de la inversión en infraestructuras, una de las cuestiones que ha estado en el centro del debate en los últimos meses a raíz del caos de Rodalies y que, precisamente, ha puesto en el punto de mira la desinversión de los gobiernos estatales del PP. El líder popular, además, quiere poner en primer plano su propuesta económica liberal para empezar un ciclo político con un abordaje pragmático de las cosas que afectan a los ciudadanos, según fuentes consultadas del PP.
Feijóo presume de su plan y de que viene "al menos una vez al mes" —en 2024 incluso estuvo 20 días—. "Si Feijóo tiene un peligro para no ser presidente es Cataluña; su apuesta es Cataluña", dejan claro fuentes populares. Lo que ocurre es que la convicción de que "el Procés se ha acabado" y que hay que abrir un nuevo ciclo no se ve igual por parte de Alejandro Fernández y la nueva portavoz parlamentaria, Lorena Roldán, que insistió esta semana con un discurso duro en que "el Procés no ha muerto", y sacó la artillería propia de 2017 contra el independentismo. "El discurso lo marca Génova", avisan algunos cuadros catalanes, haciendo referencia a estas diferencias. Con todo, hay una voz popular que recuerda que precisamente ha sido el polémico libro de Alejandro Fernández –con el que retomó la guerra a Feijóo– el que le ayudó a consolidarse políticamente con el mensaje de "no pactar con los nacionalismos".
La primera prueba de fuego para ver si el plan de Feijóo cuaja en Cataluña serán las próximas elecciones estatales –donde Fernández debe ayudar al líder popular a conseguir los objetivos–, y sobre todo las municipales y los comicios al Parlament, que serán definitorios. Fuentes consultadas relatan que "ahora no hay excusas, ahora se necesitan resultados".
Pols
Y para que estos resultados lleguen, la coordinación entre Génova y el PP catalán será clave. Una semana después del congreso de los populares catalanes, hay algunos cuadros conservadores que no se esperaban que la dirección estatal "se lo diera todo" a Alejandro Fernández, a pesar de que hacía semanas que el líder popular se lo estaba trabajando. El margen que se ha otorgado al dirigente tarraconense "no tiene nada que ver" con la lista al Parlament, donde de alejandrista solo hay Roldán. Después del congreso "hecho a medida", algunos cuadros remarcan que "Feijóo se ha dado cuenta de que lo necesita para reflotar el partido", después de que "en 2022 Tellado predicaba que Alejandro estaba acabado" y se le buscaba relevo.
Un elemento paradigmático del desbarajuste interno que arrastraba el partido en Cataluña en el anterior mandato es el comité de dirección, el máximo órgano en el Principado, que nunca se reunía, a pesar de que los dos últimos años ha habido ruedas de prensa en la sede sin reunión previa. "¿Existía el comité de dirección?", llega a preguntar un cuadro. El pasado lunes, sin embargo, la cúpula se reunió para estrenar la nueva etapa. A preguntas de este diario, el secretario general, Juan Fernández, hacía una promesa: "La idea es que esta periodicidad pueda ser semanal o quincenal". Ahora bien, diversas fuentes ya ponen en duda que estas reuniones tengan continuidad.
Fuentes consultadas destacan que "se ha reforzado mucho la organización" para pasar "del modo resistencia al modo alternativa" y se podrá "hacer territorio" básicamente con personas próximas a Fernández. El tándem importante es el de los vicesecretarios de organización, el alejandrista Alfredo Bergua –concejal santcugatense–, y David Solé –el único próximo al alcalde de Castelldefels, Manu Reyes, del que es teniente de alcalde. "El cambio de Alejandro implica que haga lo que quiera a cambio de resultados, pero si no saca 20 diputados, fracasará", avisan otras fuentes. "Si gobierna Feijóo y Alejandro no obtiene los resultados esperados, las cosas cambiarán deprisa", avisan, sobre eventuales cambios. Por otra parte, la eurodiputada Dolors Montserrat está "inactiva" dentro del PP catalán, según apuntan fuentes consultadas, solo centrada en Europa, a pesar de que su exasesor y actual diputado catalán Hugo Manchón ha escalado hacia la dirección catalana y tiene buena consideración interna.
La paz actual hacía mucho que no se veía, pero se tendrá que consolidar. Esta semana la ausencia de Alejandro Fernández en el Parlament para inaugurar un curso universitario de verano ha desconcertado a varios cuadros populares.