Seis años sin juicios penales en Vic: "Muchos abogados han tenido que hacer de taxistas hasta Manresa"
La capital de Osona estrena una solución provisional después de que en el 2019 se cerrara la única sala donde se hacían las vistas
BarcelonaCincuenta kilómetros para llegar a un juicio en Manresa: es la distancia que durante más de seis años han tenido que realizar acusados, víctimas, testigos y abogados de la comarca de Osona. No ha sido hasta esta semana que se han vuelto a realizar juicios penales en Vic, con una solución provisional en unos bajos de la ronda Camprodon, y que los implicados en los procedimientos ya no necesitan desplazarse hasta los juzgados de Manresa, en los que las conexiones del transporte público no siempre ponen fácil llegar a tiempo al banquillo. "Muchos abogados han tenido que hacer de taxistas de sus clientes", ejemplifica el decano de la abogacía de Vic, Rogeli Montoliu.
"Es como si un médico que vive en Vic y tiene que ir a operar al Hospital Clínic se llevara al paciente al coche porque también es de Vic y no tiene cómo llegar", critica Montoliu, también presidente del Consell de l'Advocacia Catalana (Cicac). El letrado asegura que durante estos años ha sido "muy habitual" que una vista tuviera que suspenderse porque alguien no había podido llegar a ella y, en este sentido, subraya que en estos juicios –que dirimen sobre delitos como los hurtos, los robos o de seguridad vial– a menudo hay implicadas "personas que tienen escasos recursos económicos" que no tienen la posibilidad.
Los juicios que ahora se celebran en Vic incluyen los delitos cometidos en toda la comarca de Osona y, de hecho, desde hace tres meses, se han ido programando vistas a la nueva sala para asegurar que se puede utilizar con normalidad desde el primer día, según explican fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC). Sin embargo, añaden que durante un tiempo todavía habrá algunos casos que se juzgarán en Manresa porque ya estaban convocados allí y porque con una sola sala habría sido imposible asumir todas las vistas pendientes.
En algunos casos, la distancia a recorrer para ir a un juicio podía llegar a los 80 kilómetros y hay que tener en cuenta que, desde localidades como Rupit y Tavertet, el trayecto hasta Manresa resulta prácticamente imposible de realizar en transporte público, comenta el procurador de Vic Albert Sentias. El también vocal del colegio profesional en Mataró –que tiene delegaciones en Vic y Arenys de Mar– señala con ironía que el hecho de que los casos de Vic estuvieran a cargo de jueces de Manresa les hizo ser "punteros" en la tramitación telemática, para que ya antes de los primeros pasos de la digitalización en los tribunales aceptaran los juzgados de la capital del Bages.
Una solución provisional
Ahora bien, los implicados coinciden en que la sala que ha empezado a funcionar esta semana es una solución provisional a la espera de que Vic tenga un Palau de Justícia. Por el momento, el departamento de Justicia ha dedicado 426.000 euros a habilitar los bajos de la ronda Camprodon, que ha cedido el Ayuntamiento, y calcula que el futuro edificio de 10.000 metros cuadrados y que reunirá a todas las dependencias judiciales de Vic costará unos 25 millones de euros. En estos momentos no hay calendario ni presupuesto para construirlo, pero la conselleria y el consistorio ya han acordado que se construirá en un solar municipal en la Era d'en Sellés.
Como ocurre en otras localidades, Vic no tiene un juzgado de lo penal propio y quienes se encargan de las causas que afectan a Osona siguen siendo jueces de Manresa, donde hay tres magistrados del penalti que se desplazan hasta Vic. "Es una irregularidad que se mantiene. Por el tamaño de la comarca, deberíamos tener juzgado de lo penal", afirma Sentias. "Hemos vuelto a siete años atrás, pero entonces ya la situación no era la correcta. Nos han amorrado tanto que estamos contentos con esto", añade.
Juicios "en un escaparate"
A partir de ahora, los magistrados de Manresa se desplazarán a Vic una vez a la semana para hacer los juicios. Una forma de funcionar que ya había estado vigente en el pasado, hasta octubre del 2019, cuando el TSJC suspendió porque el local comercial de Vic que se utilizaba como sala de vistas no cumplía las mínimas garantías para separar a los acusados de las víctimas y ni siquiera de seguridad laboral, según fuentes del TSJC.
Montoliu recuerda que los juicios se hacían en un local comercial –"en lo que ahora es el escaparate de una tienda"– y coincide en que el espacio no cumplía "ni siquiera" con las condiciones "de dignidad". Ya entonces, el órgano de gobierno de los jueces avisó de que los juicios se mantendrían en Manresa hasta que hubiera un espacio en Vic que garantizase "el trato y consideración" necesario para trabajadores, acusados, víctimas y testigos.
El fiscal jefe del área de Vic, Manresa e Igualada, Joan Ramon Menac, valora que las "complicaciones" que han sufrido los usuarios por la falta de una sala de juicios hacía "muy necesario para Vic" la recuperación de un espacio. Sin embargo, admite que eso apenas ha afectado al ministerio público, ya que hasta julio pasado los fiscales adscritos a Vic tenían su puesto de trabajo en Manresa. En efecto, hace sólo unos meses que la Fiscalía tiene una sede en la capital de Osona; un cambio que sí ha supuesto "una gran mejora" para los fiscales. "Podemos estar más cerca de los juzgados, abogados y usuarios de la justicia", concluye.