Vivienda

Desahuciando a Goya para evitar que 13.000 familias vulnerables se queden sin casa

El movimiento por la vivienda clama en Barcelona contra la caída de la moratoria de los desahucios

Los manifestantes que han llenado más de la mitad de la plaza Sant Jaume
28/02/2026
3 min

BarcelonaNi la estatua de Goya ha podido ser desahuciada de la plaza Sant Jaume. El movimiento por la vivienda, que se reunió en el centro de Barcelona para reclamar el derecho a tener un techo, impidió que el camión se llevara el busto gigante del pintor aragonés, colocado en medio de la plaza con motivo de la gala del cine español celebrada en Barcelona. Al menos, hasta que ha terminado la concentración bajo el lema "Basta excusas. Los pisos, para vivir" que ha llenado más de la mitad de la plaza barcelonesa. En la plaza caben unas 6.000 personas cuando está llena, pero según la Guardia Urbana la protesta ha congregado a 1.100. Las protestas de las entidades sociales han llegado después del acuerdo de Junts, PP y Vox en el Congreso para derribar el paquete de medidas sociales de Pedro Sánchez que incluía un antidesahucio. Una votación en Madrid que servirá para que muchas "familias vulnerables" acaben en la calle ha denunciado al portavoz del Sindicato de Alquiladoras, Enric Aragonès: "Si seguimos repitiendo que la economía va mejor, pero seguimos viviendo cada vez peor, ya sabemos quien aprovecha esta frustración, es terreno labrado para el extremo".

El asno de los golpes han sido el alcalde de Barcelona, ​​Jaume Collboni, y Míriam Nogueras, portavoz de Junts en el Congreso. Sobre ellos se ha caído buena parte de la frustración de los manifestantes que ven que cada vez es más difícil poder vivir dignamente en su ciudad. Al socialista se le critica por poner "la alfombra roja" en los "fondos de inversión", como decía una pancarta. "Collboni, por mucho que gesticule, está haciendo lo mismo que Abascal", ha denunciado Marta Espriu, de la Confederación Sindical de Vivienda. De Nogueras se han recordado como representante de una "derecha" que se ha puesto al lado "de la patronal" y que con su votación empuja a muchas familias vulnerables a quedarse sin techo. "150.000 inquilinos vivimos con miedo por cuándo se acabará nuestro contrato", ha lamentado Espriu, que ha cuantificado en 13.000 las familias que pueden verse afectadas por el fin de la moratoria votada en el Congreso por Junts y la derecha y ultraderecha española.

Entre pensionistas y representantes de la izquierda reclamando que se ponga fin a la compra especulativa de vivienda también había un grupo de jóvenes de un esparcimiento de Gràcia. Treinta adolescentes que también han llamado por un futuro mejor. "No tendremos una vivienda digna cuando seamos grandes y no podremos vivir en nuestro barrio", ha lamentado Guim, de 17 años. "Vemos que los precios de la vivienda están subiendo y con los sueldos que tendremos no podremos comprar ni independizarnos. Nunca", ha añadido Bruna, de 16 años. "No se puede especular con los derechos de una persona, si no se puede dejar sin atender a alguien que se está muriendo, tampoco podemos dejar a una persona sin casa. Que hagan negocio con otras cosas, que vendan turrones o coches", ha rematado el Biel, uno de los más jóvenes del grupo, con 15 años.

La concentración se ha realizado bajo unas fuertes medidas de seguridad y también bajo la mirada curiosa de cientos de turistas que cruzaban el barrio Gòtic preguntándose el motivo de los gritos y las pancartas que llenaban la plaza. "Si no fuera por esa gente... Barcelona es la ciudad con más desahucios de España", dijo un vecino a sus dos compañeros de paseo vespertino por el centro de Barcelona mientras observaban circunspectos el escenario montado por los organizadores, justo en el mismo lugar donde unos minutos antes gobernaba el busto de Goya, finalmente desahuciado.

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