Protección Civil levanta las restricciones, pero se defiende: "Había una probabilidad elevada"
El Meteocat dice que las tormentas se han acabado desplazando más rápido de lo que indicaban los modelos iniciales
BarcelonaEste miércoles al mediodía han decaído las principales restricciones del Gobierno ante la previsión de un temporal para las primeras horas del día. Las medidas se han levantado después de que no se hayan registrado desperfectos importantes por las lluvias. El Alt y el Baix Penedès, el Garraf, el Baix Llobregat y el Vallès Occidental tenían una alerta roja por lluvias intensas que, finalmente, no han sido tan fuertes como indicaban inicialmente los modelos meteorológicos. Ante este escenario, alrededor de las 12 del mediodía Protección Civil ha anunciado que retiraba las restricciones de movilidad y también la suspensión de actividades sanitarias no urgentes para estos territorios.
Así lo han explicado la subdirectora de Protección Civil, Imma Solé, y el jefe de predicción del Servicio Meteorológico de Cataluña (Meteocat), Santi Segalà, en una rueda de prensa después de valorar con el comité técnico el episodio de lluvias. En esta reunión han decidido hacer decaer las medidas sobre la movilidad y la actividad sanitaria, mientras que otras, como la reanudación de las clases en las escuelas, se mantienen hasta las 17 h, como estaba previsto, porque consideran que a esta hora no habría tiempo de reanudar la actividad.
Solé ha admitido que el temporal no ha sido tan fuerte como estaba previsto y ha explicado que se enviarían nuevos mensajes ES-Alert para avisar a la ciudadanía de la vuelta a la normalidad. Ha justificado las medidas por el hecho de que los modelos de predicción "siempre aportan incertidumbre" pero se deben traducir en decisiones "reales" sobre el territorio, y ha explicado que en este caso, ante los modelos iniciales, decidieron prevenir. La subdirectora ha defendido, sin embargo, que había una "probabilidad elevada" de lluvias este miércoles.
Ante las críticas por el exceso de previsión, Segalà ha explicado que las tormentas se han acabado moviendo más rápidamente de lo que parecía en un principio y que todos los modelos de predicción tienen estos márgenes de error "aquí y en todo el mundo".
Por su parte, el jefe de intervención de los Bomberos de la Generalitat, José Luis López, ha explicado que el cuerpo de bomberos también estaba "preparado para el peor escenario", aunque después no ha habido grandes incidencias. Entre las 6 de la mañana y las 12 del mediodía el teléfono 112 ha recibido unas 200 llamadas relacionadas con las lluvias, de las cuales 50 han derivado en intervenciones de los Bomberos, ninguna de ellas grave.
De hecho, la única incidencia importante que se ha registrado y que ha causado graves retrasos ha sido el corte del corredor ferroviario de alta velocidad entre Barcelona y Madrid por la caída de un rayo, que ha provocado retrasos y ha obligado a cortar completamente el servicio durante varias horas. También ha habido una treintena de cancelaciones en el aeropuerto de El Prat.
Poca precisión para saber dónde caerán los chubascos
La previsión apuntaba inicialmente a un episodio de tormentas y aguaceros especialmente complicado en el litoral y el prelitoral centrales, pero las precipitaciones han terminado evolucionando de una manera más irregular. En situaciones como esta, típica del Mediterráneo a finales de verano —con mucha inestabilidad atmosférica tras un episodio de calor muy intensa—, los modelos pueden anticipar bien el potencial de lluvia, pero tienen más dificultades para determinar con precisión dónde se concentrarán los chubascos más intensos. Las tormentas son fenómenos localizados e irregulares que pueden desplazarse o reorganizarse en pocas horas, de manera que una zona que partía con un aviso elevado puede terminar recibiendo menos precipitación de la esperada, como ha pasado en este caso.
A lo largo de la jornada, el foco de más actividad tormentosa se ha desplazado rápidamente hacia otros sectores del norte del país. Esto explica que comarcas como el Ripollés, el Berguedá o la Garrocha —que no habían recibido alertas— hayan terminado sufriendo aguaceros y fenómenos meteorológicos extremos más importantes de lo que podía parecer inicialmente, mientras que en parte del litoral y el prelitoral centrales la lluvia intensa ha sido finalmente más local y concentrada a primera hora de la mañana. A modo de ejemplo, en la zona con alerta roja se han registrado cantidades de agua en poco tiempo de 21 l/m² en Cunit (Bajo Penedés) o 17 en Tarrasa (Vallés Occidental) y Villafranca del Penedés (Alto Penedés), muy por debajo de los 62 l/m² acumulados hasta ahora en la Quar (Berguedá), de los 53 de San Juan de las Abadesas (Ripollés) o de los 35 de Olot (Garrocha), como informa Xavi Segura.Los avisos meteorológicos, por tanto, no indican que tenga que llover con la misma intensidad en toda una comarca o zona, sino que señalan las zonas donde, según los modelos meteorológicos, existe un riesgo más elevado de que se produzcan precipitaciones muy intensas u otros fenómenos adversos. La meteorología no es una ciencia exacta, y en situaciones de aguaceros torrenciales irregulares de final de verano es más difícil precisar con exactitud dónde acabarán cayendo los más importantes.
Se mantienen las recomendaciones de precaución
Aunque el temporal ya va a menos y las restricciones decaen, Solé ha remarcado que el Govern continúa manteniendo una alerta de 4 sobre 6 y ha pedido a la ciudadanía que sea "previsora y cauta, sobre todo en los desplazamientos". "Seguimos recomendando medidas de autoprotección", ha insistido.