Lengua

"En el Poblenou ya solo se oye inglés": así impacta la gentrificación en el uso del catalán

Plataforma per la Llengua pide medidas para revertir esta dinámica

Cartel en inglés en una tienda de empanadas en la rambla del Poblenou.
29/05/2026
5 min

BarcelonaSolo hay que bajar por la rambla del Poblenou en dirección al mar para comprobar que el paisaje del barrio ha cambiado. Lo resume una pintada en una pared a la altura de Pere IV que en algún momento decía Expats go home (Fuera expats, en inglés) y que alguien ha medio borrado hasta que parece describir –en inglés, claro– la casa de los expats. Es la antesala de un paseo donde en los últimos años han proliferado los negocios rotulados exclusivamente en inglés y donde los vecinos denuncian que cada vez es más difícil vivir en catalán. "Ya solo oyes hablar inglés", lamenta en conversación con el ARA Xavier Vidal, librero de La No Llegiu, que subraya que "el barrio ha cambiado mucho en solo dos años".

El impacto sobre el catalán es una de las consecuencias de la gentrificación. El jueves Plataforma per la Llengua ha puesto datos a esta percepción. La entidad ha presentado un informe en el que analiza datos demográficos, económicos y de uso del catalán que corroboran cómo la progresiva transformación del barrio –una de las zonas preferidas por a población que viene de países más ricos a trabajar una temporada en la ciudad– ha penalizado la vitalidad del catalán, sobre todo en el ámbito del comercio.

En la calle Amistat el Ramón hace años que en el quiosco tiene Le Figaro, el Financial Times, el Daily Mirror o el Die Zeit. Al principio se los vendía sobre todo a turistas, pero ahora muchos de los que los compran son personas que viven en el barrio. La mayoría han llegado desde países con un PIB per cápita superior. Un fenómeno que se ha disparado en la última década. Entre 2015 y 2025 la población nacida en Australia y Nueva Zelanda ha crecido un 165%; la de América del Norte, un 144%; la de Europa septentrional un 89% y la de Europa occidental, un 38%. En total, el 6,58% de los habitantes del Poblenou son nacidos en países con un PIB per cápita superior al catalán, prácticamente el doble de la media de Sant Martí (un 3,36%) y muy por encima también de la media del conjunto de la ciudad (3,77%).

Un comercio rotulado en inglés en la rambla del Poblenou.

"Hay una adaptación comercial a la nueva demanda de población monolingüe en inglés. La rotulación y la oralidad migran hacia esta lengua", explica Xavier Dengra, coordinador de Empresa y Consumo de Plataforma per la Llengua. Volviendo al paseo por la Rambla, es fácil captarlo. Lo que había sido la ferretería Coral ahora es un supermercado que se anuncia en inglés con reclamos como Happy Barcelona. A pocos metros, una cafetería de especialidad y una tienda que sirve açaí tienen todos los carteles en inglés. La misma lengua con la que una tienda de empanadas argentinas anima a llevarse unas cuantas a la playa. Según el informe, entre 2022 y 2026 los comercios que tienen la cartelería en una lengua diferente del catalán y el castellano han pasado en cuatro años de ser el 2% a representar el 26%. En el año 2012 no había ninguno.

El catalán sale aún más malparado cuando se analiza con qué lengua se dirigen inicialmente los comerciantes a los clientes. El estudio remarca que en un 79% de los comercios el saludo se hace en castellano, y solo en un 21% en catalán. Si el cliente responde en catalán, un 48% de los comerciantes cambia de lengua. Un 52% mantiene el castellano. En el año 2012, un 69% respondía en catalán y solo un 31% continuaba con el castellano. Uno de los que defiende mantener la lengua es Vidal, que lamenta que muchas veces cuando entra clientela extranjera "no hace ningún esfuerzo por entender o hablar el catalán", y que incluso ha recibido alguna crítica en internet por tener pocos libros en inglés.

El impacto en la vivienda

En cuanto a la lengua que se habla por la calle, no hay datos específicos del barrio, pero la Encuesta de Servicios Municipales del Ayuntamiento apuntaba que en 2025 solo el 31,8% de los vecinos de Sant Martí tenían como lengua habitual el catalán, por debajo del 34,8% de media en la ciudad. Los vecinos que tenían como lengua habitual un idioma diferente del catalán o el castellano ya suponían el 10,2%. Aun así, este miércoles por la mañana se oye hablar catalán en la Rambla. Hay huelga en la escuela y muchos abuelos conversan con los nietos mientras pasean. Con los datos en la mano, lo más probable es que el barrio de los abuelos ya no sea el de los niños.

La rambla del Poblenou en una imagen de archivo.

Dos datos crudos que aporta el informe. Aunque la población extranjera representa un 26,5% de los residentes en el barrio, el 35,8% de los pisos comprados en 2025 en Poblenou han sido adquiridos por personas sin nacionalidad española, una cifra muy superior a la media de la ciudad (23%); y el precio del alquiler ha crecido un 70,5% desde 2014, por encima del encarecimiento que ha vivido el distrito (un 67,7%) y el de media en la ciudad (un 62,3%).

Todo ello, se puede resumir en la foto fija que ofrecía Idealista el pasado 6 de mayo: de los 57 pisos en alquiler en el barrio, solo 11 son de larga estancia, mientras que 46 son de temporada. No hay ningún piso ofertado por menos de 1.200 euros mensuales y solo seis por debajo de los 1.500. Estos días en las rotondas de la Rambla –en Poblenou a los cruces de su principal paseo nunca se les ha llamado rotondas ni placitas– se pueden ver pancartas por la semana de movilizaciones que se están haciendo en el barrio por el derecho a la vivienda. "En los últimos meses una veintena de vecinos han venido a la librería a despedirse porque se marchan", explica Vidal.

Medidas en defensa del catalán

Durante el paseo por la Rambla es fácil constatar cómo el catalán se diluye a medida que te acercas a la playa y a los pisos lujosos de primera línea de mar. Cuando atraviesas la calle Taulat ya todo se llama Beer Garden, Da Mamma o Quick Greek y anuncia plant based burgers o cocktails. A pocos metros, un emblema de esta mutación del barrio. En la esquina de Taulat con Sant Francesc, donde antes había el menú diario del Racó del Taulat, ahora hay una cafetería llamada In Dheli we trust. Todo es blanco, aséptico, lleno de personas con auriculares y portátiles. No hay ni rastro de catalán."Take it slow, enjoy your day", dice el cartel en la puerta.

El informe de Plataforma per la Llengua no se queda solo en el análisis y propone también soluciones, entre las cuales más control de la normativa lingüística, pero también hacer obligatorio que las empresas y coworkings del Poblenou tengan planes de acogida lingüística para sus trabajadores incluyendo la posibilidad de asistir a cursos de catalán en horario laboral. Entre las medidas más innovadoras, también reclama que las instituciones creen indicadores periódicos de uso social del catalán que permitan establecer umbrales de sustitución lingüística y distinguir allí donde hacen falta medidas preventivas, correctivas o planes de choque.

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