Italia instalará detectores de metales en las escuelas para luchar contra la violencia juvenil
La medida llega después de que un joven de 18 años matara a un compañero de clase en La Spezia
RomaItalia instalará detectores de metales en los centros escolares para evitar la introducción de armas blancas, después de que un joven de 18 años matara a un compañero de clase con un cuchillo de cocina en un instituto de la región de La Spezia, en el norte del país. Los primeros controles experimentales empezaron el viernes en la entrada del Instituto Einaudi Chiodo, donde Youssef Abanoub, de 18 años, fue acuchillado mortalmente hace dos semanas por un compañero de clase, Zouhair Atif, de 19 años. Agentes de la policía con unidades caninas y detectores de metales portátiles escanearon, una a una, las mochilas de todos los estudiantes frente a las puertas de la escuela.
La muerte violenta de Youssef Abanoub abrió un amplio debate en Italia sobre la violencia juvenil y llevó al comité provincial de orden público y seguridad de la Jefatura de La Spezia a tomar la decisión de implementar medidas de seguridad más estrictas. La propuesta fue presentada la semana pasada por el ministro de Educación, Giuseppe Valditara, y fue confirmada este jueves por el ministerio del Interior a través de una circular enviada a los centros educativos.
"Necesitamos restaurar la autoridad parental y que todo el mundo entienda que el papel de un padre no se puede delegar en un teléfono móvil", declaró el ministro en una entrevista, en la que advirtió del aumento de la violencia entre los jóvenes italianos. "El detector de metales en la escuela será una herramienta útil, no tiene nada de represivo, sobre todo porque quienes no llevan cuchillos no tienen nada que temer", aseguró Valditara respondiendo a quienes critican una presunta "militarización" de los centros escolares italianos.
Efecto disuasorio
Según el gobierno italiano, el objetivo es evitar el creciente uso de armas blancas por parte del alumnado a través de un sistema que busca tener un efecto disuasorio. La medida podrá adoptarse a petición de los directores de los centros escolares, pero las fuerzas de seguridad, con pleno "respeto a la autonomía escolar", podrán realizar controles sorpresa en los centros "si existen preocupaciones concretas sobre la comisión de delitos o investigaciones judiciales en este punto", se lee en la circular.
El documento enfatiza que "la comisión de graves actos de violencia entre jóvenes, el descubrimiento de armas u otros objetos capaces de causar daños dentro o alrededor de las escuelas, así como la presencia de tráfico y consumo de drogas en zonas frecuentadas por las escuelas, han puesto de relieve que las escuelas han puesto de relieve que las escuelas marginación e ilegalidad que penetran en el tejido social, lo que requiere una respuesta institucional coordinada”.
Aumento de las denuncias
Pese a las alarmas lanzadas desde las instituciones, Italia es uno de los países con una de las tasas de delincuencia juvenil más bajas de Europa. Sin embargo, según un reciente estudio de la ONG Save the Children, entre el 2019 y el 2024, el número de menores denunciados por posesión de armas –desde cuchillos hasta puños americanos o incluso pistolas eléctricas– pasó de 778 a 1946. que controla a los estudiantes con detectores de metales. El primero en hacerlo fue el Marie Curie de Ponticelli, un barrio conflictivo de la periferia de Nápoles. "Tres o cuatro veces al año, agentes de policía controlan en la entrada si los estudiantes llevan escondida un arma o sustancias estupefacientes", explica la directora, Valeria Pirone.
La decisión la tomaron cuando un alumno apuñaló a otro hace dos años. Tras hablar con los estudiantes, Pirone comprendió la magnitud de un fenómeno preocupante contra el que, asegura, "la escuela no podía luchar sola". En una entrevista en el diario La Repubblica, la directora reconoce que, al principio, los alumnos tenían miedo, pero ahora aceptan los controles con tranquilidad porque se sienten más seguros. "Si esta medida disuade a un solo alumno de llevar una navaja en el bolsillo, habrá valido la pena adoptarla. Pero es triste tener que hacerlo con un muerto en el suelo", concluye.