El público de los toros quiere que Juan Carlos I vuelva a España
Se rodea de toreros para celebrar la Pascua y vuelve a recibir el apoyo de Ayuso
BarcelonaLa presión por el retorno del rey emérito Juan Carlos I llega hasta la plaza de toros. Que la tauromaquia es una afición del exjefe de Estado es sabido, pero desde 2019 no frecuentaba una plaza para recibir una ovación, que es lo que recibe siempre que las pisa por parte de su público fiel. El aplauso fervoroso se volvió a producir este Domingo de Resurrección, cuando asistió a la Real Maestranza de Sevilla para ver el retorno del torero José Antonio Morante de la Puebla, que ha dado apoyo al PP y Vox en ocasiones diferentes. Los asistentes, en pie, le rindieron homenaje a pesar de la sombra alargada de corrupción que le persigue. En la plaza de toros de Las Ventas de Madrid ya recibió una fuerte ovación en mayo de 2019 y también probó la plaza de Aranjuez en junio de 2019.
Juan Carlos pretendía volver a hacer una visita al Estado por sus regatas en la localidad gallega de Sanxenxo el pasado mes de marzo, pero el conflicto en Irán detuvo el viaje en seco. Sus idas y venidas desde que huyó a los Emiratos Árabes en agosto de 2020, acosado por la corrupción, se han basado sobre todo en las regatas, en las que también ha buscado ovaciones, así como algún encuentro familiar privado, también con su hijo, pero lejos de los focos.
Cuando se desclasificaron los documentos del 23-F, que apuntalan la versión oficial salvadora del exmonarca, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, presionó para que pudiera volver a residir en España, cosa que la Casa Real no ha visto nunca con buenos ojos. De hecho, cuando el popular hizo estas declaraciones, avisó de que el rey puede volver cuando quiera si "recupera la residencia fiscal en España". Pero este lunes ha sido la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, quien ha vuelto a decir que Juan Carlos tiene "las puertas abiertas" en toda España para "acogerlo". El hecho es que Felipe VI y Letizia Ortiz no lo quieren como integrante del núcleo de la familia real ni en el Palacio de la Zarzuela. De hecho, la estrategia de distanciamiento de Felipe respecto a su padre se ha acentuado en los últimos años, pero viene desde el inicio de su reinado. En Abu Dabi, donde a estas alturas vive en un hotel porque su mansión está en obras, ha ganado cuatro millones de euros, que le han servido para devolver el dinero que sus amigos le dejaron para regularizar la situación con Hacienda. Últimamente, ha publicado y promocionado sus memorias para reivindicarse y ha pedido a los jóvenes un apoyo masivo a su hijo.