Sucesos

Los vecinos de los 93 pisos desalojados por un socavón en Sant Gervasi no podrán volver hoy a casa

El susto, que no ha causado heridos, está provocado por las obras de la L9 del metro

07/07/2026 - 22:06 h.

BarcelonaSusto mayúsculo esta mañana en el barrio de Sant Gervasi - la Bonanova de Barcelona. Un socavón de ocho metros de diámetro y cuatro de profundidad producido por las obras de la línea 9 del metro ha obligado a desalojar ocho fincas de las calles Rubinstein, Teodora Lamadrid y Sant Gervasi de Cassoles. El incidente no ha provocado heridos, pero sí que ha obligado a evacuar a decenas de vecinos que en aquel momento se encontraban en los bloques alrededor del patio de interior de manzana donde se ha producido el socavón. En total hay 93 pisos afectados, pero se desconoce por ahora el número exacto de vecinos que viven allí, que como mínimo esta noche tendrán que dormir fuera de casa. En total, a lo largo del día el centro de urgencias y emergencias sociales ha atendido a 85 personas.

Según el relato de la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, esta mañana a primera hora –entre las siete y las ocho– desde las obras de la L9 se ha detectado un aumento "anormalmente alto" de los movimientos verticales en los sensores que tienen instalados en edificios y elementos de la zona, que han llegado a medir desplazamientos de 4 milímetros. A partir de aquí, técnicos y bomberos han comenzado una inspección que ha detectado el socavón y ha desembocado en la evacuación de los vecinos que había en los bloques afectados. Inicialmente solo han sido cuatro, pero a medida que ha avanzado la mañana y por motivos de seguridad se ha ampliado el perímetro hasta afectar ocho edificios.

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Uno de los primeros en ver el socavón ha sido el administrador de la pizzería Verona, en el número 3 de la calle Teodora Lamadrid, Domingo Fínez. Explica que cuando abrió la persiana del local vio algo extraño en el lavabo y pensó que se había dejado la luz encendida. Cuando abrió la puerta, explica, se encontró con que el socavón se había tragado todo el lavabo. "Estamos en estado de shock", ha dicho, y ha celebrado que por suerte no hubiera nadie más en el local en aquel momento.

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El fantasma del Carmel

Aunque la memoria de los hechos del Carmel, hace ahora veinte años, ha reverberado enseguida en el Putxet, la responsable de geotecnia y obras subterráneas del departamento de Territori, Laura Carrasco, ha descartado que sean casos equiparables. Carrasco ha explicado que es una situación "totalmente diferente" porque el sistema de construcción no tiene nada que ver. En este sentido, ha explicado que el mismo sistema hace imposible que el socavón se haga más profundo. "Esta cavidad ya no puede evolucionar más en profundidad", ha dicho.

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En concreto, la tuneladora que está haciendo el tramo central de la L9 deja a su paso un escudo metálico en forma de cilindro que hace de "sostenimiento provisional" que después se llena de hormigón y da lugar al túnel definitivo. Esto hace, ha dicho, que "no pueda haber desprendimientos sobre el escudo". Por la tarde, Paneque ha explicado que en la zona afectada ya está el túnel definitivo. La consejera también ha explicado que las primeras hipótesis apuntan a que se habría producido algún corrimiento de tierras después de que la maquinaria ya hubiera horadado.

Desde el lugar de los hechos y junto al alcalde, Jaume Collboni, Paneque ha dicho que la tuneladora ya había avanzado unos 12 metros de la zona donde se ha producido el socavón. Ha concretado también que la maquinaria continúa en marcha porque así facilita también las tareas de los técnicos, que desde el mediodía están trabajando para rellenar el socavón con hormigón y poder estabilizar la zona. Una tarea que, ha dicho, puede alargarse hasta la madrugada. A partir de aquí se deberá dejar reposar el hormigón y volver a analizar la situación a primera hora y ver si se puede definir un calendario para que los vecinos vuelvan a casa.

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Los vecinos denuncian grietas desde hace días

Entre los vecinos evacuados se encontraba Mercedes, que trabaja en una oficina en el entresuelo de uno de los bloques de la calle Rubinstein afectados. Explica a el ARA que entre las 9.30 y las 10 h un operario de las obras de la L9 les preguntó si habían notado algún desperfecto. Fue entonces cuando se dio cuenta de que una puerta no cerraba y que el suelo se había levantado. Al cabo de un rato los Bomberos les pidieron que desalojaran el edificio.

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Teresa también estaba en su casa cuando se produjo el socavón. Explica que alrededor de las 9 h estaba en su habitación, en el bloque de la calle Teodora Lamadrid número 5, cuando oyó un ruido fuerte. "Como si tronara, pero en un lugar cerrado", describe. De inmediato, explica, los Bomberos le llamaron para salir de casa, con el tiempo justo de ducharse rápido, coger la medicación y marcharse. Al cabo de un rato llegó su hija Maite, que se la llevó a su casa mientras esperan noticias sobre cuándo podrán volver.

Los vecinos, muchos de los cuales se han refugiado en el Mercado de Sant Gervasi –justo enfrente de los edificios afectados–, denuncian que desde hace días los trabajos de la tuneladora estaban causando algunos problemas. Mari Carmen, por ejemplo, dice que en su garaje (en un edificio por ahora no afectado) desde hace días han aparecido unas grietas. Mercedes también recuerda que hace unos días se levantó un trozo de la acera de Sant Gervasi de Cassoles. De hecho, hace dos semanas en el Consejo de Barrio ya se trasladó la inquietud por si las obras de la L9 estaban detrás de este hecho. Este martes, Paneque lo ha descartado. Más tarde, desde Territori se ha detallado que solo recibieron un aviso de un bloque hace una semana y que durante la inspección se encontraron patologías previas a las obras y otras que todavía se está analizando si están relacionadas con los trabajos subterráneos.

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Aunque en un momento se habilitó un espacio en el mercado para atender a los vecinos, el Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona (CUESB) abrió después un punto de atención en la Biblioteca Sant Gervasi - Joan Maragall. Allí se atendió a los vecinos evacuados. El alcalde, Jaume Collboni, ha explicado que algunos de los vecinos irán a dormir a casas de familiares, amigos o en hoteles, y que otros serán atendidos por el CUESB y alojados por el Ayuntamiento "el tiempo que haga falta". Finalmente solo dos vecinos han pedido los servicios del CUESB para pasar la noche.