Inmigración

Los desaparecidos, la herida abierta de Ceuta

El viernes empezaron los entierros de personas que murieron intentando cruzar la frontera

Jóvenes en el paso fronterizo de Bab Sebta, cerca de Fnideq, Marruecos.
24/08/2026 - 07:02 h.
4 min

MadridSu rastro se ha perdido en el Mediterráneo. Y cada vez que se habla de las personas inmigrantes que han intentado cruzar este mar, el balance se hace más siniestro. Y doloroso. Como una herida abierta. Son los cuerpos desaparecidos de la crisis migratoria en Ceuta, que nunca podrán ser identificados o, incluso, localizados. Las estadísticas poco o nada pueden decirnos de ellos, aunque, para hacerse una idea de la magnitud de la tragedia, hay quien ha retenido en la memoria el número de correos electrónicos que entraron el primer día que se puso en marcha la oficina de denuncia de desaparecidos de la Guardia Civil, el pasado 4 de agosto. "160 correos en un día", revelan fuentes policiales a el ARA. Esto no quiere decir que, con el paso de los días, familiares o amigos no pudieran contactar con la persona de la que no sabían nada. Pero, de entrada, no tenían ninguna noticia desde el 30 de julio, cuando, junto con decenas de miles de personas, intentó cruzar nadando la frontera entre Marruecos y Ceuta. Una travesía que, para muchos, ha acabado en naufragio.

Se sabe que el goteo de denuncias no ha cesado desde entonces, tal como explican fuentes policiales. De momento, no ha trascendido ninguna cifra oficial. Además, la oficina y el correo de la Guardia Civil no son la única vía a través de la cual las familias denuncian que no tienen noticias de un pariente desde el 30 de julio. Muchos padres, madres, hermanos o tíos que buscan algún familiar también se han puesto en contacto con ONGs y entidades de Marruecos y Ceuta, como por ejemplo Cruz Roja, o han usado las redes sociales; el mismo canal que condujo a muchos a lanzarse al mar. "Las dos primeras semanas nos llegaron muchas llamadas de gente buscando a sus familiares [...] Ahora, ya solo de vez en cuando", explica Ramsés, educador social de la organización Elin de Ceuta.

Ibrahim, Salma, Omar, Mohamed o Najat son algunos de los nombres que acompañan muchas de las fotos que llenan las redes sociales, sobre todo Instagram y Facebook, y de las cuales medios de comunicación y entidades por los derechos humanos como No Name Kitchen se están haciendo eco.

Diferentes organizaciones se han hecho eco de la desaparición de personas.

Al mismo tiempo, muchas mujeres se acercan a la frontera de El Tarajal, pero en el lado marroquí, en Findeq (Castillejos), confiando en recibir una noticia sobre el hijo del que no saben nada desde hace más de tres semanas, como han informado diferentes medios de comunicación situados en esta ciudad.

Dificultades para denunciar

Para ellas es una dificultad cruzar la frontera, reconocen fuentes policiales, y acceder a la oficina de la Guardia Civil en territorio español. Hay que tener en cuenta que los ciudadanos marroquíes que pueden entrar a Ceuta o Melilla sin visado, y siempre que no pernocten en las ciudades autónomas, son solo los titulares de una autorización F. Es decir, trabajadores fronterizos. El resto de personas necesitan un visado y pasaporte en vigor. Diferentes ONG han denunciado que estas trabas suponen una "criminalización" de las familias.

Por eso hay quien está intentando localizar familiares o amigos que viven en Ceuta y que sean estos quienes se acerquen a la frontera de El Tarajal, entre Marruecos y Ceuta, donde está ubicada la oficina de desaparecidos de la Guardia Civil, para registrar la denuncia y aportar información sobre el familiar que buscan. Allí dejan todos los datos posibles: la descripción de la persona, pero también rasgos característicos, como si lleva tatuajes. También se toman huellas dactilares y muestras de ADN.

"Hay que facilitar la denuncia. Una herramienta sería habilitar los consulados y que se puedan tomar muestras de ADN. Quizás es el momento de hacerlo para las familias que están en Marruecos; que pongan una denuncia. Las autoridades deben ser proactivas", reclamaba Helena Maleno, de la ONG Caminando Fronteras, en una conversación con el ARA al inicio de la tragedia.

Muchas ONG por los derechos humanos llevan años exigiendo a la Unión Europea y a los estados miembros unas políticas de salvamento más eficaces para evitar este tipo de tragedias. Piden, por ejemplo, crear un dispositivo europeo de salvamento que pueda reducir las muertes y las desapariciones en el Mediterráneo. Mientras el control y refuerzo fronterizo es un "éxito", como la misma UE destaca, las entidades sociales y las personas desplazadas denuncian la falta de vías legales y seguras.

Primeros enterramientos

La información de los desaparecidos se cruza con la de los médicos forenses que han llevado a cabo las autopsias e identificaciones. Hasta el viernes, de los 86 cuerpos recuperados por parte de las autoridades españolas, seis habían sido identificados. Ahora bien, si se suman las víctimas en la frontera marroquí, las muertes superan las 140, según los cálculos de las ONG.

De momento, Marruecos ha rechazado la repatriación de los originarios del país, según ha informado El Faro de Ceuta y ha podido confirmar el ARA. El país alauita, a diferencia de otros estados, no pone facilidades para que las familias puedan pagar la repatriación, que tiene un coste muy elevado, lo que se convierte en una misión imposible para los más empobrecidos.

Los cuerpos de estas víctimas estaban en el antiguo Hospital Militar de Ceuta, donde se ha improvisado una morgue. En la ciudad autónoma las sepulturas se suelen hacer con celeridad, igual que en Melilla o la isla de El Hierro, en Canarias, que cuentan con pocos recursos a pesar de ser puntos de llegada constante de inmigrantes, muchos de los cuales pierden la vida durante la travesía.

Aliviar el dolor

Esta vez se ha alargado el proceso para intentar identificar al máximo de personas hasta que este viernes, y después de una orden judicial, se enterraron 18 personas, todos ellos hombres jóvenes. Ninguno identificado. Ningún nombre. Solo los números de las lápidas: del 5408 al 5425. El sábado fueron 12 más. Los enterramientos se han hecho en el cementerio musulmán de la mezquita de Sidi Embarek, donde los cadáveres se trasladaron de cuatro en cuatro. Antes, sin embargo, se realizó una plegaria colectiva por parte de miembros de la mezquita. Poco a poco se irán haciendo el resto de enterramientos de las víctimas que no han sido identificadas.

"Cosas como la plegaria los humaniza [a las víctimas] y es importantísimo para las familias. Saber que los enterradores de Ceuta hacen todo este proceso como dicta la religión musulmana, es una forma de humanizar y aliviar el dolor de las familias, también el suyo", reflexiona Maleno. A menudo se hace difícil encontrar a los familiares porque, de la misma manera que los desaparecidos, es prácticamente imposible obtener las muestras de ADN. "Hacen falta recursos para las [personas] vivas, pero también para las muertas, las desaparecidas y sus familias", añade la activista.

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