Un socavón en el Putxet por las obras de la L9 obliga a desalojar cinco edificios: "El agujero se ha tragado todo el lavabo"
El susto, que no ha provocado heridos, es fruto de las obras de la tuneladora de la L9
BarcelonaSusto mayúsculo esta mañana en el barrio del Putxet de Barcelona. Un socavón de ocho metros de diámetro y cuatro de profundidad producido por las obras de la Línea 9 del metro ha obligado a desalojar cinco fincas de las calles Rubinstein y Teodora Lamadrid. El incidente no ha provocado heridos, pero sí que ha obligado a evacuar a una veintena de vecinos que en ese momento se encontraban en los pisos alrededor del patio de interior de manzana donde se ha producido el socavón.
Según ha explicado la responsable de Geotecnia y Obras Subterráneas del departamento de Territorio, Laura Carrasco, esta mañana a primera hora desde las obras de la L9 se ha detectado un aumento de los movimientos verticales en los sensores que tienen instalados en edificios y elementos de la zona. A partir de aquí, técnicos y bomberos han comenzado una inspección que ha detectado el socavón y ha desembocado en la evacuación de los vecinos que estaban en los cinco bloques afectados.
Uno de los primeros en ver el socavón ha sido el administrador de la pizzería Verona, en el número 3 de la calle Teodora Lamadrid, Domingo Fínez. Explica que cuando ha abierto la persiana del local ha visto algo extraño en el lavabo y ha pensado que se había dejado la luz encendida. Cuando ha abierto la puerta, explica, se ha encontrado que el socavón se había tragado todo el lavabo. "Estamos en estado de shock", ha dicho, y ha celebrado que por suerte no había nadie más en el local en ese momento.
El fantasma del Carmel
Aunque la memoria de los hechos del Carmel, ocurrida hace veinte años, ha reverberado de inmediato en el Putxet, la responsable de Geotecnia y Obras Subterráneas del Departamento de Territorio ha descartado que sean casos equiparables. Carrasco ha explicado que es una situación "totalmente diferente" porque el sistema de construcción no tiene nada que ver. En este sentido, ha explicado que el mismo sistema hace imposible que el socavón se haga más profundo. "Esta cavidad ya no puede evolucionar más en profundidad", ha dicho.
En concreto, la tuneladora que está haciendo el tramo central de la L9 deja a su paso un escudo metálico en forma de cilindro que hace de "sostenimiento provisional" mientras no se coloca el túnel definitivo. Esto hace, ha dicho, que "no puedan haber desprendimientos sobre el escudo". Carrasco ha añadido, además, que la tuneladora ya ha pasado de largo unos diez metros de la zona de los edificios afectados y que ha continuado funcionando. Casi al mismo tiempo, la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, ha comparecido en la rueda de prensa posterior al Consejo Ejecutivo de cada martes y ha precisado que las obras se han detenido poco después. Paneque ha explicado que "se están haciendo las comprobaciones necesarias antes de tomar nuevas decisiones", y ha remarcado que ahora "la prioridad es garantizar la seguridad de las personas".
Mientras continúan examinando los cinco edificios afectados, los bomberos han comenzado también los trabajos para rellenar el socavón con hormigón y poder estabilizar la zona. El jefe del cuerpo de Bomberos de Barcelona, Sebastià Massagué, ha explicado que este es un trabajo que "puede llevar tiempo" y no ha querido mojarse en un plazo para que los vecinos puedan volver a casa.
Los vecinos denuncian grietas desde hace días
Entre la veintena de vecinos evacuados se encontraba Mercedes, que trabaja en una oficina en el entresuelo de uno de los bloques de la calle Rubinstein afectados. Explica a el ARA que, entre las 9.30 y las 10 de la mañana un operario de las obras de la L9 les preguntó si habían notado algún desperfecto. Fue entonces cuando se dio cuenta de que una puerta no cerraba y que el suelo se había levantado. Al cabo de un rato los bomberos les pidieron que desalojaran el edificio.
Teresa también estaba en casa cuando se produjo el socavón. Explica que alrededor de las nueve de la mañana estaba en su habitación en el bloque de la calle Teodora Lamadrid número 5 cuando oyó un ruido fuerte. "Como si tronara, pero en un lugar cerrado", describe. De inmediato, explica, los bomberos la llamaron para salir de casa, con el tiempo justo de ducharse rápido, coger la medicación y marcharse. Al cabo de un rato llegó su hija Maite, que se la llevó a su casa mientras esperan noticias sobre cuándo podrán volver.
Los vecinos, muchos de los cuales se han refugiado en el Mercado de Sant Gervasi —justo delante de los edificios afectados— denuncian que hace días que los trabajos de la tuneladora estaban causando algunos problemas. Mari Carmen, por ejemplo, explica que en su garaje (en un edificio por ahora no afectado) hace días que han aparecido unas grietas. Mercedes también explica que hace unos días también se levantó un trozo de la acera de Sant Gervasi de Cassoles. Un incidente que, dice, ya relacionaron con las obras.
Aunque en un momento se habilitó un espacio en el mercado para atender a los vecinos, el Centre d'Urgències i Emergències Socials de Barcelona (CUESB) abrió después un punto de atención en el Centre Cívic Vil·la Florida. Allí se atenderá a los vecinos evacuados que lo pidan y a aquellos que quizás estaban fuera de casa cuando el incidente y que ahora no podrán volver de momento.