Barcelona se compromete a actuar para que Pelai deje de ser la calle olvidada del centro
Los comerciantes de la zona reclaman al Ayuntamiento pacificar la calle y dar más espacio a los peatones
BarcelonaUna de las acciones más simbólicas de los primeros días de Jaume Collboni como alcalde de Barcelona fue en la calle Pelai. Pocas semanas después de llegar al cargo, el alcalde desmanteló el urbanismo táctico que el gobierno de Ada Colau había situado en esta arteria principal del centro de la ciudad. Ahora, cuando su mandato aún la recta final, el gobierno municipal del PSC vuelve a poner el punto de mira en esta vía. En un acto con comerciantes de la zona, el tercer teniente de alcaldía y concejal de Ciutat Vella, Albert Batlle, se ha comprometido a que la reurbanización de Pelai para hacerlo más "amable" forme parte de la hoja de ruta para los próximos cuatro años.
Batlle ha recogido así la propuesta que le ha hecho la asociación de comerciantes de Pelai Centre i Rodalies, que lidera el también presidente de Barcelona Oberta, Gabriel Jené. "Hasta ahora Pelai no ha estado en la agenda y tenemos que hacer que lo esté", ha dicho Jené, que ha subrayado que después de haber actuado sobre la Rambla, la Via Laietana, la ronda Sant Antoni o el paseo de Gracia "ahora es la hora" de reurbanizar Pelai. Por ello, los comerciantes de la zona han presentado este jueves su propia propuesta de reforma de la avenida, que pide ampliar sustancialmente las aceras y hacerlas más amables con mobiliario urbano de estancia y árboles.
"No es un eje verde, es una pacificación" que permite la circulación, ha subrayado Jené, que desde Barcelona Oberta ha impulsado algunos de los recursos judiciales contra el eje verde de Consell de Cent o la reforma de la Via Laietana. La propuesta hecha pública este jueves y que ha ido a cargo del estudio arquitectónico L35 solo plantea las líneas maestras del proyecto, que busca que el peatón disfrute "de un espacio mucho más confortable". Por ello, plantean aceras más anchas y romper la actual desproporción entre los lados mar y montaña, así como reordenar algunos espacios como los aparcamientos de motos, las zonas de carga y descarga o reducir la treintena de contenedores que ahora hay.
Aunque el proyecto no entra a detallar cuántos carriles de tráfico deben quedar ni cómo resolver el enlace con la calle Balmes, la propuesta sí que plantea la necesidad de reconducir parte de este tráfico por las calles superiores a Pelai. De hecho, en el render que acompaña al proyecto, la imagen muestra una calle Pelai con un único carril para la circulación de coche. Jené, sin embargo, ha subrayado que quien debe hacer la propuesta de cómo reordenar el espacio es el Ayuntamiento, y ha reclamado que de cara a las elecciones del 2027 haya un compromiso de retomar esta asignatura pendiente y un "calendario público".
Enlace hasta el paseo de Sant Joan
Por parte del gobierno municipal, Albert Batlle ha recogido el guante de Jené y ha admitido que es necesario que la reforma de Pelai forme parte del Plan de Actuación Municipal del próximo mandato. Batlle ha ido incluso más allá, y ha dicho que es necesario abordar este eje pero también su continuidad por las calles Fontanella y Trafalgar, lo que mejoraría la conexión entre la plaza Universidad y el paseo de Sant Joan. En el anterior mandato, el gobierno de Colau había empezado a esbozar unas nuevas calles Pelai y Fontanella con aceras más anchas, solo dos carriles de circulación y un carril bici en el lateral.