¿Quién ha disparado a Toñi? La orca más vieja de la población ibérica, herida por diez disparos en la aleta
La orca Toñi, de 60 años, ha aparecido con impactos de perdigones en la aleta dorsal
BarcelonaLa Toñi, la orca de mayor edad de la población ibérica y matriarca de un grupo de ejemplares conocidos como Gladis, ha aparecido con diez impactos de perdigones en la aleta dorsal, algunos aún clavados en el cuerpo. Un equipo científico detectó las heridas el lunes, cuando avistó al animal en el estrecho de Gibraltar, después de dos años sin verla en la zona.
El ministerio para la Transición Ecológica ha abierto una investigación para aclarar qué ha pasado y ha contactado con las autoridades portuguesas. De momento, sin embargo, no se sabe quién, dónde ni cuándo le disparó. Janek Andre, fundador y presidente de WeWhale Association e Iberian Orca Guardians, ha explicado a l’ARA que los disparos podrían haberse producido tanto en Portugal como en Galicia o en algún punto del trayecto hacia el sur, pero que señalar un lugar concreto sería especulativo: "No se sabe exactamente, puede ser en Galicia o también de camino de Portugal hacia Cádiz. Puede ser en Huelva también. Sería muy especulativo decir el lugar exacto".
"Podría acabar muriendo"
Conocida también como la abuela, la orca tiene 60 años y es madre, abuela y bisabuela de varias de las orcas Gladis que desde 2022 protagonizan interacciones con embarcaciones. A pesar de que los investigadores han observado que continúa cazando y alimentándose con normalidad, algunos de los perdigones continúan alojados en la aleta y podrían provocarle problemas e, incluso, llegar a poner en riesgo su vida. Según explica Andre a el ARA, la aleta dorsal es una zona especialmente sensible y con muchos vasos sanguíneos, y aún han detectado restos de munición. "Pueden causar una infección y, en el peor de los casos, podría derivar en una sepsis", explica. El investigador asegura que la orca continúa alimentándose, pero que la han observada descansando más de lo habitual.
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Matriarca
Toñi es una de las matriarcas del grupo y tiene un papel importante en la transmisión de comportamientos entre los ejemplares. "Lidera el grupo en la caza, la alimentación, la cultura y el lenguaje", explica Andre. Su desaparición sería especialmente grave para un macho que Toñi habría adoptado tras perder a la madre. "Ahora mismo perdería también a su madre adoptiva. Sería un desastre para él", apunta.
La población de orcas ibéricas está formada por entre 30 y 40 ejemplares, según estimaciones científicas, y está en peligro crítico de extinción, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Las Gladis protagonizan desde 2022 interacciones con veleros, especialmente en el estrecho de Gibraltar y en la costa atlántica de la Península. Los expertos consideran que el comportamiento responde más al juego o a la curiosidad que a una voluntad de atacar, aunque en algunos casos ha provocado daños importantes a las embarcaciones.
La propia Toñi empezó a sumarse a estas interacciones hace aproximadamente un año, aunque los científicos no saben por qué. Andre rechaza que los embates se puedan justificar por estos episodios e insiste en que no se sabe qué los motivó. "Lo que necesitamos para resolver estas cosas es protección", defiende. Su organización participa en una campaña autorizada por el ministerio para estudiar la población de orcas ibéricas, su comportamiento y las interacciones con las embarcaciones.