Masturbarse en pareja: ¿tabú u oportunidad?

Tocarse
Beti Badia
10/08/2026 - 13:02 h.
2 min

Masturbarse teniendo pareja ha sido, durante mucho tiempo, algo controvertido. Como si tener pareja tuviera que implicar renunciar a la propia sexualidad. Y precisamente sabemos que masturbarse es salud, igual que lo es conocerse a uno mismo o una misma y mantener una sexualidad propia.

Hoy no vengo a hablar de si masturbarse teniendo pareja es correcto o si se puede considerar una infidelidad (que, por si no había quedado claro, para mí es un debate que ni siquiera debería existir). De lo que me interesa hablar es de masturbarse con la pareja.

Como bien sabemos –aunque socialmente nos cueste mucho entenderlo– el sexo no se reduce a la penetración. Hay muchas otras prácticas, genitales y no genitales, que nos pueden proporcionar tanto o más placer y que a menudo dejamos de lado porque no forman parte de nuestro imaginario erótico. Y creo que una de las grandes olvidadas es precisamente la masturbación en pareja. Y me refiero tanto a masturbarnos mutuamente como a hacerlo juntos, cada uno con sus genitales.

La masturbación mutua se asocia a más satisfacción sexual y, aun así, solo la practican aproximadamente la mitad de las parejas. Y es que tiene muchos beneficios. Más allá de generar una situación que nos puede ayudar a salir de la rutina y de las prácticas de siempre, nos permite observar a nuestra pareja, entender qué le gusta, cómo le gusta y aprender de ello. Pero también nos puede ayudar a descubrir cosas sobre nosotros mismos.

Además, nos acerca a una sexualidad más consciente, más curiosa y menos condicionada por el guion sexual de siempre. Un guion que a menudo nos hace pensar que el sexo consiste en hacer cosas a la otra persona, cuando también puede consistir en mirarla, escucharla y conocerla.

Quizás deberíamos dejar de pensar la masturbación como la alternativa al sexo y empezar a entenderla como una manera más de compartirlo.

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