Preinscripción escolar

El impacto en la educación pública en Girona por la privatización de dos centros del Opus Dei: "Todo es incierto"

El fin del concierto en el Bell-lloc y en Les Alzines, con 2.300 alumnos, por la voluntad de seguir segregando, aboca a 200 a repartirse en una decena de nuevos grupos en escuelas e institutos

Alumnos del colegio Bell-lloc de Girona. En 2022 inició el fin de la educación segregada por no renunciar al concierto. Ahora el curso 2026-2027 se privatiza para seguir aceptando sólo a chicos.
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GeronaNassima llega a la Oficina Municipal de Escolarización (OME) de Girona con la lengua fuera. Tenía cita a las diez de la mañana y son pasados ​​las diez y cuarto. "Esta mañana he ido a trabajar y estaba convencida de que la cita era para mañana... Ya no sé ni qué día vivo de mal que estoy pasando por todo esto de la preinscripción de los niños", exclama. Es madre soltera, tiene tres hijos, el del medio es autista y hace tres años ya se olió la situación de estos días. Fue cuando batalló duro con el departamento de Educació para que el mayor, que ahora tiene 14 años, no empezara la ESO en el centro sólo para chicos del Opus Dei en Girona, el Colegio Bell-lloc. "Yo quería ir a la pública –exclama–, pero entonces no me dieron alternativa y ahora ya puedes espabilarte. Ya veo que el mayor tendrá que ir a estudiar a la otra punta de la ciudad, porque no hay más opciones ni plazas".

Es una de las más de doscientas familias afectadas por la decisión del Bell-lloc y Les Alzines, colegios diferenciados para niños y niñas, de privatizarse y renunciar al concierto para poder seguir segregando por sexo. Son dos centros con un total de 2.300 alumnos que empezarán el próximo curso con una cuota mensual en torno a los 600 euros por niño, ya que pierden la financiación de la Generalitat. Hace meses que el Ayuntamiento de Girona se prepara para ese "impacto" totalmente "incierto" para escuelas e institutos públicos, donde se crearán once grupos nuevos, sobre todo en la ESO, para poder absorber al alumnado que sale de los centros del Opus Dei. Una "onda expansiva", en palabras del jefe de escolarización, Héctor González, de la que sólo podrán conocer las consecuencias en dos o tres años, cuando el sistema se vuelva a regular. Y es que en un contexto de descenso demográfico en las aulas, Girona se encuentra en una situación diametralmente opuesta: buscando plazas y espacios para dar clase de debajo de las piedras, y duplicado al personal para atender la preinscripción escolar. Tanto el consistorio como las escuelas implicadas plantearon retirar el concierto de forma paulatina, pero el Govern lo descartó.

La noticia no era nueva, ya que se anunció el pasado juniopero el departamento de Educación ha añadido incertidumbre hasta el último momento. La preinscripción escolar comenzó el 4 de marzo y se alargará hasta el próximo martes, y aún no se había acabado de retirar el concierto en infantil en el Bell-lloc y en Les Alzines. Se trata de una etapa en la que ambos centros no segregan por sexo, y se estaba debatiendo si el concierto también se retiraba en esta etapa, y la decisión definitiva del departamento no ha llegado hasta esta semana. Según fuentes de Educació, la resolución aún no ha salido publicada en el DOGC, pero ya avanzan que contendrá "la denegación de los conciertos en todas las etapas" en ambos centros. Mientras, se mantenía ofreciendo la opción en la preinscripción escolar en I3, lo que para la concejala de Educación de Girona, Queralt Vila, generaba confusión y desigualdades. Desde el consistorio reprochan al departamento que haga las cosas a última hora y que sean los trabajadores del Ayuntamiento quienes tengan que "dar la cara".

Ola de privatizaciones

El caso del Bell-lloc y las Encinas en Girona no está aislado en Cataluña. L'Hospitalet de Llobregat se encuentra en una situación similar, por la privatización de los colegios Xaloc y Pineda –que suman 2.800 alumnos–. En su caso también se calcula que unos doscientos alumnos empezarán el próximo curso en escuelas e institutos públicos, lo que comportará abrir una decena más de grupos. Por no perder el concierto, hace tres años los centros del Opus Dei en Girona aceptaron dejar de segregar. La decisión fue acompañada de incluir por primera vez en el uniforme una falda-pantalón para las niñas. Pero este año, cuando la Generalitat renovaba la revisión de la financiación para las etapas de primaria y ESO, se ha optado finalmente por renunciar al concierto para poder mantener el modelo diferenciado. Ahora bien, en el caso de Girona, el Bell-lloc y Les Alzines comienzan un proceso de fusión que debe culminar en el 2030 utilizando un mismo centro, en Can Gibert del Pla, para intentar ganar músculo y reducir costes.

"Es importante recordar que la pérdida del concierto no es una decisión de los centros, sino consecuencia de un marco normativo que ha ido cambiando en los últimos años", explican los directores de los colegios gerundenses del Opus Dei, que aseguran que "la educación diferenciada es un buen modelo pedagógico que forma parte de la identidad educativos". "En realidad, las escuelas no han cambiado; lo que ha cambiado es el marco en el que deben funcionar", detallan. En este proceso, aseguran que han intentado actuar con "máxima transparencia y responsabilidad con las familias" y que "una parte importante ha manifestado formalmente" la voluntad de seguir vinculada al proyecto. Para ello, era necesario pagar una prereserva de plaza de 350 euros.

