Expertos del BCE alertan que la burbuja de la IA está cerca de estallar
Una publicación del regulador monetario predice una "corrección" en el mercado tecnológico de EE. UU. que amenazaría también la estabilidad financiera en Europa
BarcelonaLa inteligencia artificial ha sido el motor del éxito bursátil en los últimos años. Las tecnológicas que lideran el mercado de la IA han alcanzado cimas inimaginables, hasta el punto de que el club de las empresas que valen más de un billón de dólares ha dejado de ser una filiación exclusiva. Nvidia supera los 5 billones de dólares de capitalización, mientras que tanto Amazon como Alphabet (Google) y Apple están por encima de los cuatro billones.
Las ganancias ilimitadas de los inversores, sin embargo, no sugieren necesariamente un futuro halagüeño: según una reciente publicación en el blog del Banco Central Europeo, la caída es inminente. "Una corrección de las actuales valoraciones bursátiles es muy probable", aseguran varios economistas del regulador monetario europeo en un artículo en el blog oficial de la institución. Cabe recordar que las opiniones de los investigadores del banco central en el blog no representan necesariamente las posturas oficiales del regulador.
Los autores del informe identifican en el estallido bursátil de la IA patrones similares a otros momentos de disrupción tecnológica en el último siglo, desde la expansión del ferrocarril en el siglo XIX hasta la burbuja de las puntocom en internet de los años 90. Como en aquellos casos, los expertos señalan un "optimismo excesivo" en los inversores que "dispara las valoraciones de las empresas" por encima de sus resultados.
Un caso claro podría ser el de la tecnológica de Elon Musk SpaceX, que estuvo a punto de duplicar el precio de la acción solo unos días después de su salida a bolsa a pesar de las pérdidas millonarias que comunicaba al mercado. "Cuando la confianza de los inversores se desvanece, los precios caen con más fuerza que en un escenario racional", alertan los economistas.
Sobreexposición europea
Los expertos, valga decir, apuntan que una corrección a la baja de la IA en bolsa no significará necesariamente un fracaso de la tecnología. "Si la inteligencia artificial es lo suficientemente transformadora, las valoraciones pueden ser aún más altas pasada la corrección", razonan; si bien reconocen que "es imposible saber de antemano si esto pasará". Más seguro será, a sus ojos, el terremoto que un estallido de la burbuja causará sobre las economías europeas.
El gran peligro es la sobreexposición de los inversores privados de la UE a las grandes tecnológicas norteamericanas –las conocidas como las 7 magníficas–; que dominan los índices bursátiles globales. Según los cálculos del banco central, los ahorradores privados de los 27 concentran unos 440.000 millones de euros en inversión en estas empresas, principalmente a través de productos financieros que replican los principales índices bursátiles (ETFs). También las aseguradoras y los fondos de pensiones comunitarios estarían altamente expuestos, ambos con apuestas tecnológicas alrededor de los 200.000 millones de euros.
Esta exposición provoca que una crisis de valoraciones bursátiles tecnológicas sea, a ojos de los autores de la publicación "una cuestión de estabilidad financiera para la zona euro, y no solo un problema privado". Además, subrayan, el margen de maniobra regulador es mucho más bajo que durante la burbuja de las puntocom. "El escenario actual deja mucho menos margen de maniobra para recortar los tipos de interés o utilizar la política fiscal para amortiguar la caída", alegan.
En este sentido, un recorte fuerte en las valoraciones de las grandes tecnológicas en EE. UU. "no sería un problema solo norteamericano". A pesar de que las bolsas europeas son marcadamente menos dependientes de la euforia de la IA –por la práctica ausencia de campeones europeos en este ámbito–, la exposición de los inversores locales a activos estadounidenses es lo suficientemente elevada como para hacer sufrir a los expertos. Además, la salud de los mercados europeos ha estado históricamente correlacionada con los norteamericanos; y un batacazo como el que vislumbran podría "extenderse más allá de los mercados financieros, hacia las condiciones de financiación o la contratación".