Dos crímenes machistas en 24 horas en Catalunya: matan a su pareja y se suicidan

En Creixell los Mossos encuentran los cuerpos en habitaciones separadas y en Corbera de Llobregat el hijo da la alerta

CreixellLa plaga de la violencia machista ha dejado dos mujeres asesinadas en menos de 24 horas en Catalunya. Los dos casos se han conocido con pocas horas de diferencia: el primero se descubrió el lunes por la noche en un piso de Creixell, donde encontraron los cadáveres en habitaciones separadas. El segundo ha pasado esta tarde en una casa de Corbera de Llobregat, donde el hijo de la mujer ha localizado el cuerpo sin vida de su madre y ha alertado a la policía, que también ha encontrado el cadáver del hombre. La principal hipótesis es que los dos agresores han seguido el mismo patrón para cometer los crímenes: que han matado a su pareja y después se han suicidado. Esta fatídica coincidencia ha provocado que en solo un día se haya duplicado el número de mujeres asesinadas este año en Catalunya por su pareja o ex pareja, que ha pasado de dos a cuatro víctimas.

La primera investigación que abrieron los Mossos d'Esquadra fue por el caso de Creixell, en el Tarragonès. El hijo de la víctima, residente en el extranjero, y unas amigas de la mujer se inquietaron porque no podían contactar con ella desde hacía días. Al final avisaron a la Policía Local, que este lunes a las nueve de la noche se desplazó al piso, situado en un edificio de la calle Adrià de Creixell, en la urbanización El Rincón del César. Es una zona de segundas residencias deshabitada fuera de la temporada turística y casi no había vecinos en el bloque. Hizo falta la ayuda de los bomberos para acceder al domicilio, y una vez dentro encontraron los cuerpos. En el piso, según fuentes próximas al caso, había unas velas encendidas –los bomberos las apagaron– y también un incienso aromático que todavía humeaba.

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En principio todo estaba en orden dentro de la vivienda familiar, pero llamaba la atención que las dos habitaciones separadas donde estaban los cadáveres estaban muy bien cerradas, con las puertas y las ventanas selladas con precinto. Los cuerpos estaban encima de dos camas y tapados con mantas. La mujer tenía 52 años y el hombre 56 años. Los Mossos ahora están pendientes de los resultados de las autopsias. La de la mujer tendrá que aclarar la causa de las heridas mortales que tenía en la zona del pecho, que de entrada parecen de bala y de arma blanca. En cuanto al hombre, los forenses tendrán que determinar si se suicidó de un disparo en la cabeza.

No se sabe con seguridad cuánto tiempo llevaba la mujer sin vida en el domicilio de Creixell, a pesar de que todo apunta a que hacía más que estaba muerta que el hombre, por el estado del cuerpo. De hecho, la autopsia también tiene que servir para confirmar si las muertes fueron simultáneas o con días de diferencia, y cuántas horas pasaron antes de que la policía entrara en el piso. La pareja no era conocida en el municipio y tampoco consta que estuvieran empadronados ahí. Nunca habían provocado ninguna queja, según fuentes municipales. El caso, que está bajo secreto de sumario, ya se investiga como un crimen machista y lo ha asumido el juzgado de violencia contra la mujer del Vendrell.

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Un crimen descubierto por el hijo

Otro juzgado de violencia contra la mujer, en este caso de Sant Feliu de Llobregat, llevará la investigación por el crimen de Corbera. Cuando el hijo de la mujer, menor de edad, llegó a la casa familiar alrededor de las tres de la tarde, descubrió el cadáver de su madre con heridas de arma blanca. Pero no ha sido hasta que ha llegado la policía cuando, en otra zona de la vivienda, los agentes han encontrado también el cuerpo sin vida del hombre, que se habría colgado después de apuñalar a la víctima. La mujer tenía 42 años y el hombre 50 y no constaban antecedentes judiciales de violencia entre la pareja, según el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC). Este asesinato también está bajo secreto de sumario y ha tenido lugar pocas horas después de que hubiera trascendido el crimen machista de Creixell.

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A este trágico balance de las últimas 24 horas en Catalunya también se tiene que sumar un tercero asesinato machista en el Estado, porque la Guardia Civil encontró el lunes en el domicilio del pueblo mallorquín de Sa Pobla los cadáveres de una mujer embarazada de 28 años y su hijo de siete años. El agresor, que había mantenido una relación sentimental con la mujer y ya la había maltratado, se entregó a la policía y quedó detenido como presunto autor del doble crimen.

Tanto el Ayuntamiento de Creixell como el de Corbera han decretado tres días de luto y han convocado un minuto de silencio. En Creixell una treintena de personas se han concentrado este martes al atardecer para rechazar el asesinato machista. El Govern también ha condenado los dos feminicidios y hará un minuto de silencio este miércoles a mediodía en señal de repulsa por los asesinatos de las dos mujeres a manos presuntamente de sus parejas.

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Los asesinatos de Creixell y Corbera de Llobregat son, respectivamente, el tercer y cuarto crimen machista de este año en Catalunya, según el departamento de Interior, y el cuarto y quinto feminicidio, según el recuento del Instituto Catalán de las Mujeres (ICD). Hace tres semanas los Mossos detuvieron a un hombre de 37 años por haber matado a su pareja prendiéndole fuego en la Bisbal del Penedès. La mujer, de 50 años, murió por las quemaduras en el Hospital Vall d'Hebron. En abril los Mossos también detuvieron a un hombre de 40 años por haber asesinado a su ex pareja (de 34 años) en el interior del piso de la mujer, en Manresa, donde los agentes encontraron su cuerpo sin vida. El presunto autor se intentó suicidar. En cuanto al primer feminicidio de este año en Catalunya, fue en enero, cuando un hombre de 48 años mató a su madre, de 94, en su casa en Badia del Vallès. Lo arrestaron.

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Contando los casos de Creixell, Corbera y Sa Pobla, en España doce mujeres han sido asesinadas este año por su pareja o ex pareja, y también dos hijos menores. Al menos cuatro menores más han quedado huérfanos, dos de los cuales son los hijos de la víctima de Manresa y otro el de la víctima de Corbera.