Alumnado de la escuela Bell-lloc de Girona en una imagen de archivo. El centro se privatizará en el curso 2026-2027.

¿Y el dinero del concierto?

Los principales damnificados de este proceso de privatización son los alumnos vulnerables socioeconómicamente. En el sistema se conocen como NESE B, ya raíz de la puesta en práctica del Pacto contra la Segregación Escolar, desde el curso 2021-2022 todo centro público o concertado debe ofrecer unas plazas en cada curso para hacer frente a las desigualdades educativas y redistribuir al alumnado, para que no se concentre. Situado entre los barrios de Can Gibert del Pla y Sant Narcís de Girona, el colegio Bell-lloc ha ido incorporando con los años alumnado de familias vulnerables. Para financiar su escolarización, Educació otorga una mochila escolar anual al centro de 988 euros por estudiante. Una cifra que aumentará más allá de los 1.000 euros a raíz del pacto firmado esta semana entre la Generalitat y la escuela concertada, en función del porcentaje de alumnado vulnerable socioeconómicamente de cada centro.

Ahora, con el impacto de la privatización y fusión de los dos centros del Opus Dei en Girona, las direcciones de los institutos públicos donde se abrirán la mayoría de los nuevos grupos –nueve en total, según las previsiones–, reclaman que el dinero ahorrado en el concierto por la Generalitat se quede en la ciudad. Lo explica Rubén Pino, director del Instituto de Montilivi, que tendrá un nuevo grupo en 2º de ESO: "Los alumnos son siempre bienvenidos, pero si aumenta la complejidad del centro son necesarios los recursos pertinentes, porque diversidad sin recursos es una trampa en el solitario. En Girona tenemos institutos bastante tensionados". En este sentido, Pino pide a Educació que este año se haga una revisión extraordinaria de la complejidad de los centros. Para poder hacer frente a la demanda de nuevas plazas en los institutos, el porcentaje de alumnado específico NESE B en Girona ha pasado de alrededor de un 15% a un 50% por aula en el conjunto de centros educativos de Girona, lo que supone un riesgo para combatir la segregación escolar.

¿Se está polarizando la enseñanza?

A efectos prácticos, Girona pasará de tener dos centros privados –tres en la práctica si se tiene en cuenta el de Fornells de la Selva– a cinco. Se trata de Montessori, Montjuïc Girona International School, Saint George School y ahora Les Alzines (femenino) y el Bell-lloc (masculino), que a la larga convergerán en un solo centro quizás con un nombre nuevo. Desde el Ayuntamiento detallan que el alumnado en escuelas privadas no ha crecido en la última década pero que el crecimiento de la oferta es una muestra de la polarización social que vivimos, no sólo en educación, sino también en otros ámbitos como el de la sanidad. Sin embargo, también se valora que en un contexto de retroceso demográfico en las escuelas, la nueva situación debe permitir compensar el cierre de grupos escolares.

Ante la incertidumbre con la que vive el momento la comunidad educativa en Girona, la investigadora en desigualdad educativa de la Universidad de Barcelona (UB) Sheila González pide cambiar el prisma, "aguantar" y "repartir" al alumnado lo máximo posible para que el traspaso tenga el mínimo impacto. En su opinión, Girona está acabando con el agravio de las "concertadas elitistas". Y pone de ejemplo que de los 2.300 alumnos de ambos centros sean 200, menos de un 10%, los que acudan a la pública. "Una de las pocas cosas que me inquietan de la lucha antisegregación son este tipo de escuelas, porque en realidad funcionan como privadas, sin una función pública. Ahora resolvemos este problema", señala. El peso de la privada en Catalunya es de alrededor del 1,5% porque "hasta ahora estaba camuflado", mientras que González detalla que lo habitual en países del entorno es de entre el 3 y 5%.

Todavía en plena preinscripción escolar, frente a la oficina de la OME en la calle Ciutadans se hace difícil tener una mirada larga. La mayoría de las familias que hacen cola, como Nassima, llevan a sus hijos o hijas a los centros que se privatizarán. Aya hace 3º de ESO, Mariam 3º de primaria. Viven en Santa Eugenia y su madre, Naima, asegura que le encantaría que siguieran yendo cada día hasta Les Alzines porque es una "buena escuela", pero dice que no puede pagar los "1.500 euros al mes" que le piden. Este último curso comenzó con casi 31.000 alumnos menos en las aulas de las escuelas y los institutos catalanes de Cataluña que el anterior por el bajón demográfico. La concertada también vivió un bajón importante. La que no ha perdido alumnas es la escuela privada, que si bien es minoritaria ha crecido ligeramente, según datos del departamento. En Girona habrá que ver el impacto inminente, a medio y largo plazo de la fusión del Bell-lloc y Les Alzines, y la viabilidad de la privatización con unas cuotas sensiblemente inferiores a otras privadas en la ciudad.

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