Barcelona

El Puerto choca con Collboni por la promesa de acabar con los cruceros de escala

La infraestructura defiende el retorno económico que tiene para la ciudad este tipo de actividad

Cruceros en el Puerto de Barcelona en una imagen de archivo.
hace 25 min
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BarcelonaDiez meses después de llegar a un acuerdo para reducir las terminales de cruceros, el Puerto y el Ayuntamiento de Barcelona vuelven a tener un melón abierto sobre la mesa. Lo puso este miércoles el alcalde, Jaume Collboni, al defender en una entrevista a Betevé que aspiraba a que en los próximos años los cruceros de escala –los que solo pasan unas horas en la ciudad– desaparecieran del todo. Este jueves, desde el Puerto han respondido al alcalde defendiendo la importancia de este tipo de embarcaciones y remarcando que suprimirlos no solucionará el problema de la masificación turística en la capital catalana.

Fuentes de la infraestructura portuaria subrayan que los cruceristas que recibe Barcelona al año representan menos del 5% de los visitantes totales de la ciudad, por lo que consideran que "eliminar los cruceristas en tránsito no resuelve los retos de saturación". Defienden, además, que este tipo de turista "también aporta riqueza a Barcelona", y esgrimen un informe que encargó la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA) a la Universidad de Barcelona (UB) que sostenía que los cruceristas de paso aportan más a las arcas municipales de lo que le cuestan.

En este sentido, remarcan que los cruceristas en tránsito son los únicos visitantes que pagan la tasa turística a pesar de no hacer noche en la ciudad, a diferencia de lo que ocurre con otros excursionistas que llegan en avión, tren o autocar. Las mismas fuentes remarcan, además, que desde el Puerto ya se está actuando para reducir el impacto de la actividad de los cruceros sobre la ciudad con medidas como la desestacionalización, la desconcentración de los flujos de visitantes y la diversificación de los puntos de interés fuera de las zonas más tensionadas.

Cuando se presentó el acuerdo para reducir terminales en el puerto el pasado julio, el presidente de la infraestructura, José Alberto Carbonell, admitió que la reducción de terminales debía ayudar a reducir el porcentaje de cruceros que solo hacen estancias muy cortas en la ciudad. Advirtió, sin embargo, que "Barcelona no es Miami" y que, por tanto, no puede aspirar a un 100% de cruceros de puerto base, que es lo que ahora plantea Collboni.

Críticas de la oposición

El anuncio de Collboni ha supuesto una especie de pistoletazo de salida de la larga precampaña de las elecciones municipales del 2027, y como tal ya ha recibido también la reacción de los grupos de la oposición, con críticas desde derecha e izquierda. El líder de Junts en el consistorio, Jordi Martí Galbis, ha tildado de "globo sonda" la propuesta del alcalde, y lo ha acusado de "vender humo". Desde el PP, Daniel Sirera, ha cargado contra la propuesta y contra el alcalde: "El único turismo que quiere en Barcelona Collboni son las personas que acampan en la Ronda, en el parque de la Ciutadella o en la Sagrera", ha espetado.

En cuanto a Barcelona en Comú, la concejala Carol Recio ha cargado contra las contradicciones en las que, a su parecer, cae Collboni. Entre ellas, defender al mismo tiempo ampliar el aeropuerto y reducir los cruceros, o tirar adelante un plan de usos para Ciutat Vella que "amplía los servicios turísticos" en la zona. Desde ERC, el portavoz adjunto, Jordi Coronas, ha considerado que la propuesta de Collboni "es solo un anuncio" y ha lamentado que mientras tanto la cifra de turistas continúa creciendo. Ha remarcado, además, que "lo único que ha hecho para regular el turismo ha sido por iniciativa de ERC".

A pesar de las críticas, ambos grupos son los principales socios que tiene Collboni para negociar el otro anuncio que puso sobre la mesa este miércoles: la subida en las próximas ordenanzas fiscales del recargo turístico a los cruceristas de estancia de los 5 euros actuales hasta los 8, el máximo legal.

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