Macron visita España: cuáles son los objetivos de su reunión con el rey y Sánchez?
Francia pretende escenificar el acercamiento definitivo después de la firma en 2023 del tratado de amistad en Barcelona
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MadridEmmanuel Macron es uno de los líderes con más peso dentro de la Unión Europea, pero como dirían los americanos, un auténtico lame duck –un pato cojo– que ya no se volverá a presentar a las elecciones presidenciales francesas del 18 de abril de 2027 y que tiene delante a una extrema derecha de Marine Le Pen que lidera las encuestas. Pedro Sánchez no es un lame duck porque se volverá a presentar a los comicios, pero también se encuentra al final de la legislatura y con unos sondeos que dan la victoria al PP y Vox. En este contexto, de debilidad mutua, Emmanuel Macron estará en España este martes y este miércoles en su última visita como presidente de la República francesa y con la idea de ser un colofón de un acercamiento progresivo entre los dos países. La alianza entre Macron y Sánchez se ha sellado en muchos ámbitos: desde la firma histórica del Tratado de Amistad entre Francia y España –todavía por ratificar en el Senado por la oposición del PP– a un frente común en los temas de la agenda europea. Últimamente, para conseguir una regulación de las redes y la inteligencia artificial.
La visita de Macron esta semana es más importante en términos diplomáticos que las anteriores. La última de esta dimensión fue en 2009 con Nicolas Sarkozy, ya que se trata de una visita de Estado. Macron será recibido inicialmente el martes por el rey Felipe VI en el Palacio Real de Madrid, con todos los honores, mientras que posteriormente el presidente francés participará en un diálogo con los estudiantes de la Universidad Complutense de Madrid sobre democracia y redes sociales. El contenido más económico y político será el miércoles: está previsto que firmen un memorándum de entendimiento comercial que presidirá el mismo monarca español, Felipe VI; y posteriormente comerá con el presidente del gobierno español en la Moncloa. Ya por la tarde ofrecerán una rueda de prensa conjunta.
¿Cuál es el objetivo de Macron, pues, en esta visita? Fuentes francesas indican que el objetivo primordial es reafirmar la relación bilateral prioritaria que Francia quiere mantener con España, tal como mantiene con otros socios clave del club europeo como Alemania e Italia. "El Tratado de Amistad con Francia nos iguala a estos estados", señalan fuentes del PSOE vinculadas a Exteriores para remarcar la importancia del tratado firmado en Barcelona en 2023. En este sentido, desde Francia ven con buenos ojos que el Tribunal Constitucional, tras la impugnación del Senado, haya avalado el acuerdo, considerando que es legal que un ministro francés, en determinadas materias, participe en el consejo de ministros, y viceversa.
La agenda conjunta europea que tienen España y Francia tendrá una relevancia especial durante la visita: pretenden, progresivamente, hacer una quincena de declaraciones conjuntas que van desde el sector digital a la energía, la lucha contra la desinformación, la política agraria y de pesca común o en materia de lucha contra el narcotráfico. Ambos países se han conjurado para prohibir el uso de las redes a los menores y forman parte del grupo de países relevantes dentro de la UE que hace lobby en este sentido. Además, también está previsto que se aborden los retos internacionales, como los efectos de la guerra en Oriente Próximo y la guerra de Ucrania.
La alianza que han forjado Sánchez y Macron, pues, es profunda. No es casualidad que Francia fuera uno de los pocos países europeos que, a raíz de la entrada masiva de migrantes el 30 de julio en Ceuta, se mantuvo al margen de la crítica a España. No firmó la carta de 22 estados liderados por Italia y Dinamarca en la que censuraban la política migratoria, en especial la regularización, del gobierno español. Fuentes francesas remarcan que han expresado "solidaridad" con España desde un primer momento y que también lo hará Macron durante su visita.
Primer mercado exportador
Más allá de las relaciones políticas, la firma del memorando de entendimiento comercial es un signo de la importancia del vínculo económico entre los dos países. Francia es el primer mercado de exportación para España (destaca el automóvil y los productos agroalimentarios y químicos) y el tercer proveedor; y España es uno de los cinco primeros socios comerciales para Francia. El volumen comercial, pues, de las ventas y compras es elevado. Los intercambios comerciales superaron los 94.000 millones de euros en 2025, mientras que las inversiones bilaterales también alcanzaron niveles récord. En 2024 (año con los últimos datos disponibles), el stock de la inversión española en Francia superó los 33.500 millones de euros, mientras que la inversión francesa en el Estado fue de 71.000 millones.
Ahora bien, en términos económicos, la relación entre Francia y España ha estado marcada recientemente por las polémicas en torno a las conexiones ferroviarias, pero también energéticas. En cuanto a la energía, de entrada hay que tener en cuenta que Francia ha hecho una apuesta férrea por las nucleares y esto marca todas sus decisiones, sobre todo aquellas que tienen que ver con el envío de energía de España hacia Europa.
Los dos países comparten el accionariado del H2Med o BarMar, el hidroducto marítimo que debe conectar Barcelona con Marsella para potenciar la exportación de hidrógeno a Europa (el proyecto ha sido incluido en la lista definitiva de los proyectos de interés común que optan a recibir financiación europea). De hecho, estaba prevista una reunión de alto nivel este mes de septiembre junto con Portugal y la Comisión para avanzar en el proyecto.
Este frente común, sin embargo, no se vio con el MidCat, el gasoducto que conectaba Cataluña con el país vecino. A pesar de que diferentes gobiernos españoles intentaron sacar adelante el proyecto, el bloqueo de Francia por la complejidad de construirlo más allá de los Pirineos, donde había una fuerte oposición vecinal, lo hizo descarrilar. También en Cataluña una parte de la sociedad, sobre todo las poblaciones afectadas, se opuso.
Asimismo, España hace tiempo que busca reforzar la interconexión eléctrica con el país, sobre todo desde el País Vasco, para llegar a los niveles mínimos que la UE ha exigido.
Tensiones ferroviarias
En términos ferroviarios, la gran lucha (por ahora estancada) es el despliegue de Renfe en Francia. Cataluña ha visto pasar de largo (por ahora) el AVE que debe conectar Barcelona y París. El proyecto ferroviario que debía conectar la capital catalana con la francesa ha quedado aparcado después de que Renfe haya decidido renunciar a él fruto de las trabas del país galo que han acabado suponiendo un lastre para su culminación, inicialmente prevista para 2024. El año pasado, también quedó suspendida la conexión Barcelona-Toulouse.
El operador español de trenes ha denunciado trabas burocráticas, también el ministro de Transportes, Óscar Puente, así como una guerra comercial por parte de la empresa pública francesa SNCF, su competidor. En cualquier caso, Renfe apuntó hace unos meses que "no es una renuncia definitiva; el proyecto se reanudará cuando las condiciones técnicas y operativas lo permitan". Todo ello, sobrevolará la visita de Estado de Macron a Madrid.