El gran dilema municipal de Junts con Aliança Catalana

Los juntistas no han fijado una posición sobre los pactos y dentro del partido hay diferentes puntos de vista

La portavoz de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, pasa por delante de Salvador Illa.
Act. hace 11 min
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BarcelonaQuedan diez meses y medio para las elecciones municipales y los partidos todavía debaten candidaturas y programas. En Junts, además, tienen una importante decisión que tomar: qué deberán hacer con Aliança Catalana (AC). Para tapar su crecimiento antes de los comicios, pero también para saber si deben pactar después sabiendo que el partido de Sílvia Orriols se ha propuesto sustituirles. ¿Qué dice la dirección y qué piensa el mundo local?

Es cierto que Aliança evidencia dificultades para encontrar candidatos con cara y ojos, con una opa parcialmente fallida a Junts y elecciones controvertidas como personas que habían militado en partidos fascistas en Vic o rectificaciones por la elección de un candidato que intima con una alumna suya de dieciséis años en Figueres. Sea como sea, se da por descontado que entrarán en una lista de ayuntamientos y, de momento, la dirección de Junts no ha dado ninguna instrucción a alcaldes y concejales, según ha podido saber el ARA de fuentes del partido consultadas. Hoy por hoy, se prioriza la estrategia política y el "reagrupamiento" convergente con acuerdos diversos como con Impulsem y Convergents, mientras que se ha optado por no entrar en el cuerpo a cuerpo con Aliança y no avanzar escenarios. Desde el territorio, sin embargo, hay numerosas voces que admiten "preocupación" por la situación y hay otras que ya ahora han decidido no cerrar la puerta a futuros acuerdos con la extrema derecha.

A pesar de la autonomía municipal, Junts sí que ha destacado a través de sus dirigentes que "la línea roja son los derechos humanos". Eso es lo que acabó diciendo el líder en Barcelona, Jordi Martí, que al día siguiente de su victoria en las primarias había dicho que podría "hablar" como con cualquier otra "fuerza democrática". Posteriormente acabó matizando sus palabras, y recalcó que hablar con ellos es una cosa y pactar con ellos, otra: no podrá haber acuerdo "en nada" si AC replica "lo que hace y dice en el Parlament".

Si Junts es la primera fuerza en los municipios, en el partido entienden que los dolores de cabeza disminuirán. Pero todos los escenarios están abiertos. Como recuerdan fuentes de Junts, "un partido no dice con quién pactará antes de las elecciones".

Diversidad de criterios

Hay dirigentes de Junts con talante convergente clásico que apuestan por "la vía alemana" y apartar de cualquier pacto a la extrema derecha. "Preocupa, pero la clave es no darles protagonismo", avisan fuentes locales, que sostienen que Aliança no formará ninguna mayoría relevante más allá de la que pueda obtener en Ripoll. Una diferencia clara que se hace en el partido es la diferenciación entre gobernar conjuntamente con Aliança o llegar a pactos de investidura y hacer pactos presupuestarios o por ordenanzas en municipios pequeños. De hecho, aunque en Ripoll Junts ha hecho oposición a Sílvia Orriols (y ha votado contra los presupuestos), ha habido votaciones en las que, en cambio, han coincidido.

En cualquier caso, entre alcaldes y gobiernos municipales prima el pragmatismo: "Ninguno de los candidatos se quedarán sin la alcaldía por no pactar con Aliança. Se hablará con quien quiera y si se tienen que llegar a acuerdos se llegará a ellos por ordenanzas, presupuestos o lo que sea", dicen otras fuentes municipales. "Los alcaldes son pragmáticos, ya se verá caso por caso, Aliança tiene gente rara, pero en los pueblos...", dejan ir otras fuentes juntares. En las ciudades, apuntan otras fuentes, serán más prudentes que en los pueblos.

Por otra parte, se acepta que AC entrará en muchas ciudades grandes por inercia de marca, pero que tendrá menos impacto del que se piensa; al menos menos de lo que se pronostica para unas elecciones catalanas. Por eso hay dirigentes que no están preocupados y, de momento, lo ignoran.

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