Barricadas y cargas policiales al final de la manifestación por la vivienda en Barcelona
Un grupo de manifestantes ha lanzado escombros y botellas a los Mossos d'Esquadra, que han detenido a 13 personas
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BarcelonaEstallido de tensión al final de la manifestación en defensa de la vivienda en el centro de Barcelona. Después de un par de horas de protestas pacíficas, los Mossos d'Esquadra han cargado contra un numeroso grupo de manifestantes –mayoritariamente formado por gente joven– que han encendido hogueras en el cruce de la Gran Via con el paseo de Gràcia y lanzaban piedras, botellas, pirotecnia y mobiliario urbano a los agentes. El operativo, que ha contado con un fuerte despliegue de furgones y agentes de la Brimo, ha finalizado pasada la medianoche. La policía ha hecho varias identificaciones y ha detenido a al menos 13 personas por desórdenes públicos, de las cuales una es menor de edad. De todos los arrestados, once han pasado a disposición judicial este martes por la mañana y ya han quedado en libertad a disposición de los juzgados siempre que sean requeridos. La menor de edad quedó en libertad por la noche.
Una vez la protesta se ha desconvocado formalmente, hacia las 22 horas, los Mossos d'Esquadra han desplegado un cordón policial para contener el avance de algunos manifestantes, muchos de los cuales iban encapuchados. Minutos antes, a la altura del paseo de Gràcia con Diputació, un grupo ya había querido romper la línea policial. A partir de este momento, la tensión ha escalado por momentos. En la rotonda del paseo de Gràcia y Gran Via, se ha iniciado un lanzamiento de objetos y pirotecnia contra los agentes y algunos escaparates y la policía ha respondido con porrazos. También se han encendido hogueras, y mientras una columna de personas se ha desplazado en dirección a la plaza Catalunya y otra hacia Tetuan, cientos de personas se han dirigido hacia la plaza Catalunya.
En esta céntrica plaza –donde se encuentra la acampada en defensa de la vivienda– se han ido formando diversos focos de tensión. Plaza Cataluña, Pelayo, la Rambla, Balmes... La quema de contenedores ha llegado hasta el cruce entre Roger de Llúria y Gran Vía. Los manifestantes han utilizado vallas, contenedores y escombros de obras para hacer barricadas y prenderles fuego. En el centro de la capital catalana el humo ha teñido el aire, a la vez que los bomberos se han apresurado a apagar las hogueras. También se han hecho pintadas llamando a la huelga.
En paralelo, los agentes han intentado encapsular al grupo que estaba causando disturbios en plaza Cataluña, pero los manifestantes han aprovechado este tiempo para montar más barricadas y acumular material para lanzar a la línea policial. Algunos agentes han disparado proyectiles de foam como respuesta para disuadirlos.
Uno de los momentos más tensos se ha vivido en la zona de Canaletas: allí los manifestantes han conseguido material procedente de las obras de la Rambla y se han producido nuevos episodios de lanzamiento de objetos y cargas policiales. Finalmente, los Mossos han empujado a los activistas hacia el centro de la plaza y los han rodeado, situándose en todos los accesos a la plaza. La policía catalana calcula que se han hecho 28 barricadas a lo largo de la noche y los Bomberos han extinguido 22 incendios. Además, ha habido 28 agentes heridos leves.
La consejera de Interior, Núria Parlon, ha actualizado este martes por la mañana en El món a RAC1 el balance sobre los incidentes de la manifestación. Parlon ha destacado que la mayoría de los 20.000 participantes en la movilización tuvieron un "comportamiento cívico", pero ha lamentado que "unos cuantos" se dedicaran a "pervertirla". Por otra parte, ha explicado que ahora se mirará si policialmente se puede tirar del hilo, a partir de la grabación de los hechos, y se comprobará si hay alguna persona más implicada directamente y se realizan más detenciones. Parlon ha reivindicado también la labor de los Mossos d'Esquadra, que ha destacado que es garantizar el derecho de protesta "pacífica" e intentar conciliarlo con otros derechos. "Las imágenes que nos han quedado con 13 detenciones y 30 mossos heridos leves no son una buena noticia", ha manifestado.
