Los alumnos que podrán hacer huelga después de llevar su instituto al Síndic de Greuges
El centro educativo ha modificado su normativa interna tras la queja de los adolescentes
BarcelonaA principios de octubre de 2025 varias ciudades de Europa se llenaban de protestas contra el genocidio en Gaza y en respuesta al asalto por parte de barcos militares israelíes en la Flotilla de Barcelona frente a Gaza. En Hospitalet de Llobregat un grupo de adolescentes vivían su propia disputa relacionada con el conflicto internacional: su instituto les había prohibido secundar la huelga de estudiantes que se convocó en contra del genocidio el 2 de octubre.
Lejos de dejarlo correr, los alumnos de este centro de secundaria decidieron escalar su lucha. "Como sabréis, hay una huelga convocada por el Sindicato de Estudiantes para el jueves 2 de octubre. En nuestro centro, el claustro de profesores ha decidido no aprobar la huelga con el argumento de que no nos afecta directamente como estudiantes". Así comienza la carta que los estudiantes enviaron al Síndic de Greuges para denunciar que consideraban que era "ilegal" que su instituto les prohibiera ejercer ese derecho. "No sabemos cómo debemos actuar ni si tenemos la posibilidad real de ejercer nuestro derecho a la huelga sin recibir consecuencias injustas", reconocían en la carta.
Tal y como relata la resolución que la síndica hizo llegar a la consellera de Educación, los alumnos también explicaron que cuando le plantearon a su tutora que querían hacer huelga, ella "les disuadió de hacerlo argumentando que el centro no lo admitiría". La docente también les informó de "posibles consecuencias negativas para el alumnado que siguiera la convocatoria de no asistencia a clase". De hecho, la síndica también alertaba de que las normas internas de funcionamiento del instituto no se ajustaban a lo que marca en el Tribunal Supremo y el decreto de autonomía de centros respecto al derecho a "inasistencia colectiva en clase".
Promover el derecho a manifestación
Ante esta situación, la síndica envió una comunicación al departamento de Educación y al instituto pidiendo que revisaran el caso y aplicaran la normativa vigente del derecho a huelga del alumnado. Además, también instaba a "garantizar el derecho del alumnado a tomar decisiones colectivas en relación con la asistencia a clase [...] sin que existan consecuencias derivadas de la inasistencia a clase".
Así pues, el movimiento de los alumnos tuvo su efecto: Educación comunicó al Síndic de Greuges que la dirección del instituto permitió hacer huelga "sin que se derivara ningún tipo de consecuencia" por los alumnos que no asistieron a clase. Además, la conselleria también ha asegurado que Inspecció asesorará al instituto para que reformule sus normas para adaptarse a la legislación vigente.
Una vez solucionado el conflicto, la síndica ha explicado en un comunicado que "valora muy positivamente este cambio", ya que refuerza la idea de que los centros educativos "deben ser espacios de promoción activa de los derechos fundamentales, y no lugares donde se pongan trabas u obstáculos".