Los primeros presupuestos de Illa se abren paso en el Parlament

La cámara catalana rechaza las enmiendas a la totalidad de Junts, la CUP, el PP, Vox y Aliança

Salvador Illa, Alícia Romero y Albert Dalmau este miércoles en el Parlament
Mireia Estevey Ivan Sánchez Crivillé
04/06/2026
4 min

BarcelonaLos primeros presupuestos de Salvador Illa han superado este jueves el primer trámite en el Parlament. El debate sobre la totalidad de las cuentas ha vuelto a exhibir la alianza que llevó al presidente socialista al Palau de la Generalitat y que el Govern pretende que le sirva también para llegar al final de la legislatura. Así, los presupuestos se han empezado a tramitar con el apoyo de los dos socios de investidura, ERC y Comuns, con quienes el Govern cerró un acuerdo hace dos semanas. El ejecutivo, sin embargo, no ha conseguido arrancar el sí de ninguno de los grupos de la oposición: Junts, la CUP, Aliança, el PP y Vox habían presentado enmiendas a la totalidad, cuatro textos que han quedado rechazados. Las palabras de la consellera de Economía, Alícia Romero, pidiéndoles salir de la "trinchera" y defendiendo unas cuentas que llegan casi a los 50.000 millones de euros y que crecen un 22% respecto a las de 2023 no han servido para convencerlos. Y más aún cuando, durante el debate, se ha conocido la noticia de que los docentes rechazaban el acuerdo de los sindicatos con Educación. Junts y la CUP han aprovechado para cargar contra el ejecutivo, mientras que los socios han pedido al Govern que reabra la negociación.

retirar el primer proyecto de ley que presentó en febreroretirar el primer proyecto de ley que presentó en febrero después de que las negociaciones con ERC descarrilaran por la negativa del Estado a traspasar la recaudación del IRPF, la línea roja que habían puesto los republicanos para empezar a hablar de las cuentas.

De hecho, la consellera de Economía, Alícia Romero, ha agradecido solo empezar "la exigencia" y también la "generosidad" de ERC y Comuns para acordar las cuentas. Romero, en este sentido, ha pedido a la oposición que se avenga a aprobarlos: "Hay que actuar con responsabilidad, pensar más en el país que en la trinchera".

Esquerra se ha añadido y ha defendido un acuerdo para dotar de "más soberanía" a Cataluña. La portavoz en el Parlament, Ester Capella, ha reivindicado el pacto para un nuevo modelo de financiación y ha asegurado que mantienen el "trabajo vivo" para el traspaso del IRPF: "ERC no renuncia a nada. La soberanía fiscal continúa siendo el eje vertebrador central". La líder de Comuns en el Parlament, Jéssica Albiach, también ha defendido el pacto, especialmente por las medidas en vivienda que han arrancado, pero ha advertido al Govern: "Esto no es, de ninguna de las maneras, un cheque en blanco". Así, ha dicho que a partir de ahora el Govern "tendrá que negociar medida a medida" y cumplir los pactos sin hacer ningún giro a la derecha.

Los dardos de la oposición

"Tendrán presupuestos y oxígeno para agotar la legislatura, pero los catalanes tendrán los mismos problemas", ha replicado la líder del grupo de Junts en el Parlament, Mònica Sales. Los juntaires han mantenido su discurso de oposición y han cargado contra los presupuestos, pero también contra la gestión del ejecutivo socialista, a quien han vuelto a acusar de "anestesiar" a Cataluña. De hecho, en el relato de Sales en contra del Govern, ha aprovechado también para poner en duda su transparencia a raíz de los informes policiales que vinculan al PSC con la trama presuntamente corrupta del caso Leire. "Presidente, su partido es el PSC, pero también el PSOE. Usted es más del PSOE que la sede de Ferraz. Si el PSOE no está libre de corrupción, tampoco lo está el PSC", ha espetado.