Miles de manifestantes
Este lunes a las 19 horas, los sindicatos y entidades en defensa de la vivienda han convocado la manifestación que el temporal del sábado aplazó y que sí se celebró en otras grandes ciudades del Estado. La crisis de la vivienda lo ha cambiado todo en unas pocas semanas y los sindicatos de inquilinos avisan de que la convocatoria anticipada de elecciones no soluciona ninguna problemática ni cambia los planes para ir a una huelga general. Y así lo han confirmado los miles de manifestantes que han salido de nuevo a las calles de Barcelona para rechazar frontalmente la especulación y reivindicar el derecho a la vivienda. La protesta ha reunido a 20.000 personas según el Ayuntamiento de Barcelona, 120.000 según los organizadores.
La manifestación ha comenzado en la plaza Urquinaona y ha avanzado por la ronda Sant Pere hasta el Arco de Triunfo. Cuando la cabecera ha llegado a este punto, todavía había manifestantes al inicio que no habían comenzado a moverse por la gran afluencia de personas. Al grito de "Ninguna vecina fuera de los barrios", "Rentistas culpables, gobiernos responsables" y "No se entiende, gente sin casa y casas sin gente" han avanzado por el paseo de Sant Joan hasta la plaza Tetuan. La manifestación ha seguido por la Gran Via y ha terminado en el paseo de Gràcia. Los convocantes hacían un llamamiento a participar en la acampada de la plaza Catalunya.
La convocatoria ha interpelado a personas de todo tipo y el perfil de manifestantes es muy diverso. Laia, Lucas y Núria son estudiantes y todavía viven en casa de sus padres, pero no han dudado en salir a la calle este lunes a manifestarse por el derecho a la vivienda. "Así no nos podremos emancipar nunca, es nuestro futuro", explica él. David, en cambio, explica que es propietario y que ha venido en solidaridad con toda la gente que no puede comprarse un piso. "Los alquileres están imposibles y por suerte he podido comprar un piso. Estoy hipotecado a 30 años, eso sí", dice. Quiere dejar claro que es de los pocos de su grupo que ha podido comprar.
Antes de que los manifestantes comenzaran la marcha, el ARA ha avanzado que habrá huelga general por la vivienda antes de las elecciones españolas del 29-N. Los sindicatos mayoritarios, CCOO y la UGT, han anunciado que secundan el paro planteado desde hace días por los sindicatos de inquilinos, que el domingo ya contaban con el apoyo del sindicato CGT, según fuentes conocedoras de las conversaciones. La portavoz del Sindicato de Inquilinas, Carme Arcarazo, ha celebrado la adhesión y ha defendido que hacen falta consensos amplios para realizar este paro. "Queremos que esta huelga sea un éxito: tenemos delante a un enemigo muy poderoso", ha advertido. Y ha añadido: "Tenemos un mes para organizar a toda la clase trabajadora del país".
La portavoz del Sindicato de Vivienda Socialista de Cataluña, Gisela Bermúdez, ha cargado duramente contra todos los líderes políticos y ha dicho que "no hay ningún partido que realmente quiera poner fin a la crisis de la vivienda" porque "ningún partido quiere romper con el negocio de la vivienda". También ha reclamado "la expropiación de todos los pisos" de grandes tenedores, bancos y fondos buitre; bajar el precio de los alquileres a la mitad y aplicar contratos indefinidos para que la clase trabajadora "deje de sufrir angustia".
La Confederación Sindical de Vivienda de Cataluña también ha querido señalar el papel del gobierno de la Generalitat en la crisis de la vivienda. Según su portavoz, Marta Espriu, el presidente Illa también tiene "responsabilidad" en la gestión de la situación. Y, desde la PAH, Juanjo Ramón ha celebrado que "las calles se hayan despertado", y cree que es "una ventana de oportunidad" y "un marco de esperanza" para todo aquel que ha perdido la vivienda en los últimos años.