Gobierno español y PP entran en un intercambio de reproches por Ceuta
El ejecutivo de Pedro Sánchez cree que el gobierno de la ciudad autónoma está condicionado por la dirección popular
MadridEl intercambio de reproches no es una anomalía en la política española. Y Ceuta, que desde hace semanas vive una emergencia humanitaria, no es la excepción. El gobierno de Pedro Sánchez acusa ahora al PP de ir a Ceuta a "tensionar" aún más la situación. Este martes, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha cuestionado la visita de la vicesecretaria del PP, Cuca Gamarra, a la ciudad autónoma. "Cuando vemos la presencia del Partido Popular, aquí en Ceuta, la pregunta para mí es muy clara. ¿Vienen a colaborar, a mejorar la situación o a hacerse fotos con agitadores y tensar [la situación]", ha criticado en una entrevista en la Cadena SER. Gamarra se ha defendido exigiendo al gobierno español la recuperación de la normalidad en Ceuta: "Nosotros no estamos aquí para calentar nada. Estamos aquí para exigir, pedir y reclamar la normalidad para Ceuta [...] La recuperación de las libertades y de los derechos de los ciudadanos de Ceuta que hoy no pueden caminar libremente porque tienen miedo", ha aseverado. En las últimas horas, el PP ha acusado al gobierno español "de inacción".
Pocas horas después de la entrada de decenas de miles de personas en Ceuta el pasado 30 de julio, los populares no dudaron en trasladarse a la ciudad autónoma. Desde entonces, diferentes rostros del PP, empezando por su líder, Alberto Núñez Feijóo, han visitado la ciudad y se han reunido con el gobierno de Juan Jesús Vivas (PP). Desde Ceuta han criticado la gestión del gobierno español, a quien responsabilizan de la crisis. Pero también han exigido la expulsión inmediata de todos los inmigrantes. La misma Gamarra ha aprovechado la visita de este martes para volver a hacerlo. La dirigente popular ha asegurado que todavía no hay datos oficiales sobre cuántas personas continúan en Ceuta y ha afirmado que "no son menos de 10.000", una cifra que no está confirmada oficialmente. Ha reclamado más medios materiales y humanos para identificar a los migrantes y tramitar los expedientes correspondientes.
La petición la reclama desde hace días el presidente de Ceuta, que en las últimas horas ha elevado el tono e incluso ha advertido con un ultimátum al gobierno español: si no se soluciona la situación en 30 días, ha amenazado con ir a los tribunales. Fuentes de diferentes ministerios del gobierno español consultadas por el ARA se muestran sorprendidas con las formas del gobierno de Juan Jesús Vivas (PP), con quien reconocen que suelen trabajar de forma "cordial" en cuanto a la gestión de la llegada y acogida de personas migrantes.
Desde el ejecutivo de Pedro Sánchez vinculan el cambio de tono de Vivas a diferentes elementos: la presión de la dirección del PP, pero también a una presión de Vox en Ceuta, que en las últimas elecciones recortó las distancias con un Vivas que gobierna desde hace 25 años. Al mismo tiempo, apuntan a la necesidad de Vivas de no dar lugar a una "sensación de permanencia" de las personas migrantes en Ceuta. "No quiere que haya nada que haga pensar que alguien pueda quedarse. Si ahora se abren espacios, se da la sensación de que en un futuro pueden volver, y eso no lo quieren", indican fuentes gubernamentales.
Con todo, Saiz ha defendido la respuesta del ejecutivo ante las críticas por haber tardado casi veinte días en habilitar nuevos espacios. "El gobierno no tenía que venir a Ceuta. El gobierno de España está en Ceuta", se ha limitado a decir, asegurando que el ministerio tiene una presencia permanente.