Medio ambiente
Sociedad  /  Medio Ambiente 05/07/2022

Las entidades reclaman al Govern una ley de residuos sin rebajas

Las organizaciones temen que la norma se deshinche durante la tramitación por la presión de los 'lobbies' económicos

Natàlia Vila y Joan Cebrián
3 min
Diferentes entidades sociales y ecologistas hacen una performance en la plaza santo Jaume

BarcelonaEste verano será clave para definir en qué estado de salud llega la futura ley catalana de residuos al final de su tramitación. "El anteproyecto de ley es ambicioso para dar respuesta a la crisis climática, social y económica a la que estamos abocados y no queremos que se pierda la oportunidad". Este es el mensaje que hacen llegar las entidades sociales vinculadas al mundo de la sostenibilidad cuando se habla de esta norma, que en su texto inicial, tal como avanzó el ARA, propone luchar contra la cultura de envases y plásticos desechables, con cambios fiscales como por ejemplo impuestos sobre las cápsulas de café y los envases más efímeros.

Con el objetivo de mantener esta línea, este martes por la mañana una veintena de organizaciones han hecho un frente común para pedir al Govern "que no baje la guardia" y reclamar que, durante la tramitación y el proceso de consulta pública –que empieza este verano–, la futura ley no se vea debilitada. Las entidades han exigido "el máximo compromiso y ambición" y han asegurado que el momento es "clave" porque durante la fase de consulta pública todos los sectores harán sus aportaciones: "Es cuando el Govern puede demostrar su convicción", aseguran los portavoces de las organizaciones, que ya prevén que habrá grupos de presión, principalmente económicos, que intentarán presionar para rebajar el contenido de la futura ley, que les va en contra.

"Exigimos que sea una ley realmente transformadora y que cambie este modelo de producción y consumo sometido al usar y tirar, que asfixia a la ciudadanía", mantiene Rosa García, directora de Rezero, la entidad que ha liderado el acto. "Por esto, interpelamos a todo el Govern –añade– porque la futura ley tiene que incorporar no solo aspectos medioambientales, sino también de salud, de consumo, de economía, de igualdad y de empresa", ha insistido.

Durante el acto reivindicativo de este martes las 21 h, entidades presentes han hecho en la plaza Sant Jaume una performance que representaba la asfixia que sufre la sociedad a través de tres bolas que simbolizaban el dinero, los residuos y los medicamentos. Un grupo de danza formado por seis jóvenes ha bailado al ritmo de una batucada, mientras el resto de asistentes lo acompañaba moviéndose a su alrededor. Los asistentes han expresado con un megáfono sus exigencias al Govern. La acción interpela, según las organizaciones, a todo el Govern en cuanto que la norma es transversal. La consellera de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural, Teresa Jordà, ha recibido a las entidades en la plaza con el director de Residuos de Catalunya, Isaac Peraire, y ha respondido que el Govern tiene que ser valiente. "Tenemos que transformar de verdad. Somos conscientes de que tendremos presiones, pero también de que estaremos delante para hacerles frente", ha asegurado la consellera. Jordà ha expresado que la ley balear de residuos "fue un modelo" pero que, como "este momento es otro", el Govern tiene que ser ambicioso e ir más allá.

Tal como está redactado actualmente, el futuro marco legal se presenta como una guerra al derroche. Plantea la creación de un impuesto para gravar productos como los vasos de bebidas para llevar no reutilizables (sean del material que sean) así como las cápsulas de café, excluyendo las compostables o las que se pueden usar más de una vez. El mismo impuesto afectará las pilas y baterías desechables.

Asedio a los envases y productos desechables

También hay capítulos específicos para los productores y envasadores de agua, zumos, refrescos y cervezas, que según propone el texto inicial tendrán que pagar un impuesto para los envases desechables de cualquier material que pongan en el mercado. La medida va enfocada a incentivar los formatos reutilizables y, a pesar de que la ley solo lo especifica en el caso del vidrio, tender hacia modelos de depósito, devolución y regreso, una práctica casi extinguida, pero muy habitual hace décadas.

Es en puntos como estos que las entidades sociales ambientales temen un choque con los intereses económicos. "Harán toda la presión que puedan para seguir apostando por su modelo de negocio y externalizar los impactos en la ciudadanía", apuntan fuentes de las entidades, que recuerdan que el anteproyecto también plantea sistemas de depósito similares a los de los envases para las pilas, residuos de aparatos electrónicos y eléctricos e incluso, y de manera innovadora, también para las colillas de tabaco.

Después de pasar por la fase de consultas, la nueva ley seguirá su tramitación, con cambios o sin, y se prevé que se apruebe a principios del próximo año.

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