"Un pequeño aeropuerto": así ha quedado la nueva estación de autobuses Barcelona Nord
El Ayuntamiento calcula que la demanda en los autobuses interurbanos crecerá un 30% más hasta 2030
BarcelonaSolo en los últimos cinco años, la demanda en la estación de autobuses del Nord, en Barcelona, ha crecido un 50%. Y los datos apuntan que la tendencia continuará aumentando: el Ayuntamiento calcula que la demanda se elevará todavía un 30% adicional desde ahora y hasta 2030. Así lo ha explicado la teniente de alcaldía y concejala de Urbanismo y Movilidad, Laia Bonet, durante la presentación de la remodelación de esta estación histórica de la capital catalana que acoge autobuses que hacen recorridos internacionales, entre Cataluña y el resto del Estado, y también servicios interurbanos y discrecionales.
La renovación de la estación del Nord responde, precisamente, a este aumento sostenido de los desplazamientos en autocar, "un medio clave por su capilaridad territorial", ha asegurado el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, durante la presentación. "Llega en un momento en el que estamos estudiando los nuevos corredores y las necesidades de hacer nuevos servicios, especialmente después de la crisis de Rodalies", ha admitido Collboni.
El hecho es que, desde enero, la presión que vive el servicio de autobuses –que se presenta como una alternativa al caos de Rodalies– ha llevado al límite algunos puntos de la ciudad, como la estación de Fabra i Puig y la estación del metro que lleva el mismo nombre y también algunos puntos de la Gran Via. La coincidencia de líneas de toda la vida con los planes alternativos o los refuerzos por las obras o los problemas ferroviarios han acabado haciendo colapsar un sistema que ya estaba bastante saturado. "El bus es una alternativa real, posible y económica de transporte público que durante mucho tiempo había sido un sistema secundario y no priorizado –ha continuado el alcalde–. Esta renovación demuestra un giro para tener un servicio de autobuses ordenado, organizado y con calidad".
¿Cómo es la nueva estación
La renovación de la estación del Norte ha costado 14 millones de euros (de los cuales 4,8 provienen de los fondos europeos Next Generation) y ha concentrado todos los servicios en una sola planta (antes había dos y múltiples escaleras y accesos). Son 1.550 m2 en los cuales se han intentado simplificar los recorridos y optimizar los flujos internos. Así, la nueva estructura de la estación cuenta con un único punto de entrada y salida de la estación, por el lateral de la calle de Nápoles.
Se han renovado los stands y también la oferta de restauración, con una nueva cafetería central y, en un futuro, también con un nuevo restaurante. En cuanto a la información para los pasajeros, todas las pantallas de la nueva estación son digitales y de gran formato y también se han renovado las zonas de espera para mejorar la experiencia del usuario. "Es el modelo de estación de autobuses del futuro. Sigue la lógica de un pequeño aeropuerto, con todos los servicios", ha resumido Collboni.
Además, la retirada de la escalinata central ha permitido recuperar y completar la restauración de un gran mosaico en el suelo, titulado Helios y las fases lunares, del artista Armand Olivè Milian, que había quedado parcialmente oculto hasta ahora.
El alcalde Collboni ha remarcado que la remodelación también ha servido para incluir nuevos elementos de seguridad, una de las quejas más habituales de los vecinos de la zona, que aseguraban que el ambiente, sobre todo por la noche, era conflictivo. Según Bonet, ahora se puede controlar lo que pasa dentro y fuera de la estación de forma más adecuada "hecho que repercutirá positivamente en el entorno".