Crónica

Santa Muriel Casals para levantar el independentismo y combatir Sílvia Orriols

Rull, Forcadell y Antich reivindican la expresidenta de Òmnium para reflotar el independentismo

Mesa redonda
18/08/2026 - 17:55 h.
4 min

Prada de ConflentDespués del Proceso y la división independentista de los últimos años, la reanudación y cómo avanzar en el futuro han sido los temas más repetidos. Este martes, en la Universidad Catalana de Verano de Prada, se ha realizado un homenaje a la expresidenta de Òmnium Muriel Casals, diez años después de su muerte. El actual presidente de la entidad, Xavier Antich, el presidente del Parlament, Josep Rull, y la expresidenta del Parlament y de la ANC, Carme Forcadell, han hecho una especie de "beatificación" de la figura de Casals y la han recetado como remedio para "levantar el independentismo", recobrar la unidad y combatir "el odio" del partido de extrema derecha Aliança Catalana, liderado por Sílvia Orriols.

El independentismo actualmente está en horas bajas y Aliança es un fantasma permanente que amenaza con, incluso, ser la primera formación independentista del país según algunas encuestas. A pesar de ello, el veto a la formación y a sus discursos de odio es necesario para que la independencia sea posible en algún momento, según los participantes de la mesa redonda. Antes del acto, Rull ya ha avisado de que "el planteamiento etnicista hace inviable la nación y la independencia" y que hay que luchar contra un ideario "basado en el populismo y la deshumanización", en alusión al talante de Aliança. Igualmente, Antich ha apelado a los "grandes consensos" para garantizar "la cohesión social, "amenazada por el Estado" y por "fuerzas que pretenden convertir la catalanidad en una minoría nacional" dentro del país desde "posiciones xenófobas que pretenden excluir desde la catalanidad". Por eso, Forcadell ha insistido tanto en la unidad, que dice que está trabajando para rehacer, aunque después ha lanzado un reproche a los partidos: "La independencia la tenemos que conseguir desde la sociedad civil y tenemos que arrastrar a los partidos políticos, porque no veo que estén muy por la independencia", ha afirmado.

A Casals, "como queda congelada en 2016" –los mejores años del independentismo, según Antich–, "sería fácil recordarla como un ejercicio de nostalgia y de beatificación". De hecho, Antich ha llegado a una conclusión que el resto de la mesa ha compartido al instante: "Santa Muriel y punto, nuestra santa laica". Realmente, fue un momento efervescente: "No había elementos tóxicos porque no tenían espacio, no había elementos para la decepción porque todo era esperanza", ha aseverado, del momento previo a 2017, protagonizado por Casals, entre otros.

Y, hablando de Casals, se tenía que abordar el tema de "la revuelta de las sonrisas" con una intervención de Rull, que ha recordado cuando "se contagiaba optimismo": "Hay quien habla de ello de manera socarrona [de la revolución de las sonrisas]... Sonreír no significa ser pusilánime", ha dicho. Y ha vuelto a disparar contra Orriols, sin citarla: "Sugiere renunciar a la sonrisa y tener una actitud brutal". En cambio, ha relatado que "lo que más molesta" al Tribunal Supremo es "la sonrisa" de quienes fueron encarcelados por el 1-O.

Forcadell, que todavía recuerda el tándem con Casals y el "trío" con Josep Maria Vila d'Abadal, expresidente de la Associació de Municipis per la Independència, ha reivindicado Junts pel Sí: "Fue posible gracias a Òmnium y la ANC; la prueba es que no se ha hecho más". Y ha pedido recuperar esta fuerza de la sociedad civil para conseguir la unidad con el objetivo de la independencia: "Deberíamos hacer más caso a la Muriel", ha dicho. Pero se ha abonado al realismo: "La Muriel tenía muy claro que la independencia la tenemos que hacer nosotros, que nadie nos ayudará. Habría sido importante tenerlo presente en 2017 porque seguramente los otros no lo tenían tan claro". Es decir, el mundo no nos mirará.

"Un solo pueblo"

Pero Orriols continuaba recorriendo la sala, a pesar de que no estuviera presente ni ella ni ningún representante de Aliança invitado en este encuentro soberanista en la Cataluña del Norte. Según el presidente del Parlament, "no habría nación catalana sin la idea de Cataluña, un solo pueblo" con más de un 70% de la población "nacida fuera de Cataluña o con uno de los padres nacidos fuera". "Si el planteamiento hubiera sido etnicista, no se habría podido hacer [el Procés]", ha avisado, recalcando que "Muriel Casals no habría avalado nunca un discurso que no tiene en cuenta a las personas". Rull ha reiterado el mensaje hacia su partido para mantener el veto y el combate a Aliança, mientras algunos exdirigentes de Convergència como David Madí piden pactar con ella y, en el ámbito local, diversos representantes no descartan los pactos en el futuro, tal como informó el ARA.

La "vocación de mayorías" y trabajar "por el conjunto del país" son más necesarios que nunca, según el presidente de Òmnium, sin "barbaridades" xenófobas y tejiendo "esfuerzos para sumar", tal como hacía Casals. "Muriel tenía una extraordinaria capacidad de escuchar, pero cuando estaba convencida de algo, lo hacía". Todos se han encomendado a Santa Muriel, tres días después de que se celebrara la onomástica, el día de Santa María.

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