Movilidad

Bicicletas, camiones y autobuses escolares: la convivencia imposible en una carretera gerundense

Piden limitar el paso de camiones en horario escolar en la GI-531 después de varios sustos con vehículos volcados y maniobras peligrosas

07/03/2026

GeronaLa carretera GI-531 es una de las vías con mayores problemas de movilidad de las comarcas gerundenses. Atraviesa el valle de Llémena, una cuenca fluvial con pequeños pueblos rodeados de entorno natural, desde Sant Gregori –al oeste de Girona– hasta Les Planes d'Hostoles, en la Garrotxa. La calzada es estrecha, con cambios importantes de rasante, un solo carril por dirección, curvas muy cerradas y un arcén prácticamente inexistente. En este trazado, conviven los vehículos privados con grupos de ciclistas que hacen deporte, camiones de gran tonelaje de empresas que trabajan en la zona y autobuses escolares.

Esto provoca retenciones habituales y accidentes, dieciséis de los cuales provocaron heridos en el último año. Algún camión incluso volcó el cargamento al asfalto en un giro brusco y, a veces, los vehículos pesados ​​deben dar marcha atrás para maniobrar si se topan de frente en una curva cerrada. Todo ello se ha acentuado en los últimos años, a raíz de el auge del turismo ciclista en Girona, el crecimiento de la población local –que ya supera los 5.000 habitantes–, y la nueva salida de la AP-7 en Girona Oest, que aumenta el tráfico de camiones. Ayuntamientos y Generalitat, conscientes del problema, llevan tiempo planteando mejoras, pero el problema no se ha resuelto del todo y los vecinos, que recientemente han vivido de cerca algún susto con el autobús cargado de niños, están molestos y han alzado la voz.

Cargando
No hay anuncios

Hace un año, a raíz de una asamblea vecinal, constituyeron la plataforma Por Una Carretera Segura y desde entonces han organizado varios cortes y protestas. Los vecinos piden limitar la longitud de los camiones de gran tonelaje a un máximo de 12 metros para que puedan realizar las curvas sin invadir el carril contrario. También reclaman restringir el paso de camiones en horario de transporte escolar, de 8 ha 10 hy de 13 ha 15 h, en sentido contrario al de los autobuses que trasladan a los alumnos de primaria y secundaria hacia Sant Gregori.

Cargando
No hay anuncios
La convivencia imposible en la carretera GI-531

This browser does not support the video element.

Los cuatro ayuntamientos de la zona –Canet d'Adri, Sant Gregori, Sant Aniol de Finestres y Sant Martí de Llémena–, unidos bajo una mancomunidad, llegaron a un acuerdo en enero sobre esta restricción horaria y trasladaron la petición a la Generalitat, que lo está tramitando con el beneplácito de las empresas afectadas. La iniciativa cuenta también con el amparo del Parlamento. Sin embargo, los vecinos denuncian que todavía no se está cumpliendo y que la situación es urgente. "Hace una semana un autobús con niños se topó con un camión y tuvo que dar marcha atrás. El peligro es cotidiano, es diario. ¿Hay que esperar a que haya algún muerto? Cada día hay ese riesgo. Es una cuestión de ética fundamental", defiende el portavoz de la plataforma, Christian Tubau.

Cargando
No hay anuncios

Las principales empresas afectadas son Aigües de Sant Aniol, que tiene la fuente subterránea en esta zona que toca con el área volcánica de la Garrotxa, y Jamones Llémena, que se dedica a curar patas de cerdo y en los últimos años ha ampliado su producción. Sus camiones hacen todo el trazado desde Sant Aniol de Finestres hasta Girona en ambas direcciones, no hacia las Planes de Hostoles.

Más allá de la plataforma vecinal, la entidad histórica Llémena Espai Natural, con más de 25 años de trayectoria en la defensa del medio, nacida para hacer frente a la línea de muy alta tensión, también se ha implicado a fondo en esta problemática. "La gente se queja sobre todo por la peligrosidad con los camiones y por los vuelcos que generan molestias. También de los equipos de 20 o 25 ciclistas que vienen con furgonetas a entrenarse. Los residentes están preocupados porque, para ir de compras, al médico oa trabajar, la gente tiene que coger el coche. Aquí no tenemos ni una bote, naturalista.

Cargando
No hay anuncios

Mejoras sí, ampliación no

Para solucionar estos problemas, planea sobre la mesa la posibilidad de ampliar la carretera, pero es un tema que genera mucho debate entre vecinos y ambientalistas de la comarca, que quieren preservar el gran valor natural del valle, hasta ahora con muy poca intervención de infraestructuras. Lo que sí genera consenso es que se necesitan mejoras, tal y como ha aprobado recientemente una comisión formada por los diferentes grupos políticos y entidades del valle, y que la Generalitat ya está gestionando. "La GI-531 no se ampliará, pero sí se sacarán adelante dos proyectos: uno de Sant Gregori en Sant Aniol y otro de Sant Aniol hasta Les Planes. Incluirán cuneta americana en toda la carretera y el arreglo de alguna curva cerrada peligrosa", dice la alcaldesa de Sant Martí de Llémena, Dolors.

Cargando
No hay anuncios

A su vez, las empresas se muestran favorables a colaborar y aceptan las restricciones de horarios de camiones, si bien recuerdan que los servicios de transportistas son subcontratados y que no tienen potestad para prohibir la circulación hasta que exista una normativa de la Generalitat. También coinciden en que la carretera no se ha adecuado al crecimiento del valle y que se necesitan mejoras para garantizar su seguridad.

En este sentido, Aigües de Sant Aniol afirma que no puede desplazar su planta en una zona mejor conectada, ya que saca el agua de este valle, pero asegura que ha reducido producción por criterios de sostenibilidad y que la época de máxima extracción coincide con las vacaciones escolares. Además, el 80% de la plantilla es de la zona y les preocupa la seguridad vial de sus trabajadores.

Cargando
No hay anuncios

A diferencia de la embotelladora gerundense, Jamones Llémena sí podría haberse establecido en un polígono menos apartado, pero los fundadores de la empresa eran del valle. El director gerente, Benet Bosch, reivindica el valor añadido que aporta el negocio a los pueblos de la mancomunidad. "Pagamos los impuestos aquí, damos trabajo a los trabajadores locales y queremos mantener nuestra actividad económica en el valle. No pedimos una nacional de doble carril, pero sí creemos lógico adaptar la carretera al tráfico que debe soportar hoy en día", concluye.