Sánchez redobla su pulso a Trump y escribe en 'The Economist' que no debe "obediencia ciega" a los EUA
El presidente español comparecerá en el Congreso para dar cuenta del conflicto en Oriente Próximo
MadridPedro Sánchez se ha reafirmado en el "No a la guerra" que lo sitúa como la antítesis de Donald Trump dentro de la Unión Europea y ha redoblado el pulso con el presidente de los Estados Unidos con la publicación de un artículo en 'The Economist' este viernes. El presidente del gobierno español expone en él el posicionamiento que lo ha llevado al choque con la administración Trump y argumenta que no debe "obediencia ciega" a los EUA, por mucho que sea un país aliado, en el "camino temerario" que ha emprendido en Irán. Sánchez ha insistido en una comparecencia posterior a una cumbre hispanoportuguesa celebrada en Huelva. "Entre países aliados es bueno ayudar cuando se tiene razón y también señalar cuando se está equivocado o se está cometiendo un error", ha dicho.
El jefe del ejecutivo español ha tildado "de extraordinario error" la guerra en Irán. "No a repetir los errores del pasado. No a la idea de que los problemas del mundo se pueden resolver con bombas", afirma justamente Sánchez en el semanario inglés recordando el precedente de la guerra en Irak de 2003. En 'The Economist' Sánchez niega que este posicionamiento sea por "antipatia" hacia el gobierno de los EUA.
En paralelo a este mensaje en el ámbito internacional, Sánchez comparecerá en el Congreso en las próximas semanas para dar cuenta del conflicto en Oriente Próximo. Lo ha solicitado él mismo. Aún no hay una fecha fijada, pero será previsiblemente a finales de este mes. Fuentes de la Moncloa la sitúan después del próximo Consejo Europeo con los jefes de estado de los 27 miembros de la UE, previsto el 19 y 20 de marzo. El objetivo de la comparecencia es "escuchar las opiniones y sugerencias" de los otros grupos sin pedirles ninguna autorización, según ha concretado la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, en una atención a los medios.
Montero ha respondido así a la reclamación hecha este mismo viernes por el PP. Los de Alberto Núñez Feijóo sostienen que el gobierno español debería pedir permiso a la cámara española para enviar ayuda militar a Chipre. "Sánchez no puede poner en peligro la vida de nuestros militares sin la autorización del Congreso", argumentan fuentes de los populares que se quejan también de que se enteraron de la noticia por los medios. El gobierno español descarta someter a votación el envío de la fragata Cristóbal Colón a la isla —donde se interceptó un ataque de Irán y sus aliados contra una base militar británica— en coordinació con el resto de países europeos. Montero ha defendido que no es necesario porque "no se trata de una acción ofensiva" sino que es un movimiento defensivo para "reforzar las capacidades de los aliados de la UE". "Es una misión europea de socios europeos en apoyo a un país europeo", ha reafirmado también este viernes el ministro de Presidencia, Félix Bolaños.
El PP discrepa con esta interpretación y destaca que los expresidentes José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE) y Mariano Rajoy (PP) pidieron hasta 26 autorizaciones al Congreso, en pleno o comisión, para que el ejército participara en operaciones en el exterior. Y asegura que el ahora presidente español no lo ha hecho "nunca" señalando que el lema de Sánchez no es el "No a la guerra" sino "No al Congreso". Así pues, el conflicto se ha convertido en un nuevo terreno de confrontación entre los dos principales partidos del Estado. Montero ha aprovechado para volver a recriminar al PP que pida explicaciones y una votación, pero no aclare cuál es su posicionamiento. La vicepresidenta primera se ha preguntado si los populares votarían a favor o en contra de enviar la fragata a Chipre, una cuestión que la vicesecretaria del PP Cuca Gamarra ha evitado responder.
En otra atención a los medios, la dirigente popular no lo ha aclarado escudándose en la necesidad de tener primero toda la información al respecto. Montero, en cambio, ha opinado que los de Feijóo tienen una actitud "errática", "servil" con Trump o, como el caso de la ayuda a Chipre, directamente desconocida. En medio de la tensión con los Estados Unidos y mientras Génova hace equilibrios entre la "denuncia de la tirania del régimen iraní" y la llamada a la "contención", Isabel Díaz Ayuso —que actúa por libre y se ha situado sin miramientos como la antítesis de Sánchez— ha anunciado un viaje este fin de semana a Nueva York para "atraer a Madrid nuevas inversiones de empresas líderes mundiales".
Oposición ciudadana a la guerra
Más allá de la posición de los partidos, una encuesta de 40dB publicada este viernes en la Cadena Ser y en El País señala que dos de cada tres españoles (68%) se oponen a la guerra comenzada por los EUA e Israel en Irán. Solo el 23,3% apoya la campaña militar contra el régimen iraní, según el sondeo, que también apunta que algo más de la mitad de los ciudadanos, el 53,2%, avalan la decisión del gobierno español de vetar a los EUA el uso de las bases de Morón y Rota para atacar Teherán.
Sánchez, a quien un 42,2% de los encuestados aprueban las actuaciones respecto del conflicto –solo un 18,7% apoya la reacción de Feijóo–, ha transmitido este viernes la solidaridad de España al sultán de Omán y al emir de Qatar por los "injustificables ataques" que han sufrido sus países por parte de Irán. Hace 24 horas hizo lo mismo con el presidente del Líbano, Joseph Aoun, a quien trasladó un "apoyo total" ante los bombardeos israelíes.