Pero los dardos no solo han ido hacia el Govern, sino también hacia sus socios, ERC y Comuns. Así, la dirigente juntaire ha presentado las cuentas como "la suma de tres fracasos: la incompetencia del PSC, las renuncias de ERC y los extremismos de Comuns". De hecho, ha pinchado especialmente a los republicanos, a quienes ha acusado de pasar de querer más soberanía a "administrar la gestoría socialista". "Por arte de magia cambiaron la línea roja del IRPF por la línea orbital [...]. Ha pasado de las líneas rojas a las alfombras rojas al PSC", ha sentenciado.

Para el PP, la enmienda a la totalidad a las cuentas se basa, principalmente, en lo que el líder popular, Alejandro Fernández, ha calificado de "la gran comilona socialista". Ahora bien, el popular también ha cargado contra el pacto con ERC, ya que considera que la alianza es una "sociedad de socorro mutuo", y ha pinchado en el papel de los republicanos: "Dice ser independentista, pero su líder, Rufián, quiere presidir España". Vox, por su parte, ha cargado contra la política fiscal del Govern y, en el discurso que ha hecho el diputado Javier Ramírez, también ha aprovechado para volver a tildar de "golpistas" a los diputados de ERC. Una afirmación que ha hecho que el presidente del Parlament, Josep Rull, le llamara la atención: "Lo hago desde la autoridad de ser un pretendido golpista".

Alianza, como Vox, ha vuelto a cargar contra las políticas migratorias del Gobierno, pero también contra ERC y el pacto firmado por los presupuestos. Sílvia Orriols considera que los republicanos lo han hecho para "evitar elecciones y mantener sillas" en un Gobierno que ha tildado de "totalitario". Al otro lado del espectro ideológico, la CUP ha lamentado que los presupuestos sean insuficientes por la desconexión que, según la diputada Laure Vega, hay entre el ejecutivo y la clase trabajadora. Se ha añadido la diputada Pilar Castillejo, que ha avisado a Illa que tener presupuestos no es tener "respuestas" a los conflictos abiertos y ha acabado: "Señor Illa, usted no es Maragall y así nos va".

El modelo de financiación

Romero ha aprovechado el debate para presionar a Junts y también al PP para que accedan a aprobar el nuevo modelo de financiación que los socialistas pactaron con ERC. "A pesar de las discrepancias políticas legítimas, espero que no pongan palos en las ruedas", ha afirmado. La consejera, en este sentido, ha asegurado que con este nuevo modelo el año que viene Catalunya dispondría de casi 5.000 millones de euros para incorporar al presupuesto. Tampoco ha convencido a Junts. Mònica Sales ha reiterado su apuesta por el concierto económico. "Catalunya necesita más de 20.000 millones de euros, que son, sorpresa, los que se van cada año a Madrid", ha lamentado, refiriéndose al déficit fiscal.

La ley de acompañamiento de las cuentas también empieza a andar

En paralelo al proyecto de ley de presupuestos, el Parlament también ha empezado a tramitar la ley de acompañamiento y ha rechazado todas las enmiendas a la totalidad de Junts, PP, Vox, Aliança y CUP. La norma, entre otras medidas, suprime 22 tasas que, según ha explicado Romero, generaban más cargas administrativas que beneficios. Además, también se crean tres nuevas figuras con una recaudación prevista de unos 500.000 euros y se modifican 70 tasas. Todo ello, ha dicho la consellera, para "no acumular más cargas, sino racionalizar". Precisamente, la cuestión tributaria es en lo que han puesto el foco los grupos de la derecha. "Proponemos una rebaja fiscal", ha resumido el portavoz adjunto de los juntaires, Salvador Vergés, que lo ha concretado con el IRPF y el impuesto de sucesiones. Se ha añadido el portavoz del PP, Juan Fernández, que ha recriminado al Govern que no baje impuestos. En cambio, ERC y Comuns han defendido la norma (aunque los republicanos presentarán algunas enmiendas) porque el texto, por ejemplo, debe contemplar la creación de la dirección general de disciplina en la vivienda que el partido de Jéssica Albiach pactó con el Govern.

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