Justicia

La sangre como prueba: así se lee el rastro de las drogas después de un delito

La tecnología pionera con la que trabajan en el Instituto de Ciencias Forenses da información muy concreta de lo que ha hecho una persona en las horas anteriores

05/08/2026 - 07:02 h.

BarcelonaCon solo una muestra de sangre, una máquina pionera del Institut de Medicina Legal i Ciències Forenses de Catalunya (IMLCFC) da información muy concreta de lo que ha hecho una persona durante las horas anteriores. La pantalla del cromatógrafo muestra qué sustancias hay y en qué cantidad de cafeína, fármacos, alcohol o sustancias psicoactivas, por ejemplo. Mediante esta tecnología se pueden detectar muchos más componentes que el resto –también las drogas más inusuales– y se puede acotar mucho más la cantidad; una información especialmente útil en casos en los que se debe aclarar si una persona ha delinquido o no bajo los efectos de las drogas, ya que puede comportar un atenuante en la pena, o para acreditar si ha habido sumisión química en un caso de agresión sexual.

Jaume, uno de los químicos que trabajan en el laboratorio del IMLCFC, reconoce rápidamente solo mirando las cifras que aparecen en la pantalla si las cantidades que se han detectado son normales o no. Para hacerlo más claro, el mismo ordenador lo muestra también en forma de gráfico, de manera que de un vistazo deja en evidencia qué sustancias había tomado la persona. En este laboratorio trabajan estrechamente químicos y médicos forenses para detectar e interpretar los resultados que finalmente ayudarán a los jueces a decidir cómo resolver un caso, con muestras que a veces vienen de cadáveres a quienes se hacen autopsias y otras de personas vivas, tanto víctimas como acusados.

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Desde hace unos dos años tienen en el laboratorio cuatro de estos aparatos con una tecnología "muy avanzada", que todavía no está presente en muchos laboratorios forenses del Estado y que permite detectar más sustancias –una cincuentena– y de manera más precisa, según explican el director del IMLCFC, Eneko Barberia, y la jefa de este laboratorio, Geli Gallego. "El consumo de drogas ha cambiado, van apareciendo nuevas sustancias psicoactivas que no están tan extendidas, pero son activas a concentraciones muy pequeñas", explica Gallego como ejemplo de drogas que ahora pueden detectar mejor.

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La sensibilidad de estos aparatos también permitiría, por ejemplo, detectar rápidamente si una persona ha sido hospitalizada. "Antes no podíamos saberlo si no nos lo decían, ahora sí, solo mirando la sangre", explica Josep. Lo hacen detectando sustancias que solo se usan en el ámbito hospitalario, como por ejemplo cuando a un paciente se le pone una vía. Un factor clave para afinar los resultados es el tiempo que haya pasado, y el punto de referencia suele ser el momento del delito. Muchas veces los análisis se hacen mientras el sospechoso está detenido.

Resultados inimaginables hace unos años

En los casos de accidentes de tráfico en los que se debe comprobar si los implicados habían consumido alcohol o drogas –el año pasado, con 233 víctimas mortales, el 36,4% de conductores o víctimas dieron positivo– también es importante el momento en que se tome la muestra. Si en el momento del siniestro la persona ha recibido asistencia médica y hay una muestra tomada en aquel momento, en el laboratorio preferirán aquella que una que se tome horas más tarde. Los cuatro cromatógrafos con los que analizan las muestras se adquirieron en 2023, en régimen de alquiler, por un período de seis años y con un valor total de 1,8 millones de euros, según informó en aquel momento el departamento de Justicia.

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Cada vez llegan más casos así al IMLCFC; en los últimos nueve años se han más que duplicado. El año pasado lo cerraron con 6.733 casos que requirieron procesar más de 18.000 muestras. Entre los casos del año pasado, había 1.394 por agresiones sexuales, la cifra más alta hasta ahora, e implicaron 653 estudios toxicológicos.

De todas las muestras que se toman, se guarda una submuestra congelada durante 10 años. Este tiempo siempre podría ampliarse si el juez que se encarga del caso lo cree necesario. De hecho, los avances en los aparatos y las técnicas que se utilizan en el laboratorio también han permitido encontrar resultados en muestras antiguas que "hace 15 años eran imposibles de plantearse", reconoce Gallego.