Sánchez pone al PP en la diana con el "No a la guerra"

Feijóo reclama elecciones pero no aclara qué votará en el decreto de medidas para responder al conflicto de Oriente Medio

MadridEl inicio del discurso ha sido indicativo sobre cuál sería el tono del debate y la estrategia del presidente español, Pedro Sánchez, para defender el "No a la guerra" de Irán. Pocos minutos después de subir al atril del Congreso ha recitado: "Hay fechas que no se olvidan, que quedan marcadas para siempre en la memoria colectiva de un país. El 15 de febrero de 2003 es una de ellas. Aquel sábado 3 millones de ciudadanos dijeron no a la guerra", ha recordado. De esta manera, haciendo alusión a la reacción de la ciudadanía a la invasión de Irak de hace veinte años, Sánchez ha contraposición su posición con la del gobierno del PP de 2003. "José María Aznar nos arrastró a una guerra para sentirse importante y para que Bush lo invitara a un puro", ha sentenciado garantizando que "ahora España no será cómplice, no mientras yo sea presidente".

Pero no se ha detenido aquí. El líder del PSOE ha aprovechado la comparecencia sobre cuál es su posición en el conflicto en Oriente Medio para hurgar al PP con todo lo que comportó la guerra de Irak, que ha definido como el desastre geopolítico más grande después de la guerra de Vietnam: 300.000 víctimas mortales; 5 millones de desplazados, y los atentados en Europa de Madrid, Bruselas, Barcelona, París y Londres –ha enumerado–. Sánchez ha querido poner delante del espejo al PP: le ha recordado a Alberto Núñez Feijóo su rol hace veinte años y le ha instado a mojarse ahora. "No está aclarando su posición", le ha reiterado en numerosas ocasiones Sánchez al líder del PP, que no ha revelado qué votará este jueves cuando se vote en el Congreso el paquete de medidas anticrisis del gobierno español, algunas de las cuales son bajadas impositivas presentadas por los mismos populares.

El tono del debate ha sido agrio, hasta el punto que Feijóo ha acusado al presidente español de tener un "tic dictatorial peligrosísimo" por dejar de lado el Congreso. "Vamos a las urnas, ¿por qué no dejamos votar al pueblo español?", ha dicho, y ha acabado: "La mayoría de españoles no queremos la guerra y no queremos al señor Sánchez". No ha sido tampoco más amable el líder del PSOE: "Usted no está preparado para llevar el timón de este país, la política nacional le queda lejos o grande. Las verdades duelen".

Feijóo a Sánchez: "Usted tiene un tic dictatorial peligrosísimo"

Si bien el líder del PSOE se ha mostrado orgulloso de "ser español" por la política internacional en defensa de la "paz y el derecho internacional", el PP y Vox lo han situado al lado de los "asesinos", en alusión a Hamás, Hezbollah o Irán: le han reprochado que las agencias iraníes mostraran misiles agradeciendo a España su posicionamiento. La tesis del PP y de Vox es que Sánchez utiliza cualquier desastre para hacerse fuerte y no hablar de sus problemas internos. "A usted le es igual la guerra, aprovecha cualquier desastre para tapar su corrupción", ha sentenciado Santiago Abascal.

Al otro lado del tablero político, en nombre de Sumar, la portavoz parlamentaria, Verónica Martínez Barbero, se ha mostrado cómoda con lo que ha defendido Sánchez –a su parecer el PP y Vox son "cómplices de la barbarie y la crueldad"– mientras que Gabriel Rufián (ERC) ha reprochado a la derecha y a la extrema derecha española y catalana que sean "lacayos" de Donald Trump. Solo Podemos ha presionado al PSOE para que haga real su no a la guerra y ponga a referéndum la pertenencia de España a la OTAN. Míriam Nogueras (JxCat) se ha quejado de que los catalanes, con socialistas en el gobierno del Estado y de Cataluña, tienen la sensación "de que todo se va a la mierda".

Reivindicación del escudo social

Sánchez, una vez realizada la enmienda a la totalidad a Aznar y al PP, ha desgranado el paquete de medidas que ha aprobado su gobierno y que se convalidarán este jueves gracias a la mayoría plurinacional (Junts incluido). Un escudo social que ha definido como el "más grande" de Europa y que consiste en una rebaja hasta el 10% del IVA de la luz, el gas y también el combustible, en el cual ha reducido también en un 60% el resto de tributos relacionados con llenar el depósito del coche. "No es justo que unos incendien el mundo y los otros nos tengamos que tragar sus cenizas. No es justo que en España lo tengamos que pagar de nuestro bolsillo", ha dicho.

La comparecencia, a petición propia y que también había pedido Feijóo, llega cuatro semanas después del inicio de la guerra y dos días después de que el popular Juanma Moreno Bonilla convocase elecciones anticipadas en Andalucía, hecho que propiciará una crisis de gobierno con la marcha de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. La también vicepresidenta primera del gobierno ha protagonizado este miércoles su última sesión de control, a la espera de que a finales de semana pueda ya entregar su cartera a un sustituto.

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